Aún
respiro entrecortadamente. He intentado deshacerme de cualquier pensamiento en
la ducha, pero ha sido inútil. Miraba los azulejos y solo pensaba en Temy.
Luego, miraba el agua, la cual recorría mi cuerpo como un riachuelo. Normalmente
me relaja ver el agua, pero esta vez no. No puedo evitar sentir pavor viendo
como el agua cae desde mi cabello hasta mis pies, sobre todo cuando pasa por mi
cabellera y mi cuello, porque me hace recordar los brazos de Temy, y como me
rodeaban y como me acariciaban. He bailando con chicas antes, y de esta manera,
pero nunca había sentido estas cosas. Estoy empezando a sentir miedo, mucho
miedo, porque no quiero fastidiarla por mis impulsos masculinos. He preparado
la cena mientras Temy se estaba dando un baño. Intentando hacer el arroz, han
vuelto los movimientos de Temy a mi cabeza, pero sobre todo, recuerdo su mirada
suplicante, recuerdo como me miraba, y como ambos mirábamos los labios del
otro. Oh mierda... Me sentí tan deseoso por un momento. Confió que fuera el
haber estado bailando tan eróticamente, porque a pesar de todo, el baile tuvo
un trasfondo muy erótico. Pero no, al parecer no, incluso mirando como el arroz
se va haciendo, puedo sentir como mi corazón bombea, y como lentamente, los
suspiros se forman en mi pecho. Miro hacia arriba intentando que la vista de un
techo plano me deje sin pensamiento alguno, pero de igual manera es inútil.
Incluso mirando al techo veo a Temy. Estoy tan sumamente asustado y
avergonzado. Tuve que huir inmediatamente de ella, porque si no hubiera notado
toda mi debilidad. Y sí, es
justamente lo que estáis pensando. No me atrevo ni siquiera a
describirlo de otra manera. Soy tan estúpido. Soy tan sumamente estúpido. Esto
no puede estar pasando, en tres meses se acabará y nada habrá pasado.
Me he hecho un té de hierbas y me he sentado en el sofá, ni siquiera he encendido la televisión... ¿Para qué? No la estaría viendo. Tengo el té entre mis manos y no puedo notar lo caliente que está la taza. No puedo sentir calor en las manos porque es más fuerte el calor que siento dentro. Espero a Temy impaciente, apenas he sorbido la bebida. De repente, unos pasos torpes suenan en las escaleras. Doy un trago al té rápidamente y me espabilo, lo quiera o no, tengo que hablar con Temy de esto.
- Que bien sienta la ducha... -dice ella mientras restriega la toalla contra su cabello. Sonrío.
- He hecho la cena -digo. Ella me mira emocionada y camina hacia mí, pero yo le doy la espalda, y me apresuro a servir el arroz en un bol para ella, y otro para mí. Voy sirviendo lentamente la cena mientras Temy ya se ha sentado
Me he hecho un té de hierbas y me he sentado en el sofá, ni siquiera he encendido la televisión... ¿Para qué? No la estaría viendo. Tengo el té entre mis manos y no puedo notar lo caliente que está la taza. No puedo sentir calor en las manos porque es más fuerte el calor que siento dentro. Espero a Temy impaciente, apenas he sorbido la bebida. De repente, unos pasos torpes suenan en las escaleras. Doy un trago al té rápidamente y me espabilo, lo quiera o no, tengo que hablar con Temy de esto.
- Que bien sienta la ducha... -dice ella mientras restriega la toalla contra su cabello. Sonrío.
- He hecho la cena -digo. Ella me mira emocionada y camina hacia mí, pero yo le doy la espalda, y me apresuro a servir el arroz en un bol para ella, y otro para mí. Voy sirviendo lentamente la cena mientras Temy ya se ha sentado
- ¿Te
has lavado el cabello otra vez? -le digo mientras le sirvo. Ella asiente.
- Sentía ganas de ducharme entera, lo necesitaba.
- Te entiendo -digo sin querer. Ella me mira.
- ¿Qué?
- ¿Quieres más arroz? -digo mostrándole su bol. Ella enarca una ceja, y por un momento parece molesta, se inclina levemente y mira el bol.
- Así está bien... -dice mientras lo coge.
- Sentía ganas de ducharme entera, lo necesitaba.
- Te entiendo -digo sin querer. Ella me mira.
- ¿Qué?
- ¿Quieres más arroz? -digo mostrándole su bol. Ella enarca una ceja, y por un momento parece molesta, se inclina levemente y mira el bol.
- Así está bien... -dice mientras lo coge.
Me
siento enfrente a ella, y sin ni siquiera mirarla empiezo a comer. El silencio
reina por largos minutos, miro a Temy de reojo, y ella ni siquiera me está
mirando, al menos eso parece. Me empiezo a preocupar porque creo que está
enfada conmigo.
- ¿Has contactado de nuevo con tus amigas? -digo mientras me llevo pimiento a la boca.
- No, he dejado el mensaje de voz.
- Estarán ocupadas como tú... -digo mientras sonrío.
- Supongo... -dice ella.
- ¿Ellas estudian contigo? -es vergonzoso, porque me doy cuenta que nunca antes le había preguntado a Temy sobre sus mejores amigas, es cierto que habíamos hablado muy cortamente de ellas, pero jamás profundamente.
- ¿Estudiar? Bueno, Misa está conmigo en coreano.
- ¿Y la otra chica? -Temy traga antes de contestar.
- ¿Amy? -le asiento- Ella bueno, ella no tiene predilección por los estudios...
- ¿Su familia? ¿Economía? -le pregunto intentando parecer interesado. Ella parece más atenta también.
- Sí, su madre es separada y... No están muy allá económicamente. La tía de Amy es la que las ayuda...
- Vaya...
- Amy se parece a ti en cierto modo... -ríe. ¡Bien!
- ¿A mí? -enarco una ceja-. ¿Y eso por qué?
- A ella le apasiona el baile -me quedo sorprendido y la miro esta vez-. Le encanta tanto que le gustaría vivir de eso. Antes de concursar por G Dragon ella estaba haciendo su preparatoria para la Escuela de Artes de nuestra ciudad.
- Eso es genial, espero conocerla antes de que te vayas -sonrío dulce. Temy sonroja por un momento.
- Yo espero que ella tenga tiempo, GD últimamente no la deja respirar...
- Debe haber sido un palo para ella lo del concurso de baile... -ella me mira inquieta por un momento-. Porque no pertenezca a Big Bang, no significa que no me entere de lo que pasa -le sonrío.
- ¿Cómo....?
- Bueno, hace unos días, un grupo de amigos nos dijeron que la chica que había ganado el puesto de baile tenía el pelo rosado... -Temy frunce el ceño-. Sinceramente, dudaba que Amy tuviese el pelo rosa.
- Odia el rosa -aclara Temy-. ¿Por qué GD habrá escogido a esa chica en vez de Amy? -dice pensativa y mirando a otro lugar. Le miro encarando una ceja-. Enserio Kai, tienes que ver a Amy bailar, lo hace genial, no me extrañaba que hubiese llegado a la final -dulce Temy, tan inocente.
- Seguramente, habrá escogido a esa chica porque le daba algo más que el baile -digo esto sin mirarla, simplemente revolviendo mi bol de arroz con los palillos.
- ¿Algo más?
- ¿De verdad quieres que te lo explique? -digo mientras hago media sonrisa. Temy se sonroja.
- Oh... Ya... No creo.
- Él es así... La mayoría son así -me llevo un trozo de carne a la boca.
-¿Tú no? -se atreve a preguntar Temy. Trago antes de contestar.
- No sé cómo soy Temy... No lo sé... -le miro. Noto su nerviosismo, ya que según hago contacto visual, ella vuelve a revolver su bol de arroz. Sé que tengo que hacerlo, es ahora o nunca-. Hablando de eso, tengo que decirte una cosa -ella sigue revolviendo su comida nerviosa-. ¿Temy? -inclino la cabeza buscando su mirada-. He dicho que tengo que decirte una cosa... -ella respira y levanta la vista para mirarme-. Es por lo de antes.
- Ya -dice nerviosa.
- Creo que debo ser sincero contigo, siempre lo soy. Sabes que soy así.
- Lo sé...
- Últimamente, tengo mucho miedo... De verdad -ella me mira seriamente-. Estoy empezando a tener miedo porque no sé qué me está pasando. No quiero hacerte daño ni a ti ni a mí.
- Kai no lo entiendo, simplemente estábamos bailando.
- Sabes que no, pasó algo -digo serio. Temy deja sus palillos sobre la mesa y respira hondo varias veces.
- ¿Qué te ocurre? -dice oigo su corazón desde allí. Alzo mi brazo y apoyo mi mano sobre la suya que está sobre la mesa.
- Me estoy volviendo impulsivo. Muy impulsivo. De hecho lo que acabo de hacer, no se lo haría a una chica que apenas conozco -ella asiente y traga saliva-. Tengo miedo por ti, por cómo me veas y como...
- No me molesta Kai.
- Ese es el problema, me puedo tirar un pedo -río-. Que a ti no te va a importar, porque te gusta todo lo que diga o haga.
- ¡Eso no es verdad! ¡Sí! ¡No! ¡Puede! -se tapa la boca de repente-. Aigoo... Oppa no sé. Siempre que hablo contigo la fastidio.
- No es verdad -sonrío-. Yo la fastidio más todavía -nos quedamos un minuto en silencio-. Me estoy volviendo impulsivo, demasiado, porque estoy sintiendo cosas extrañas, y no quiero que te hagas una idea equivocada.
- ¿Estas...? -me interrumpe ella-. ¿...Confesándote? -el silencio reina entre ambos, pero debo reaccionar rápido porque puede pensar mal. En realidad es que no lo sé.
- ¿Confesarme?... No lo sé. Te estoy siendo sincero.
- Y me gusta que lo seas.
- Pues seme sincera también -ella parece impactada-. Dime, ¿por qué estabas molesta?
- Ya lo sabes.
-Quiero que me lo digas -ella se me queda en silencio un rato. Respiro hondo, y me relamo los labios, luego miro hacia ella. Temy desvía la mirada.
- Sé lo que estás haciendo.
- ¿A sí? -digo haciendo media sonrisa. Pilla las cosas al vuelo.
- ¿No te has preguntado porque buscas oírlo de mis labios? -dice ella sin mirarme todavía.
- Porque quiero oírlo otra vez -ella me mira-. Quiero oír cómo me dices que me deseas -estamos serios, sólo podemos oír el barullo de la ciudad de fondo.
- Kai… -dice ella pareciendo atragantada.
- No, no te estás a punto de desmayar -digo casi riéndome-. Créeme lo sé. Además ya lo vas dominando, porque antes no parecías quererte desmayar.
- Era distinto...
- ¿Distinto? ¿Qué era distinto? Porque haré eso para que no te desmayes más.
- Mejor no lo hagas...
- ¿Por qué?
- Porque yo también tengo miedo -dice ella. Sus ojos brillan-. Estoy tan nerviosa ahora. Estoy hablando contigo de sentimientos. ¿Tú sabes lo que es eso para mí? -coge aire-. Es obvio, te... Te deseo tanto, que... -ella se sonroja y desvía la mirada-. He querido besarte no antes, sino mil veces anteriores a esa vez -ella dice eso sin mirarme. Mi corazón late fuertemente-. Eso es lo que digo -una lágrima cae por la mejilla de Temy. Me levanto y me pongo ante su mirada, luego me agacho y con el pulgar retiro su lágrima.
- Gracias -le sonrío.
- ¿Qué? -dice ella. Su nariz está roja, es tan adorable.
- Gracias, por ser tan sincera. Quería oír esas cosas de ti y asegurarme de que... -paro antes de seguir-. Asegurarme de que tenemos confianza para decirnos estas cosas y superarlo.
- No quiero superar nada Kai -dice ella, esta vez cierra los ojos-. Sólo quiero estar contigo -cuando lo hace, aprieta los puños, y también frunce su expresión, sus mejillas están más rojas. Mi corazón se sacude fuertemente esta vez. ¿Qué está pasando? Cojo la mano de Temy y se la pongo sobre mi corazón-. ¿Qué? -dice ella abriendo sus ojos de repente, mira su mano y luego a mí.
- Dilo otra vez -le digo serio. Ella me mira confusa-. Dilo.
- Quiero... Quiero estar... Contigo -y entonces pasa. Ella aparta su mano rápidamente cuando lo siente.
- Eso es lo que pasa -le digo serio. Ella aún me mira, parece asustada-. Quiero solucionarlo contigo. Quiero... -pero ella no me deja seguir, temblando coge una de mis manos y la pone sobre su pecho.
- Dilo -dice decidida. Con la otra mano se quita las lágrimas.
- ¿El qué?
- Cualquier cosa... -dice. La miro desafiante por unos momentos. De verdad no sé qué decirle a ella, podría decirle tantas cosas, pero sé que no estaría bien. Enarco una ceja. Ella y yo nos seguimos mirando.
- Te necesito -y lo noto, Temy tiene la misma sacudida en su pecho. Nos miramos asustados. Ella sólo puede levantarse, y yo con ella, entonces nos abrazamos fuertemente. No recuerdo cuanto tiempo estuvimos así, perdí la noción del tiempo en sus brazos. Creo que había sido una especie de confesión mutua. Sabía que Temy tenía muchas incógnitas que resolver, pero yo más. De momento, podía estar tranquilo porque sabía que la situación era similar en ambos, y que podríamos intentar ayudarnos mutuamente.
- ¿Has contactado de nuevo con tus amigas? -digo mientras me llevo pimiento a la boca.
- No, he dejado el mensaje de voz.
- Estarán ocupadas como tú... -digo mientras sonrío.
- Supongo... -dice ella.
- ¿Ellas estudian contigo? -es vergonzoso, porque me doy cuenta que nunca antes le había preguntado a Temy sobre sus mejores amigas, es cierto que habíamos hablado muy cortamente de ellas, pero jamás profundamente.
- ¿Estudiar? Bueno, Misa está conmigo en coreano.
- ¿Y la otra chica? -Temy traga antes de contestar.
- ¿Amy? -le asiento- Ella bueno, ella no tiene predilección por los estudios...
- ¿Su familia? ¿Economía? -le pregunto intentando parecer interesado. Ella parece más atenta también.
- Sí, su madre es separada y... No están muy allá económicamente. La tía de Amy es la que las ayuda...
- Vaya...
- Amy se parece a ti en cierto modo... -ríe. ¡Bien!
- ¿A mí? -enarco una ceja-. ¿Y eso por qué?
- A ella le apasiona el baile -me quedo sorprendido y la miro esta vez-. Le encanta tanto que le gustaría vivir de eso. Antes de concursar por G Dragon ella estaba haciendo su preparatoria para la Escuela de Artes de nuestra ciudad.
- Eso es genial, espero conocerla antes de que te vayas -sonrío dulce. Temy sonroja por un momento.
- Yo espero que ella tenga tiempo, GD últimamente no la deja respirar...
- Debe haber sido un palo para ella lo del concurso de baile... -ella me mira inquieta por un momento-. Porque no pertenezca a Big Bang, no significa que no me entere de lo que pasa -le sonrío.
- ¿Cómo....?
- Bueno, hace unos días, un grupo de amigos nos dijeron que la chica que había ganado el puesto de baile tenía el pelo rosado... -Temy frunce el ceño-. Sinceramente, dudaba que Amy tuviese el pelo rosa.
- Odia el rosa -aclara Temy-. ¿Por qué GD habrá escogido a esa chica en vez de Amy? -dice pensativa y mirando a otro lugar. Le miro encarando una ceja-. Enserio Kai, tienes que ver a Amy bailar, lo hace genial, no me extrañaba que hubiese llegado a la final -dulce Temy, tan inocente.
- Seguramente, habrá escogido a esa chica porque le daba algo más que el baile -digo esto sin mirarla, simplemente revolviendo mi bol de arroz con los palillos.
- ¿Algo más?
- ¿De verdad quieres que te lo explique? -digo mientras hago media sonrisa. Temy se sonroja.
- Oh... Ya... No creo.
- Él es así... La mayoría son así -me llevo un trozo de carne a la boca.
-¿Tú no? -se atreve a preguntar Temy. Trago antes de contestar.
- No sé cómo soy Temy... No lo sé... -le miro. Noto su nerviosismo, ya que según hago contacto visual, ella vuelve a revolver su bol de arroz. Sé que tengo que hacerlo, es ahora o nunca-. Hablando de eso, tengo que decirte una cosa -ella sigue revolviendo su comida nerviosa-. ¿Temy? -inclino la cabeza buscando su mirada-. He dicho que tengo que decirte una cosa... -ella respira y levanta la vista para mirarme-. Es por lo de antes.
- Ya -dice nerviosa.
- Creo que debo ser sincero contigo, siempre lo soy. Sabes que soy así.
- Lo sé...
- Últimamente, tengo mucho miedo... De verdad -ella me mira seriamente-. Estoy empezando a tener miedo porque no sé qué me está pasando. No quiero hacerte daño ni a ti ni a mí.
- Kai no lo entiendo, simplemente estábamos bailando.
- Sabes que no, pasó algo -digo serio. Temy deja sus palillos sobre la mesa y respira hondo varias veces.
- ¿Qué te ocurre? -dice oigo su corazón desde allí. Alzo mi brazo y apoyo mi mano sobre la suya que está sobre la mesa.
- Me estoy volviendo impulsivo. Muy impulsivo. De hecho lo que acabo de hacer, no se lo haría a una chica que apenas conozco -ella asiente y traga saliva-. Tengo miedo por ti, por cómo me veas y como...
- No me molesta Kai.
- Ese es el problema, me puedo tirar un pedo -río-. Que a ti no te va a importar, porque te gusta todo lo que diga o haga.
- ¡Eso no es verdad! ¡Sí! ¡No! ¡Puede! -se tapa la boca de repente-. Aigoo... Oppa no sé. Siempre que hablo contigo la fastidio.
- No es verdad -sonrío-. Yo la fastidio más todavía -nos quedamos un minuto en silencio-. Me estoy volviendo impulsivo, demasiado, porque estoy sintiendo cosas extrañas, y no quiero que te hagas una idea equivocada.
- ¿Estas...? -me interrumpe ella-. ¿...Confesándote? -el silencio reina entre ambos, pero debo reaccionar rápido porque puede pensar mal. En realidad es que no lo sé.
- ¿Confesarme?... No lo sé. Te estoy siendo sincero.
- Y me gusta que lo seas.
- Pues seme sincera también -ella parece impactada-. Dime, ¿por qué estabas molesta?
- Ya lo sabes.
-Quiero que me lo digas -ella se me queda en silencio un rato. Respiro hondo, y me relamo los labios, luego miro hacia ella. Temy desvía la mirada.
- Sé lo que estás haciendo.
- ¿A sí? -digo haciendo media sonrisa. Pilla las cosas al vuelo.
- ¿No te has preguntado porque buscas oírlo de mis labios? -dice ella sin mirarme todavía.
- Porque quiero oírlo otra vez -ella me mira-. Quiero oír cómo me dices que me deseas -estamos serios, sólo podemos oír el barullo de la ciudad de fondo.
- Kai… -dice ella pareciendo atragantada.
- No, no te estás a punto de desmayar -digo casi riéndome-. Créeme lo sé. Además ya lo vas dominando, porque antes no parecías quererte desmayar.
- Era distinto...
- ¿Distinto? ¿Qué era distinto? Porque haré eso para que no te desmayes más.
- Mejor no lo hagas...
- ¿Por qué?
- Porque yo también tengo miedo -dice ella. Sus ojos brillan-. Estoy tan nerviosa ahora. Estoy hablando contigo de sentimientos. ¿Tú sabes lo que es eso para mí? -coge aire-. Es obvio, te... Te deseo tanto, que... -ella se sonroja y desvía la mirada-. He querido besarte no antes, sino mil veces anteriores a esa vez -ella dice eso sin mirarme. Mi corazón late fuertemente-. Eso es lo que digo -una lágrima cae por la mejilla de Temy. Me levanto y me pongo ante su mirada, luego me agacho y con el pulgar retiro su lágrima.
- Gracias -le sonrío.
- ¿Qué? -dice ella. Su nariz está roja, es tan adorable.
- Gracias, por ser tan sincera. Quería oír esas cosas de ti y asegurarme de que... -paro antes de seguir-. Asegurarme de que tenemos confianza para decirnos estas cosas y superarlo.
- No quiero superar nada Kai -dice ella, esta vez cierra los ojos-. Sólo quiero estar contigo -cuando lo hace, aprieta los puños, y también frunce su expresión, sus mejillas están más rojas. Mi corazón se sacude fuertemente esta vez. ¿Qué está pasando? Cojo la mano de Temy y se la pongo sobre mi corazón-. ¿Qué? -dice ella abriendo sus ojos de repente, mira su mano y luego a mí.
- Dilo otra vez -le digo serio. Ella me mira confusa-. Dilo.
- Quiero... Quiero estar... Contigo -y entonces pasa. Ella aparta su mano rápidamente cuando lo siente.
- Eso es lo que pasa -le digo serio. Ella aún me mira, parece asustada-. Quiero solucionarlo contigo. Quiero... -pero ella no me deja seguir, temblando coge una de mis manos y la pone sobre su pecho.
- Dilo -dice decidida. Con la otra mano se quita las lágrimas.
- ¿El qué?
- Cualquier cosa... -dice. La miro desafiante por unos momentos. De verdad no sé qué decirle a ella, podría decirle tantas cosas, pero sé que no estaría bien. Enarco una ceja. Ella y yo nos seguimos mirando.
- Te necesito -y lo noto, Temy tiene la misma sacudida en su pecho. Nos miramos asustados. Ella sólo puede levantarse, y yo con ella, entonces nos abrazamos fuertemente. No recuerdo cuanto tiempo estuvimos así, perdí la noción del tiempo en sus brazos. Creo que había sido una especie de confesión mutua. Sabía que Temy tenía muchas incógnitas que resolver, pero yo más. De momento, podía estar tranquilo porque sabía que la situación era similar en ambos, y que podríamos intentar ayudarnos mutuamente.
Octubre fue una bocanada de aire fresco. Llegó tan rápido que apenas quería que lo hiciera. Quería quedarme en los recuerdos de septiembre, de cuando conocí a Kai y de cuando habíamos tenido nuestros primeros roces. Las tres semanas siguientes al "incidente" pasaron rapidísimo. Kai y yo no volvimos a hablar del tema en profundidad. Desde entonces, nos limitamos a mirarnos y sonreírnos, y es cierto que a veces compartimos momentos un tanto íntimos, pero nada tan fuerte como lo de aquella vez. Aún estoy recuperándome, pero jamás podré olvidarlo, no sé qué pensará él. Resignada, tuve que volver a dormir en el hotel, ya que tampoco quería abusar de la hospitalidad de Kai, además allí estaban mis cosas, y la ropa de Kai no dura eternamente limpia. No fue todo negativo, varias noches me encontré con Misa y con Amy. La primera noche que nos reencontramos apenas se nos entendía nada, estábamos tan emocionadas contándolo todo. Aún no me creo que nos esté pasando esto a nosotras. Amy y Misa han ampliado las noches en el hotel, ya que estuvimos a punto de quedarnos sin habitación. Apenas veo a las chicas, todas estamos demasiado emocionadas viviendo con nuestros bias. Amy discrepa en esto último, pero tras contarme lo que pasó, sé que en el fondo le gusta vivir con GD, y más como él la trata últimamente. Aunque dice que siguen discutiendo por cualquier cosa.
Intento combinar los días para que Kai no se mosqueé (y yo tampoco). Me limito a dormir dos días en el hotel y una noche en casa de Kai. La convivencia se ha hecho más llevadera, incluso a veces he podido acompañarle a la SM, pero para mi kokoro las expectativas se han venido abajo, porque no he visto a ningún miembro de EXO, SHINee, o cualquier otro grupo perteneciente a la SM. En serio, creo que Kai me oculta de ellos... Alguna razón tendrá. No puedo evitar sonreír al pensar esto. Es posible, que a pesar de lo cauteloso que es Kai, piense que no advierto sus pensamientos o, lo que es peor, sus sentimientos, pero la verdad los siento duramente. Sobre todo cuando cree que no sé qué me está mirando, y diréis: Bueno Temy, en realidad te puede mirar como cualquier otra persona. No, si pudierais ver la mirada de Kai. En serio, he hecho un estudio intensivo de sus miradas, y os aseguro que cuando me mira a mi parece sumamente concentrado. Vale, esto ha quedado muy fan obsesiva, pero... ¡Es real! ¡Y vosotras lo haríais, admitirlo!
Octubre ha traído consigo el frío y los paisajes hermosos. A pesar de estar en plena ciudad, Kai me ha llevado a parques lo suficientemente grandes y con árboles para admirar los tonos rojizos, anaranjados y amarillos de las hojas. Él dice que le gusta más el frío, y a mí también. Además, pasear con él mientras veo las hojas caer de los árboles es un paisaje sumamente de ensueño.
Cuanto más tiempo paso en Corea, más me gusta. Actualmente, las cafeterías se llenan más que cuando llegamos, las aceras se llenan de charcos por la lluvia, y las montañas de hojas debajo de los árboles en los parques son muy bonitas. He traído poca ropa de otoño y ya que decir de Invierno... Cuando he acompañado a Kai a la SM por quinta vez a finales de septiembre ya empezaba a refrescar. Él se ha fijado en mi chaqueta de Metallica, y se ha reído espetando que eso no abrigaba para el frío que se aproximaba. Me he intentado mantener firme y defender una de mis chaquetas favoritas hasta la muerte. Cuando a los dos días fui a casa de Kai sobre mi cama había varios abrigos, los cuales estaban recubiertos por dentro de esa lana suave y calentita. Mi abrigo favorito es uno blanco de pelito que tiene una colita de conejo por detrás (me queda a la altura de mi trasero), en la capucha hay una carita muy kawaii de conejito y tiene unas pequeñas orejas. Kai dice que le recuerdo a un conejito y que no se puede resistir a comprarme esas cosas. Casi me derrito cuando le oí decir eso, pero entendí porque en casi todas las cosas que me compra siempre hay conejos. Al menos ahora tengo ropa de invierno. También se molestó en comprarme guantes, una bufanda de lana de colores y algunos calentadores. Creo que se preocupa demasiado por mí.
- Para ser un conejito apenas tienes pelito que te cubra del frío -me dijo un día sonriente. Luego con el índice tocó mi nariz. Con una media sonrisa salió de mi habitación bajo mi mirada. Toqué mis mejillas tras su partida. Un huevo frito se hubiera hecho en ellas.
Estamos en la tercera semana de octubre, y desde hace una semana más o menos han dado unas alertas de lluvias horribles. Desde entonces Kai ha estado muy liado, ya que al parecer ha tenido muchos ensayos con EXO y también individuales para un espectáculo que está preparando, supuestamente para recaudar fondos para un orfanato. Que mono es.
Últimamente manda los coches a buscarme, incluso lo vi un día enfadado diciéndole al chofer que se buscara la vida para recogerme en la puerta del hotel, ya que un día llegué empapada a casa de Kai y a este casi le da un ataque. Aunque no lo creías, el tramo de carretera que tengo que pasar desde que salgo del hotel para llegar al coche es algo largo. Kai también se molestó en comprarme un paraguas. Es de color verde y tiene a los famosos personajes de LINE: Connie y Brown. En serio, cuando Kai me compra estas cosas me siento muy irresponsable y para nada lo soy.
A pesar de que haya estado liado siempre tiene tiempo para vernos y pasar tiempo juntos. Me encantan los días que apenas nos vemos, porque me obliga a dormir en su casa, y entonces en vez de dormir una noche duermo dos o tres. Al menos, esto es lo bueno que traen las lluvias, lo prefiero mil veces así a tener que volver al hotel.
Tanto Amy como Misa y yo, hemos llevado gran cantidad de nuestra ropa a casa de nuestros bias, y aunque no lo queramos admitir, lo hacemos porque nos gusta pasar tiempo en sus casas. A veces me aburre estar sola, pero luego toco el piano de Kai y se me pasa. Por cierto, ya lo han afinado. Me llamo con las chicas varias veces por semana, al menos para saber que estamos vivas (muchas veces no coincidimos en el hotel). Por otra parte, le sigo enseñando piano a Kai, y en cuanto al baile, debido a lo que pasó la última vez lo tenemos más apartado. Pero aun así, Kai usa mucho su sala de baile, sobre todo las mañanas que está en casa. Después de tomarse un zumo se pone a practicar. Yo bajo muy despacio las escaleras y le espío asomándome levemente. Creo que él sabe que le espío por la cara que pone a veces, de hecho más de una vez me ha visto, o mejor dicho: olido. Según Kai: Tengo un perfume inconfundible.
Ukwon
Otro día lluvioso y reviento. Miro las ventanas acristaladas del salón, como se empañan y resbalan gotas por ellas. Lo único bonito de esto será el amanecer de mañana. Misa duerme sobre mis piernas enrollada en una manta. En la televisión suena un dorama, y yo apenas puedo fijarme en nada. Sólo admiro como las gotas resbalan por el cristal y hacen formas surrealistas que hacen que se concentre mi mente. Misa se revuelve de vez en cuando, pero le encanta dormir sobre mí. Desde que comenzó el frío nos hemos acercado más, no se lo he dicho pero he bajado levemente la calefacción, siendo un poco cruel, pero consiguiendo que ella y yo tengamos estas reuniones de dormilona por la tarde. No me puedo mover hasta que ella se despierta, y Misa duerme mucho, pero mucho. Me he acostumbrado a poner el móvil en modo vibración porque más de una vez la he despertado.
-¡Pero tú me amas Kim Jo! -dice la actriz en la televisión, me viro a mirarla- ¡Desde que nuestros ojos se cruzaron, sabías que nos queríamos! -Kim Jo parece impactado, y no se mueve, ella llora. Qué cosa más rara. Me arrugo la cara con la mano.
- Esto es difícil... -dice el finalmente-. No puedo amarte... ¡Ahora no! -cojo el mando y cambio de canal. Las veces que he estado viendo la televisión con Misa y han salido estas conversaciones las he evitado. Ahora, ella y yo estamos bien y eso es lo que quiero. Mientras cambio, el móvil vibra, está en mi bolsillo. Misa se retuerce y murmura entre la manta y mi cuerpo. Yo intento estirarme y meter la mano en mi bolsillo. Finalmente consigo el móvil, Misa se da la vuelta, durmiendo de cara al sofá. Miro la pantalla del teléfono y veo que es Zico.
- ¿Hola? -digo en susurro.
- Hola -me responde Zico en susurro-. ¿Por qué hablas así? -sigue susurrando-. ¡Es igual! -dice ya normal-. ¿Estas sólo? -dice. Río y miro a Misa.
- Se puede decir que sí.
- Vete a donde no esté ella.
- Espera un segundo -le digo a Zico. Dejo el móvil en el sofá, a mi lado. Lentamente, pero aguantando a Misa, la dejo caer en el sofá mientras yo me levanto. Bajo el volumen de la televisión y mientras lo hago, respondo a Zico.
- Dime
ahora.
- Te voy a decir algo, y no sé si te va a gustar...
- Pues dime ya... -digo poniéndome nervioso. Me acerco a los cristales, intentando alejarme de Misa lo más posible.
- ¿Recuerdas el programa para el Direct Live? -Direct Live es el nombre que le habían puesto a este concurso donde participaban las chicas. Antes de que surgieran los castings y toda la parafernalia, se nos dio a los idols unos programas que debíamos cumplir con las chicas escogidas. Nos dijeron que empezarían a finales de octubre, pero se me había olvidado completamente.
- Mierda... -digo mientras me agito el pelo.
- Exacto, mierda -dice Zico-. Dentro de dos días es la entrevista inicial -me siento confuso, respiro y echo una ojeada a Misa.
- ¿Entrevista inicial?
- Quieren hablar con ellas, ver como es la convivencia y demás. Dicen que esto nos dará publicidad a los idols y buena imagen.
- Ya... -realmente estoy preocupado por lo que vaya a pesar Misa de esto-. ¿Y vamos a estar con más grupos?
- Algunos que otros... Según me han dicho van de menos a más... Tú me entiendes...
- Ya....
- A nosotros nos toca ahora. Tienes que decírselo a Misa -dice Zico. Oír su nombre en su boca me resulta raro.
- ¿Te acuerdas de su nombre?
- Lo repites tres mil veces cuando hablo contigo... -dice, reímos-. Te llamaba porque sé lo despistado que eres, no quiero que te coja de sorpresa y no estén preparados...
- Gracias -sonrío. Un trueno se hace oír en el cielo-. La que está cayendo...
- Sí, no salgas... Dile a Misa que se quede contigo esta noche.
- Si papi.
- Hablo en serio, es peligroso -dice Zico-. Altaya se quedará esta noche aquí.
- Misa se iba a quedar de todos modos -sonrío, no puedo ver a Zico, pero sé que él sonríe también-. Gracias de nuevo. Annyeong.
- Te voy a decir algo, y no sé si te va a gustar...
- Pues dime ya... -digo poniéndome nervioso. Me acerco a los cristales, intentando alejarme de Misa lo más posible.
- ¿Recuerdas el programa para el Direct Live? -Direct Live es el nombre que le habían puesto a este concurso donde participaban las chicas. Antes de que surgieran los castings y toda la parafernalia, se nos dio a los idols unos programas que debíamos cumplir con las chicas escogidas. Nos dijeron que empezarían a finales de octubre, pero se me había olvidado completamente.
- Mierda... -digo mientras me agito el pelo.
- Exacto, mierda -dice Zico-. Dentro de dos días es la entrevista inicial -me siento confuso, respiro y echo una ojeada a Misa.
- ¿Entrevista inicial?
- Quieren hablar con ellas, ver como es la convivencia y demás. Dicen que esto nos dará publicidad a los idols y buena imagen.
- Ya... -realmente estoy preocupado por lo que vaya a pesar Misa de esto-. ¿Y vamos a estar con más grupos?
- Algunos que otros... Según me han dicho van de menos a más... Tú me entiendes...
- Ya....
- A nosotros nos toca ahora. Tienes que decírselo a Misa -dice Zico. Oír su nombre en su boca me resulta raro.
- ¿Te acuerdas de su nombre?
- Lo repites tres mil veces cuando hablo contigo... -dice, reímos-. Te llamaba porque sé lo despistado que eres, no quiero que te coja de sorpresa y no estén preparados...
- Gracias -sonrío. Un trueno se hace oír en el cielo-. La que está cayendo...
- Sí, no salgas... Dile a Misa que se quede contigo esta noche.
- Si papi.
- Hablo en serio, es peligroso -dice Zico-. Altaya se quedará esta noche aquí.
- Misa se iba a quedar de todos modos -sonrío, no puedo ver a Zico, pero sé que él sonríe también-. Gracias de nuevo. Annyeong.
- Annyeong.
Cuelgo y respiro profundamente mirando a Misa. Tengo que decírselo, y no sé cómo se lo va a tomar. Me acerco al sofá y sacudo lentamente a Misa, de todas formas lleva como tres horas dormida.
- Misa... -digo bajito-. Misa... -la llamo otra vez. Me acerco a su oreja y le susurro-. Despierta ya... -ella no responde... ¡Ni siquiera con eso! Sigo en su oreja y entonces empiezo a hacerle cosquillas en sus costillas. Despierta mientras ríe.
- Maldita sea -dice entre feliz y dormida-. ¿Qué hora es?
- Te he despertado porque esta noche no dormirás -le sonrío. Ella bosteza y se estira. Arregla sus cabellos, se abriga más con la manta, y coge sus gafas de vista de la mesa del café y se las pone-. También porque quería decirte algo -ella me mira.
- ¿Qué pasa Ukwonie?
Cuelgo y respiro profundamente mirando a Misa. Tengo que decírselo, y no sé cómo se lo va a tomar. Me acerco al sofá y sacudo lentamente a Misa, de todas formas lleva como tres horas dormida.
- Misa... -digo bajito-. Misa... -la llamo otra vez. Me acerco a su oreja y le susurro-. Despierta ya... -ella no responde... ¡Ni siquiera con eso! Sigo en su oreja y entonces empiezo a hacerle cosquillas en sus costillas. Despierta mientras ríe.
- Maldita sea -dice entre feliz y dormida-. ¿Qué hora es?
- Te he despertado porque esta noche no dormirás -le sonrío. Ella bosteza y se estira. Arregla sus cabellos, se abriga más con la manta, y coge sus gafas de vista de la mesa del café y se las pone-. También porque quería decirte algo -ella me mira.
- ¿Qué pasa Ukwonie?
- Nos
han llamado...
- ¿A
Block B? -dice ella interrumpiéndome.
- No, a
nosotros dos -sonrío. Ella encara una ceja y me mira-. Nos van a hacer una
entrevista pasado mañana.
- ¿QUÉ?
- Van a
hacerte unas preguntas sobre la convivencia conmigo y demás. Eres libre de
decir lo que quieras -Misa palidece por momentos-. Esto forma parte de la
empresa que organizó el concurso. Tenemos que hacerlo obligado -Misa asiente
pero no parece estar aquí-. Es una tontería, yo estaré a tu lado y las otras
chicas también.
-
¿Chicas? -dice al fin.
- Sí,
las chicas que están con Taeil, Zico, P.O...
-¿ESTARÉ
CON BLOCK B? -grita mientras se deshace de la manta. Misa se pone en pie, y
empieza a hablar tan rápido que apenas la entiendo. Incluso habla en su idioma
natal, y entonces la entiendo menos. Ahora que lo pienso... MISA VA A ESTAR CON
LOS CHICOS... HORROR. Mis manos se me van a la cabeza.
- ¡ES
TAN PRECIPITADO! -dice ella en coreano-. PERO HERMOSO A LA VEZ.
- Zico
te acosará... -digo algo traumatizado. Misa para y me mira-. Te dirá cómo se
siente besarme, y luego Jaehyo intentará ligar contigo... y... y...-miro a Misa
que está riéndose-. No tiene gracia... Te vas a traumatizar.
-
Créeme que traumatizarme es el menor de mis problemas... -ríe ella. La miro
enarcando una ceja. Entonces entiendo lo que acaba de decir.
- ¿Ah
sí? -hago media sonrisa. Me pongo de pie frente a ella y la agarro de las
caderas atrayéndola hacia mí-. Entonces supongo, que no hará falta que este
allí cerca de ti... -Misa palidece por segundos y traga saliva.
- Ti…
Tienes que estar -dice.
- Se te
ve tan feliz por estar con Block B...
- Tú
también eres de Block B -sonríe ella. Para estar tan cerca de ella está
tranquila. De repente, Misa me toca las mejillas con sus manos y me las
aprieta-. Además a ti te veo todo los días, te tengo todos los días para mí -sonrío
a pesar de que mis labios estén en modo pez ahora-. Block B es mi
grupo favorito, no sabes lo que llevo esperando a conocer el grupo... ¡Me
tenías presa aquí sin hacerlo!
- Llevaf
efperando tref femanaf -digo con Misa apretando mis mejillas.
- ¡Oh
más! -sonríe. Me suelta las mejillas y yo la suelto a ella.
-
Tenemos que ir a comprarte un vestido... -digo. Ella me mira mal desde donde
está-. O no...Una falda y una camisa…
- Mejor
-dice convencida. Con el tiempo he descubierto que a Misa no le emocionan
demasiado los vestidos. Ella camina a la despensa y sale comiendo un paquete de
galletas. Me apoyo en la barra americana.
-
También necesitamos: zapatos, manicura, peluquería... -digo contando con los
dedos-. Aunque esto último junto con el maquillaje se encargaran allí...
-
Tampoco es que vaya a una pasarela de moda -dice ella con la boca llena.
- Pero
quiero que estés guapa, vas a salir por la televisión nacional -digo.
Mica empieza a toser y se atraganta.
- ¿QUÉ?
-dice al rato. Sigue tosiendo. Me acerco a ella y la ayudo.
- ¿Qué
te esperas? Entrevistarán a todas las chicas de Block B -Misa se me queda
mirando por unos segundos.
- ¿A
todas?
-
Claro, ¿Cómo pensabas que sería?
- Pero
estaré contigo... ¿no?
- Sí -le
cojo la mano-. Irán uno por uno, pero nos veremos allí -Misa desvía
la mirada y traga saliva. Parece que está asumiendo todo lo que pasa-.
¿Estas bien?
- Es
que... -respira y me mira-. No todos los días te dicen que vas a salir por la
televisión nacional... -sonríe a duras penas. Le sonrío también-. Y menos de un
día para otro.
- En
eso tengo la culpa, me despisté y me enteré hace un rato.
- No
pasa nada, si estoy contigo me siento más segura -dice ella respondiendo al agarre
de mi mano de manera más cariñosa.
-Yo
también Misa... -respiro-. Yo también.
G Dragon
Puto
frío. Me meto las manos en los bolsillos del abrigo porque estoy a punto de
morir congelado. El gorro me abriga la cabeza, pero de cadera hacia abajo estoy
helado, debo empezar a ponerme más abrigo. Aprieto el número en el ascensor y
deseo con todo mi ser que la máquina suba lo más rápido posible. Quiero llegar
a casa y notar el calor de la calefacción, darme una ducha y tomar un té
caliente. ¿Estará Amy en casa? Seguro que sí, últimamente me espera.
Entonces lo recuerdo, y reviso por nosecuanta
vez el regalo que le tengo en una bolsa. Sigue allí. El ascensor abre y voy con
velocidad por el pasillo. Cuando abro la puerta una bocanada de aire caliente
llega a mí de manera agradable.
-¿Hola?
-digo cerrando la puerta tras de mí. Me quito las gafas de sol y la máscara y
las dejo sobre la mesa de la entrada-. ¿Hay alguien? -pregunto mientras me
descalzo. Dejo las bolsas en el suelo. Entonces oigo el sonido a lo lejos. En
mi oído suena No More Dream de BTS, reconocería esa melodía a
cien metros a la redonda. No es la primera vez que BTS suena en mi casa, al
menos desde que está Amy. Voy a su habitación con la velocidad de un rayo, abro
la puerta de golpe y me la encuentro bailando frente al espejo.
-¡JESÚS!
-dice ella parando del susto. Se acerca a su ipod y apaga la música. Luego coge
la toalla de encima de la cama y se la pone alrededor del cuello, está sudada y
se quita levemente el sudor de su sien.
-¿BTS?
¿Enserio Amy? ¿BTS en mi casa? -le digo.
- Cómo
si fuera la primera vez...-dice ella mientras se acerca. Me encanta la ropa que
lleva, esos pantalones alargados en la entrepierna, los tenis y un top sobre el
ombligo. La coleta mal hecha y el flequillo húmedo ya son propios de ella-. Hola.
- Hola
-sonrío malicioso- ¿Qué tal hoy? ¿Me has echado de menos? -ella enarca una ceja
y me mira de mala gana, luego me da la espalda y se dirige a la cama. Yo me
río.
- Estoy
cansada... -dice dejándose caer sobre la cama. Me siento a su lado-. Hoy he
bailado mucho.
- Me
parece bien... -digo sin saber muy bien que decir. Desde que Amy y yo
intentamos ser amables uno con el otro, estamos escasos de conversación, parece
como si solo pudiésemos hablar discutiendo o bromeando-. He pasado mucho frío
hoy...
-Perdona
-dice ella mirándome, imita una sonrisa mientras se sigue quitando el
sudor-. ¿Qué tal hoy? ¿Cómo han ido los ensayos?
-
Bastante bien -le sonrío-. Pero he pasado frío, tengo que empezar a abrigarme
más... Sólo deseo darme una ducha caliente...
- Yo
también -dice ella resoplando. Enarco una ceja y me acerco a ella.
-
Podemos ducharnos juntos...
- Más
quisieras -dice ella mientras se levanta, alejándose de mí. Noto su rubor y su
corazón desde donde estoy-. ¿Quieres ducharte primero? -me dice mientras coge
sus cosas de aseo. Estoy calado hasta los huesos.
- Dúchate
tu primero -sonrío. Ella tiene que ir primero, así cuando vaya a ducharme,
oleré su colonia al pasar por el pasillo. No me importa morir de frío o estar
resfriado, ya no. Estoy un poco
agilipollado últimamente. A pesar de tener dos baños bastantes
separados hemos quedado en que uno se duche primero y que el otro espere,
así no tenemos que preocuparnos por el agua caliente- ¿Qué quieres de cenar?
- Hay
sopa de ayer, y he hecho algo de carne y arroz al mediodía -dice ella.
-
Calentaré eso -digo levantándome.
Cuando
ella ya ha salido con su pijama puesto (lamentándolo, Amy ha empezado a usar
pantalón largo) yo he ido a la ducha y me he relajado un montón. Aunque me
siento extraño, temo ponerme enfermo, ahora mismo no me lo puedo permitir
porque estamos con muchos ensayos y próximos conciertos. Salgo de la habitación
mientras me seco el cabello con la toalla. Amy está viendo la televisión,
abrazando sus rodillas en el sofá.
- ¿Qué
haces?
- Ver
un dorama -dice. Miro a la televisión, y es cierto, hay un dorama.
-
¿Entiendes algo?
- No -dice
sin dejar de mirar la televisión. Río-. Entiendo lo suficiente.
- ¿Por
qué no has cenado?
-
Porque estaba esperando por ti -dice mientras gira levemente la cabeza para
mirarme. Algo en mi pecho se ha movido, y desvío la mirada nervioso.
- Vamos
a cenar -digo yendo a la mesa, Amy me sigue levantándose. Antes dejo la toalla
empapada sobre la lavadora. Nos sentamos, ella ha puesto la mesa y tapado los
platos para que no pierdan el calor. Mientras comemos ni siquiera nos miramos,
mantenemos el silencio como un precioso tesoro, pero empieza a molestarme, y
más que nada porque pienso que está enfadada conmigo por algo. ¿Qué le he hecho
ahora?
- ¿Te
pasa algo? -digo con la boca llena. Ella me mira vagamente.
-
No.
-
¿Entonces por qué me miras así?
- ¿Así
como?
- Así -imito
su cara de manera exagerada lo que le hace reír. Eso me confirma que sólo
estaba volviéndome paranoico. En serio, ¿qué me pasa?
-Si tú
lo dices... -dice ella volviendo a comer.
- Era
una broma -digo intentando arreglarlo. Sigo comiendo con nerviosismo. El
silencio reina otra vez, y me doy cuenta mirándola de reojo que está
nerviosa sin motivo, y que no se atreve a empezar una conversación, así
que la ayudo contándole mis planes-. Sabes que últimamente ando liado...
- ¿Y?
-Amy roba otro trozo de carne.
- A
partir del jueves voy a estar más liado.
-¿Más?
-dice ella algo alterada, pero intenta disimularlo al instante nerviosa. Yo
hago media sonrisa sin evitarlo.
- El
caso, es que... Vas a tener que estar más tiempo sola -muy a mi pesar.
- No te
preocupes, últimamente me relaja tener estas horas sola en casa -calla
de repente, y me mira despacio. Yo sonrío.
- ¿Has
dicho casa? -la apunto con los palillos.
- En tu
casa -intenta corregir ella.
- No
no, has dicho: Sola en casa... Estas empezando a considerarlo un hogar -sonrío
para mí. Me gusta esa idea.
- Es
sólo que paso mucho tiempo aquí, por eso...
- Ya,
ya...-me echo un sorbo de sopa.
- Si
quieres te acompaño a los ensayos no me importa... -dice seria. Dejo de beber y
el tazón de sopa suena contra la mesa al caer.
- No,
rotundamente no.
- ¿Por qué?
¿Es por Rachel a qué si? -dice. Pongo los ojos en blanco.
- Es
porque tu sitio está aquí -digo serio. Ella respira y ahora sí que parece
enfadada, empieza a comer con violencia. Joder. Creo que es el momento de darle
el regalo. Me levanto sin decirle nada y voy a buscar la bolsa que sigue en la
entrada. Amy me sigue con la mirada. Me siento en la mesa y le tiendo la bolsa-.
Toma -ella me mira indiferente-. Cógela -tras unos segundos la coge, pero antes
de abrirla me mira.
-
¿Qué es?
- Un
regalo -intento sonreír-. Sé que últimamente tienes que venir con uno de mis
agentes para que te abran la puerta y eso, y para que veas que confío en ti,
pues eso... -Amy abre la caja despacito, tiene un lazo negro y lo quita con
sumo cuidado. Me pone nervioso. Cuando ve la copia de la llave de casa no sabe qué
decir, parece emocionada. Sonrío más todavía.
- ¿Esto
es...?
- Una
copia de la llave, ya puedes venir cuando quieras -no puedo evitar sonreír por
la cara de boba que tiene ahora mismo. Ella no sabe que decir.
- ¿Es
para mí?
- Sí.
-
¿Tengo las llaves de tu casa? -dice mirándome. Le asiento-. G...G..Gracias...
- De
nada. Pero no me traigas tíos aquí...
- ¡Por
favor! -dice cabreada.
- Te lo
digo en serio, como vea a un tío aquí contigo le reviento -ella ríe, pero estoy
diciéndolo completamente en serio.
- O sea
que tú puedes traer a Rachel, ¿pero yo no puedo traerme un tío?
- ¿Has
visto a Rachel por aquí? -digo alzándome hacia delante. Amy cierra la caja y me
mira, dejándose caer sobre la silla.
- Es
verdad... Lo siento -alza las manos-. ¿Te la estas llevando a un hotel?
- Ya
vale... Sabes que no...
- ¿Sé
que no, qué? -dice furiosa.
-
¿Estas celosa otra vez?
- ¡NO
ESTOY CELOSA! ¡JODER! -da un golpe a la mesa.
- ¿Por
qué te alteras?
- Odio
que me taches de celosa.
- Pues
no lo seas -sonrío. Sus mejillas arden, yo sigo cenando. El resto de la cena
transcurre en silencio. Amy recoge la mesa mientras yo pongo las cosas en
la nevera y pongo lo sucio en el lavavajillas. No puedo evitar mirarla de vez
en cuando, tiene una expresión seria y odio que esté así. Cuando termina de
limpiar el cristal de la mesa suelta el paño cerca de mí.
- Me
voy a dormir, buenas noches –decide irse sin ni siquiera mirarme. La cojo por
la muñeca y la atraigo hasta mí, dándole un gran abrazo. Sonrío mientras la oigo
respirar nerviosa en mi suéter limpio. Apoyo mi boca sobre su
frente.
-
O...O..Oppa... -dice ella nerviosa. Sé que puede notar mi felicidad.
Aprieto más el abrazo, y de repente le doy un beso en la frente.
-
Buenas noches.
Misa
Estoy
tan amargada. Ukwonie está fuera esperando, apoyado en un sofá, mientras yo,
aka Miss Daisy, me pruebo vestidos y conjuntos que no me gustan para nada. Creo
que Ukwon acabó tan resignado que se puso a mirar el móvil y hablar con
alguien. La asesora personal que está con nosotros me llama de nuevo desde
fuera con su voz de pito.
- Misa
¿puedo pasar?
- Seh
-digo con desgana. Oigo la risa de Ukwon en la lejanía. Ella se asoma por la
cortina del probador con la ropa.
- Tengo
este conjunto, es lo último que nos ha venido, es un dorado muy picarón -dice
enarcando una ceja. Miro el conjunto de arriba abajo y pongo cara
incrédula.
- ¿Esto
es lo último? -digo mientras lo señalo. La señora pone cara molesta y
desaparece en busca de más ropa.
- ¿Un
día difícil? -dice Ukwonie desde fuera.
- Sí
-Digo entre resoplos. Me quito el último vestido que me he probado. La boutique pija
esta, me está sacando de quicio, y todo por la maldita entrevista-. Los nervios
no me ayudan nada a elegir...
- Misa,
por favor es una tontería y estaré contigo –dice él.
- ¡YA
LO SÉ, PERO ES QUE VA A ESTAR BLOCK B Y ME ESTOY MURIENDO! -grito estresada. Él
vuelve a reír. Noto como se acerca.
- No
puedo entrar ¿verdad? -dice cerca de la cortina. Me miro en el espejo con la
ropa interior puesta.
- ¡NI
DE BROMA!
- Vale
vale vale... -ríe-. Escucha, estas bonita con todo. Lo que te has probado
antes, todo me gusta.
- Ya sé
que te gusta pero enserio no hay nada...Y la señora no ayuda...
-
¡Miiiisaaa! -oigo la voz de pito otra vez acercándose. Ukwonie se aleja. Se
asoma la señora.
- Este
rosa es lo último de lo último -dice con una sonrisa muy falsa.
-
¿ROSA? ¡Ukwon! -lo llamo en busca de ayuda. Él aparece llevándose a la
señora.
- ...Yo
me encargaré de esto...-oigo como le dice mientras se va. Ukwon vuelve al rato
mientras yo tengo ganas de llorar. La entrevista es esta tarde, y yo todavía no
tengo vestido ni conjunto ni nada. Ukwon ya ha encargado una ropa bonita para
él y yo… Sigo aquí, y encima insiste en pagármelo él-. ¿Misa? -oigo su voz
cerca de nuevo, tras la cortina. Me acerco.
- ¿Qué
ocurre?
- ¿Quieres
que intente buscar algo? -dice. Me sorprendo al instante, y la simple idea de
que Ukwon elija ropa para mí, hace que me arda el pecho.
- Vale.
-
¿Preferencias?
-
Ninguna, pero por favor que no sea un vestido corto.
- Vale.
- Y
tampoco que tenga mucho escote, tengo problemas con eso…
- Lo
sé... Digo vale... -dice tímido. Río para mí misma.
- Si te
gusta con escote no me importa -digo intentando bromear.
- Si te
busco algo con escote no podría evitar llevarte luego con mi coche a un
descampado....
- ¿QUÉ?
-grito alterada.
- Ahora
vuelvo Misa –le oigo irse mientras se ríe. Maldito, siempre me las devuelve y
me muero.
Una
mano aparece al rato con un conjunto de falda y camisa roja a través de la
cortina. Me lo pruebo por Ukwon. Cuando estoy lista salgo, sorprendentemente no
tiene escote
- ¡Wow!
-dice mirándome. Se roza el índice por los labios inferiores.
- ¿Te
gusta?
- El
rojo te sienta bien.
- A mí
no me gusta -digo. La falda me hace más gorda, y ya tengo unas caderas hermosas
para encima hacerlas más grandes. Ukwon asiente.
- Next!
-dice alzándome más ropa que tenía al lado. El siguiente es con
conjunto entero de color morado y con una manga llena de flores, me gusta
mucho y a Ukwon también, pero el problema es que para una entrevista, no me
parece lo más correcto un pantalón corto. Además me vería obligada a llevar
tacones, y quiero llevar sandalias. Ukwon me trae miles de conjuntos más, pero
o me queda el pantalón apretado, o la camisa es demasiado cantosa... Me empiezo
a preocupar que Ukwonie acabe cansado de mí, pero siempre tiene una sonrisa y
un abrazo para consolarme.
-
Siento decirte esto, pero...
- No te
gusta -me acaba él la frase. Asiento. De nuevo se levanta, y ambos nos miramos
por el espejo que tenemos delante-. De momento, he ido por la misma línea,
déjame probar con una cosa -le miro algo confusa, pero le dejo. Él desaparece y
al rato vuelve con una percha bastaste oscura, ya que toda la ropa es negra.
Cuando estoy dentro y me miro al espejo estoy alucinando, salgo a que él me vea
con una sonrisa en la cara. Él se sorprende y acompaña la expresión con un Ooooh muy
coreano.
- Es
perfecto, el vaquero este negro ajustado realza mi figura, las sandalias son
cómodas, y la camisa... A pesar de que tenga escote, es preciosa -la camisa es
de asillas pero lo que rodea el cuello y el escote son chorreras muy bonitas.
Ukwonie me da un bolso de mano negro.
- Y
esto, acaba el conjunto -sonríe. Nos volvemos a mirar por el espejo. Doy una
vuelta completa-. ¿Soy un genio o soy un genio? -dice alzando los brazos
mientras sonríe.
- Lo
eres -digo mirándome todavía. Ukwon me mira feliz.
- ¿Te
gusta?
- Voy
muy cómoda, y creo que será adecuado.
- Tiene
escote, pero... -se muerde el labio-. Es simplemente perfecto para ti -me giro
a mirarle y la abrazo, parece cogerle por sorpresa.
-
Gracias.
A las
horas estamos donde el programa, creo que voy vomitar, siento como mis
tripas se revuelven. Apenas pude comer, estoy con un batido de frutas
que me compró Ukwon por el camino. Estamos en un camerino, mucha gente va de un
lado a otro. Ukwonie está a mi lado y le están peinado y maquillando
a la vez. Yo todavía estoy esperando a
que aparezca alguien. Ukwonie dice que llegarán enseguida. Estoy tan
nerviosa que le estoy agarrando la mano a Ukwon mientras le hacen un cambio de
imagen. Quien pasa por allí se nos queda mirando, ya que él está con la mano
colgado mientras yo se la agarro en el asiento de al lado.
- Voy a
vomitar... -le digo a Ukwon.
-
Estate tranquila... -me acaricia con el pulgar.
- No se
mueva por favor -le dice una de las maquilladoras. De repente, dos chicas
aparecen a mi lado, una abre un gran maletín y me ordena a recostarme
en la silla. La otra empieza con mi cabello. Ukwonie acaba antes que yo, se
queda esperando por mí a mi lado y viendo como me maquillan, al menos hasta que
suena su teléfono. Habla durante un rato, pero yo estoy tan nerviosa que apenas
puedo estar pendiente a otra cosa que no sean mis pensamientos. Sigo sin soltar
la mano de Ukwon.
- Los
chicos están a punto de llegar -me dice sonriente. La que me maquilla
está terminando, ahora sí creo que los nervios me matan.
-
¿Estás nervioso? -digo intentando que me diga que sí.
- Algo
-dice él desviando la mirada-. Estoy más nervioso porque conozcas a Block B que
por la entrevista...
- Eso
es una tontería... -digo con rapidez. El ojo me arde ya de tanto
retoque.
- ¿Ahora
me entiendes no? -dice él. La maquilladora termina y me levanto de golpe para
mirarme al espejo-. Que guapa -sonríe Ukwon. Me han alisado el pelo, en la cara
me han hecho un maquillaje en negro que resalta mis ojos verdes. En los labios
algo de brillante.
- No sé
si me gusta… No uso maquillaje de por sí...
-
Confía en mi -dice Ukwon cogiéndome las manos-. Estas guapísima -le sonrío-.
Todo va a salir bien.
-
Tienen que ir a la zona de plató -se acerca uno con un pinganillo y libreta. Me
aferro a Ukwon como si no hubiera un mañana, y junto a él, (que por cierto está
más bueno que el pan de molde, tal y como va vestido) voy hacia el famoso
plató.
- Hay
mucha gente... -digo mirando como a nuestro alrededor mucha gente se
mueve y organiza todo. Ukwon asiente.
- Es lo
normal, no te preocupes -entonces, Ukwon me separa y como si una fuerza
superior lo poseyese me coge de la mano y entrelaza nuestros dedos. Me quedo en
el sitio y no puedo seguir caminado, él se vuelve al verme. Ríe-. Vamos -sonríe.
Yo sigo a duras penas. Detrás de plató veo unas caras conocidas junto
a un par de chicas, las piernas me están temblando a lo máximo, y
creo que a las otras chicas les pasan lo mismo. Cuando Ukwon los saluda
mientras nos acercamos, todos sonríen felices y se ponen a correr en dirección
a Ukwon, quien me suelta y extiende los brazos. Pero Block B pasa de largo y
se dirigen… HACIA MI. Ukwon se gira confuso. TAEIL, ZICO, B-BOMB, KYUNG,
P.O Y JAEHYO SE ACERCAN A MI Y ME RODEAN, PUEDO SENTIR SU OLOR Y SU
RESPIRACIÓN, PUEDO SENTIR DOCE OJOS SOBRE MI.
- Es
mona -dice Taeil.
- Así
que tú eres Misa -me mira B-Bomb desde arriba.
- Es
tal y como me la imaginé -dice Kyung.
- Es guapa,
sí -dice Zico-. Muy guapa.
- Ahora
entiendo lo que decía Ukwonie -dice P.O.
- Hola
nena, soy Jaehyo, entiendo que estés maravillada por mi belleza pero... -dice
acercándose a mí.
- Vete
para allí -dice Taeil intentando empujarle. Ukwon se intenta hacer a un lado
entre P.O y Kyung pero no le dejan.
- Hola
Mica soy Zico, te voy a contar la vez que los labios de Ukwonie y
los míos...
- ¡NO
NO NO NO! -grita Ukwon. Al fin aparece a mi lado-. FUERA, FUERA TODOS -dice
mientras llega a mí-. ¿Misa estas bien? -dice mirándome. Yo estoy hierática,
miro a mí alrededor y entonces lo veo, estoy rodeada de Block B al completo
mirándome. Cuando vuelvo a Ukwon me empiezo a estallar de risa. Ukwon enarca
una ceja, al igual que Kyung, Taeil, P.O y B-Bomb. Menos Zico y Jaehyo que se
ríen conmigo.
- Es
genial -dice Jaehyo-. Esta cagada de miedo -luego sigue riendo.
-
Necesitamos un vaso de agua aquí -dice Zico al aire. Yo sigo estallándome de
risa.
- ¿Misa?
-me agita Ukwon.
- Block
B -digo entre risas-. ¡ESTOY RODEADA DE BLOCK B! -y sigo riéndome. Los nervios
me están jugando la peor pasada de mi vida. Ukwonie me ha
llevado a un cuarto con las otras chicas, aunque no son muy habladoras. Tengo
un vaso de agua en la mano que está medio vacío. Lo miro nerviosa, tengo cierto
temblor en las manos. Veo unos zapatos de plataforma que se acercan a mí con
cierto disimulo. La chica que se acerca es bastante mona, y tiene un estilo,
que a mi parecer, es gótico.
- Hola
-sonríe.
- Hola
-le digo de la misma manera.
- Tu
debes de ser... -dice mientas me extiende la mano. Me levanto dejando el vaso a
un lado.
- Misa,
encantada -digo mientras nos estrechamos la mano.
-
¿Misa?
- Sí,
es un nombre completamente inventado, creo que mis padres se lo inventaron
estando borrachos porque... -digo para romper el hielo, reímos- ¿Tú nombre?
-
Altaya -sonríe.
- Wow
que bonito.
-
También inventado -ríe ella. Es bastante simpática-. Tu eres... ¿La chica de
Ukwon no? -me dice algo nerviosa. Eso de " la chica de Ukwon" me hace
emocionarme por unos instantes, y no puedo evitar sonreír como una
estúpida.
-
Bueno..."La chica de Ukwon" -digo toda privada.
- A
todas nos gusta que nos digan eso por aquí -sonríe-. ¿A que sí?
-Se dirige a las demás chicas, quienes sonríen y se van
acercando.
- ¿De
quién...? -le pregunto.
- Zico
-sonríe.
- ¡Ja!
Tenías toda la pinta-. Y es verdad, viéndola sabía que tenía que ser
la compañera de Zico.
-Hola,
Soy Kim, la chica de Taeil -dice, la chica es coreana y es bastante mona. Nos
estrecha la mano.
- Yo
soy Ann, chica de Kyung -nos saluda, la chica tiene un pelo largo enorme, es el
más largo que he visto en mucho tiempo, (al menos desde que me lo corté yo).
Pero lo que más llama la atención son sus ojos azules.
- Lisa, por parte de P.O -sonríe. Parece bastante simpática. Es rubia y de grandes ojos.
- Lisa, por parte de P.O -sonríe. Parece bastante simpática. Es rubia y de grandes ojos.
- Mia,
soy la chica de B-Bomb... -dice esta. La chica es muy tímida, es coreana y
también bastante mona. Aunque tiene una actitud un tanto triste, no lo entiendo.
Todas nos giramos a la chica que falta, parece una supermodelo.
- No
hace falta que os diga que soy la chica de Jaehyo -dice ella sonriente.
- Ni
que lo digas -bromea Ann.
- Me
llamo Kayla -dice sonriente. La verdad tiene una cara bonita.
Al
estar un rato con ellas entiendo cómo nos podemos caer tan bien, se nota que
somos "Las chicas de Block B" que fuerte decir esto, no parece real.
Estamos muy emocionadas, nos hacemos preguntas por segundos y hablamos de las
experiencias. Todas en general, parecemos bastante contestas, menos Mia, es la
más callada y apenas habla, de verdad no lo entiendo, está con uno de los
chicos más sexys e importantes del grupo (a ver, para mi todos son sexys pero
ya me entendéis). Nos llaman para salir a escena, Ukwon está por fuera
esperando y tiene una expresión preocupada, que mono, me encanta verlo así.
Según conectan nuestras miradas me acerco a él con una energía muy positiva y
le abrazo.- ¡Qué cambio! -dice feliz.
- Me siento preparada, y más si estás tú conmigo -le digo, y es verdad lo que siento.
- Me alegra oír eso. Salimos en unos minutos, voy a buscar a Zico. Espérame aquí -dice sonriente. Le asiento, antes de irse, Ukwon toma una de mis manos y la besa. Suspiro como una idiota viéndolo ir. Las chicas ya parecen todas reunidas, o eso creo, hay un gran batiburrillo de gente donde estamos. De repente, una mano me coge y me arrastra, me tiene apretada la muñeca, y de verdad me duele, apenas me da tiempo a percibir quien es hasta que veo su pelo negro casi engominado y su gran espalda.
- ¿B-Bomb? -digo. Él me manda a callar. Me arrastra unos metros lejos de la gente, y detrás de un falso escenario me atrapa entre él y la pared.
- Escúchame bien lo que te voy a decir -dice muy cerca de mi cara-. Dentro de tres meses te habrás ido y Ukwon se habrá olvidado de ti. Eres una persona que ha ganado un concurso no su novia ¿me has entendido? -aún estoy alucinando, intento hablar, pero cuando lo intento, él se acerca más amenazante-. No te creas nadie en su vida porque no lo eres. Él es un idol, y tu una simple fan que compra sus discos. Créeme, estarás mejor así.
- ¡Misa! -Oigo la voz de Ukwon a lo lejos, y B-Bomb también, me mira de nuevo.
- No le digas nada Ukwon, por tu bien -entonces se separa y sale por el otro lado. Todavía estoy consternada, respiro entrecortadamente y tengo ganas de llorar. Me acabo de decepcionar mucho con B-Bomb... ¿Me estaba amenazando? ¿Qué más le da a él que yo esté o no con Ukwonie? Ahora entiendo la actitud de Mia, estoy segura que ni podrá acercarse a él.
- ¡Misa! -dice Ukwon
apareciendo a mi lado. Respira, lleva rato buscándome-. ¿Qué haces aquí?
Salimos en el aire en unos minutos... -Ukwon me coge de la mano, creo que del
apuro no se da cuenta de mi cara horrorizada. Nos acercamos al escenario y nos
sentamos en unos sillones que han dispuesto a los lados de un sillón principal,
que es donde irá el presentador supongo. B-Bomb está enfrente de mi con Mia, y
me ofrece una mirada muy cruel… Ukwon me pone una mano sobre la rodilla-. ¿Estás
bien?- S..Sí...-digo intentando sonreír. A mi lado tengo a Altaya y Zico. Le sonrío a ambos, sobre todo con Zico me sale una sonrisa demasiado exagerada debido a los nervios, aún me estoy acostumbrando a estar rodeada de Block B. A los otros lados están sentados Jaehyo con Kayla y Taeil con Kim. Junto a B-Bomb y Mia están P.O y Lisa y Ann y Kyung. No puedo evitar mover mis piernas, Ukwon habla con Taeil en la distancia pero no puedo oírlo. Una mano amiga me aprieta la mía, miro a Altaya pero sorprendentemente no es su mano. Zico me sonríe amablemente.
- Tranquila Misa, es una simple entrevista... -me guiña el ojo. Trago saliva. Miro a B-Bomb y sigue con su mirada amenazante.
- ¿Todos os visteis obligados a participar en el concurso? -pregunto a Zico nerviosa. A penas puedo mirarlo mientras se lo pregunto. Tenía que hacer la pregunta, porque si no iba a morir por dentro. Zico encara una ceja algo extrañado, pero me responde.
- Sí, la compañía dice que daría una buena imagen para Block B... Por la amabilidad y esas historias... -sonrío-. Aunque si te soy sincero, todos queríamos hacerlo...Menos una persona muy ocupada... -hecha una mirada fugaz a B-Bomb, que milagrosamente mira a otro lado que no es a mí.
- Ya verás que todo sale bien -me sonríe Altaya-. Cualquier cosa estaremos al lado -me guiña el ojo. Entiendo cómo se lleva tan bien con Zico.
- Gracias -sonrío, la verdad me siento un pelín menos nerviosa-. Otra cosa... ¿Por qué Block B? No he oído de otros grupos que hayan empezado haciendo estas cosas...
- Al parecer va por grupos de menor a mayor. Otros grupos menos conocidos han hecho ya estas entrevistas, ahora a nosotros y posteriormente a grupos que superan en fama... Cosas de la venta y la imagen... -me explica Zico.
- Así que grupos como Big Bang u EXO... -digo acordándome de Amy y Temy.
- Tendrán que hacerlo de los últimos, EXO está teniendo mucho auge en estos momentos y Big Bang… -ríe Zico-. Ellos son los reyes del K-pop, seguramente harán la entrevista los últimos -trago saliva, pero me alegro por Amy, yo lo estoy pasando horrible-. De hecho me han dicho que no todos han participado en el concurso...
- ¿Enserio? ¿Quiénes...? -quiero seguir hablando con Zico, pero una voz nos interrumpe. El presentador entra en escena y se sienta.
- Me llamo Jong Sung, soy el presentador, gracias por estar aquí –hace una inclinación. Block B le responde y las chicas y yo seguimos a nuestros idols en la reverencia. Habla con nosotros durante unos instantes, el presentador parece algo estúpido, al menos a mi parecer. Estamos en al aire en menos de unos segundos y yo no paro de apretar la mano de Ukwon, la tiene que tener roja. Él me acaricia con su pulgar. De vez en cuando noto la mirada roja y asesina de B-Bomb sobre mí, sobre todo porque nos ve haciendo manitas a mí y a Ukwon, intento evitarlo, pero estoy muy nerviosa. El presentador comienza a hablando con Zico, por supuesto, me siento algo nerviosa porque están al lado nuestro. Altaya se muestra muy suelta hablando el coreano, debo preguntarle si lo ha aprendido. Luego el presentador va a haciendo varias preguntas salteadas a los idols sobre el concurso y la convivencia con las fans, Ukwonie habla más que yo, posiblemente porque sabe de mis nervios y no quiere que hable mucho. Está tan sexy hablando en la entrevista... DIOS... ¿CÓMO PUEDO TENER ESTOS PENSAMIENTOS AHORA?
- Misa -oigo de repente. Miro a todos lados-. Misa -y entonces lo veo, el presentador me habla a mí. Me carraspeo la garganta.
- ¿Sí? -digo con voz de pito.
- ¿Cómo encuentras la convivencia con Ukwon? ¿Dirías que es buen compañero? -la pregunta es simple, pero responderla, es como tener una guillotina sobre mi cuello, y más teniendo a B-Bomb al acecho.
-Yo... Esto... -busco la otra mano de Ukwon, quien ríe junto a los demás mientras me la da, la aprieto como la vida.
- Tranquila Misa, no te vamos a comer... -bromea el presentador. Todos ríen. Miro a Ukwon, y él me sonríe, y la verdad me trasmite muchas buenas vibraciones.
- Convivir con él, es... Es, es genial, él se preocupa mucho por mí, y… Siempre está atento a que no me falte de nada...Y...Y... No sé, está... Está bien -digo muy nerviosa.
- Entiendo –sonríe el entrevistador-. Hablas de él como si fuera tu pareja, o eso parece... -bromea. No puedo evitar mirar a B-Bomb, esta vez me fulmina y respira por su nariz fuertemente-. ¿Te puedo hacer una pregunta Misa? Será la última lo prometo -bromea de nuevo. Miro a Ukwon y sonríe asintiéndose. Le asiento al presentador-. ¿Cómo crees que sería tu vida ahora mismo, si Ukwon de Block B fuese tu pareja? ¿Serías feliz?
El plató queda en silencio, incluso las cámaras parecen atentas a lo que vaya a decir. Ukwon ha aflojado la tensión en sus manos, y al mirarle veo la palabra: preocupación, escrita en su frente. Joder, ahora no... Ahora no, después de haberlo arreglado no. Luego miro a B-Bomb y esa mirada. Estoy sintiéndome muy presionada y sigo sin responder acompañada del silencio.
- Di algo... -me dice Altaya muy bajito y disimuladamente.
- Yo... -sólo puedo decir, se me aguan los ojos-. Esto, yo...
- Creo que sería muy feliz -me interrumpe Ukwon. Le miro con mis ojos brillantes. Él sonríe ampliamente y me aprieta las manos-. Yo sería muy feliz teniendo a una chica como Misa, por eso la escogí. Es inteligente, humilde, buena cocinera, guapa... -me mira risueño-. Es todo lo que un chico puede querer... -mi corazón bombea fuertemente, y no puedo parar de mirarle. Una lágrima rueda por mi mejilla-. Ojalá pudiera ser yo lo mismo para ella, porque es genial -sonríe.
- Eso ha sido muy profundo Ukwon -dice el presentador.
- Así lo siento, por ello escogí a Misa -dice él. Es mi caballero de brillante armadura sin duda-. Conviviendo con ella, he descubierto lo que es el respeto y el cariño entre un hombre y una mujer.
- Amen hermano -dice Taeil, como sintiendo lo mismo por Kim. Todos ríen, parece que hielo se está rompiendo. Alabado sea.
- En este poco tiempo... -continúa Ukwon, me mira y yo no despego mis ojos de él-. Sé que Misa es feliz porque yo también lo soy... ¿Verdad? -me dice para que responda. Tardo unos segundos.
- Verdad -digo secándome las lágrimas-. Lo siento, me he emocionado -todos ríen.
-Tenemos los sentimientos a flor de piel -dice el entrevistador. Se dirige hacia Jaehyo, y siguen hablando, yo y Ukwon aún no podemos dejar de mirarnos. Intento decirle con la mirada lo mucho que le quiero ahora mismo y que le debo mi vida. No sé si lo sentirá, pero dentro de mí creo que en un pequeño porcentaje de él lo sabe, y que sus sentimientos al igual que los míos, son tan cercanos que los estamos sintiendo, a pesar de que la mirada de fuego de B-Bomb me atreviese, recordándome que en tres meses, este cariño se acabará.
Kai
Ya
estoy despierto y en casa. Hoy Temy se retrasará en llegar porque ha ido a
comprar algo en el supermercado. Últimamente hay cosas que le gustan y que
siempre me olvido de comprar, así que ha tenido que ir por casa. Eso es algo
que tengo que arreglar. Escribo un pos-it y lo pongo en la nevera para corregir
ese error. Cuando ya está puesto, salgo a la terraza y de nuevo fertilizo
nuestras fresas, justo cuando me estoy lavando las manos oigo como alguien se
descalza en la entrada. Alargo mi mirada y ella está allí quitándose su abrigo.
Entro.
- Hola -sonríe.
- Hola -me acerco y le cojo las bolsas. Al mismo tiempo acerco mi cara y nos damos dos besos, es una costumbre fantástica que hemos cogido. Temy se estira tras sentirse libre.
- Que calentita está la casa -dice feliz.
- ¿Hace frío? -digo colocando la bolsa sobre la encimera y empezando a colocar las cosas.
-Mucho, apenas había gente en el supermercado -dice ella sentándose en el sofá-. Creo que la gente ha decidido quedarse en su casa con la estufa, y es la mejor opción.
- En realidad sí -le sonrío.
-¿Has ido a ensayar hoy?
- No, me llamaron y me dijeron que se había suspendido la reunión -pongo cara triste-. Creo que los bailarines decidieron quedarse en casa con la estufa también -reímos. Justo entonces, suena el teléfono. Temy alarga el brazo a la mesa de al lado del sofá y lo coge.
- Casa de Kai, al habla Temy, su asistente ¿en qué puedo ayudarle? -la miro extrañado-. Aja... Un momento por favor... -Temy me extiende el teléfono y lo cojo. Comienzo a hablar. Temy se levanta y me ayuda a seguir colocando comida.
- De acuerdo, gracias... -cuelgo.
-¿Qué ocurre? -dice ella dándome la mantequilla. Abro la nevera y la meto.
-Tengo que preparar una actuación esta tarde...-estoy molesto, me apoyo en la encimera-. Es decir, que has venido para nada...
- No, he traído la compra -sonríe ella-. Puedo esperarte aquí tocando el piano.
- No me gusta dejarte sola -ella se muerde el labio. Maldita sea.
- Me quedaré esta noche a dormir, te esperaré...
- ¿Y si vienes conmigo a la SM?
- ¿Otra vez? ¿Veré a EXO? -dice emocionada. Río.
- No, no están allí -ella pone una carita de decepción-. Pero puedes ver a otras personas.
-¿A QUÍEN? -dice ella acercándoseme con emoción.
- Tendrás que llegar allí -le sonrío mientras le acaricio la cabeza.
- ¡Vamos! -dice yendo a la puerta.
-¿En serio? -Río.
- ¿Me ves cara de broma? -dice ella poniendo las manos en sus caderas. En menos de una hora estamos en la SM. Cuando estamos en la entrada, Temy y yo tenemos las máscaras puestas, hablo con la recepcionista para confirmar la reunión de esta tarde, porque me parece bastante raro. Temy mira a todas partes, como siempre, mientras espera por mí.
-También quería saber si estaba la identificación que mandé a pedir... -le digo a la recepcionista.
- Sí, espere un momento -me sonríe. Hace tiempo había mandando a hacer una identificación de la SM, era un regalo especial para Temy. La chica desaparece hacia la parte posterior de la recepción y aparece al rato con la identificación. Le sonrío y le deseo un buen día tras una mutua reverencia.
-¿Listo? -dice Temy virándose y mirándome.
- Toma -le digo mientras se lo pongo por el cuello. Ella mira la identificación extrañada.
- ¿Qué...?
- Es una identificación para entrar siempre que quieras a la SM... No te pedirán más el nombre, y no tendrás que esperar por mí... -ella no sabe qué decir.
-......¿Pu..Puedo entra..a...ar...aquí....Las...Ve..ve...veces que quiera?
- Aja -le asiento.
- Sale mi nombre... -dice ella leyendo-. ¿De verdad puedo?
- Que sí -me río-. Ya nadie te preguntará nada, cuídalo bien. Lo pedí hace unas semanas, pero han tardado bastante... -Temy me abraza de repente.
- Gracias Oppa.
- De nada, vamos -le cojo la mano. Juntos caminamos hacia el ascensor, allí llegamos a las famosas salas de ensayo-. Me han dicho que ensayo en la número 4 -comunico a Temy. Ella asiente-. Iré a comprarme una botella de agua.
- Iré yo -dice ella dando un paso al frente.
- No, iré yo -le sonrío-. Te abriré la puerta de la sala...
-Oppa… -dice ella-. Está abierta -ella tuerce el pomo y se abre. Cuando miramos adentro, una figura se gira y nos mira.
- Hola Kai -sonríe feliz-. Y hola Temy...
- Hola -sonríe.
- Hola -me acerco y le cojo las bolsas. Al mismo tiempo acerco mi cara y nos damos dos besos, es una costumbre fantástica que hemos cogido. Temy se estira tras sentirse libre.
- Que calentita está la casa -dice feliz.
- ¿Hace frío? -digo colocando la bolsa sobre la encimera y empezando a colocar las cosas.
-Mucho, apenas había gente en el supermercado -dice ella sentándose en el sofá-. Creo que la gente ha decidido quedarse en su casa con la estufa, y es la mejor opción.
- En realidad sí -le sonrío.
-¿Has ido a ensayar hoy?
- No, me llamaron y me dijeron que se había suspendido la reunión -pongo cara triste-. Creo que los bailarines decidieron quedarse en casa con la estufa también -reímos. Justo entonces, suena el teléfono. Temy alarga el brazo a la mesa de al lado del sofá y lo coge.
- Casa de Kai, al habla Temy, su asistente ¿en qué puedo ayudarle? -la miro extrañado-. Aja... Un momento por favor... -Temy me extiende el teléfono y lo cojo. Comienzo a hablar. Temy se levanta y me ayuda a seguir colocando comida.
- De acuerdo, gracias... -cuelgo.
-¿Qué ocurre? -dice ella dándome la mantequilla. Abro la nevera y la meto.
-Tengo que preparar una actuación esta tarde...-estoy molesto, me apoyo en la encimera-. Es decir, que has venido para nada...
- No, he traído la compra -sonríe ella-. Puedo esperarte aquí tocando el piano.
- No me gusta dejarte sola -ella se muerde el labio. Maldita sea.
- Me quedaré esta noche a dormir, te esperaré...
- ¿Y si vienes conmigo a la SM?
- ¿Otra vez? ¿Veré a EXO? -dice emocionada. Río.
- No, no están allí -ella pone una carita de decepción-. Pero puedes ver a otras personas.
-¿A QUÍEN? -dice ella acercándoseme con emoción.
- Tendrás que llegar allí -le sonrío mientras le acaricio la cabeza.
- ¡Vamos! -dice yendo a la puerta.
-¿En serio? -Río.
- ¿Me ves cara de broma? -dice ella poniendo las manos en sus caderas. En menos de una hora estamos en la SM. Cuando estamos en la entrada, Temy y yo tenemos las máscaras puestas, hablo con la recepcionista para confirmar la reunión de esta tarde, porque me parece bastante raro. Temy mira a todas partes, como siempre, mientras espera por mí.
-También quería saber si estaba la identificación que mandé a pedir... -le digo a la recepcionista.
- Sí, espere un momento -me sonríe. Hace tiempo había mandando a hacer una identificación de la SM, era un regalo especial para Temy. La chica desaparece hacia la parte posterior de la recepción y aparece al rato con la identificación. Le sonrío y le deseo un buen día tras una mutua reverencia.
-¿Listo? -dice Temy virándose y mirándome.
- Toma -le digo mientras se lo pongo por el cuello. Ella mira la identificación extrañada.
- ¿Qué...?
- Es una identificación para entrar siempre que quieras a la SM... No te pedirán más el nombre, y no tendrás que esperar por mí... -ella no sabe qué decir.
-......¿Pu..Puedo entra..a...ar...aquí....Las...Ve..ve...veces que quiera?
- Aja -le asiento.
- Sale mi nombre... -dice ella leyendo-. ¿De verdad puedo?
- Que sí -me río-. Ya nadie te preguntará nada, cuídalo bien. Lo pedí hace unas semanas, pero han tardado bastante... -Temy me abraza de repente.
- Gracias Oppa.
- De nada, vamos -le cojo la mano. Juntos caminamos hacia el ascensor, allí llegamos a las famosas salas de ensayo-. Me han dicho que ensayo en la número 4 -comunico a Temy. Ella asiente-. Iré a comprarme una botella de agua.
- Iré yo -dice ella dando un paso al frente.
- No, iré yo -le sonrío-. Te abriré la puerta de la sala...
-Oppa… -dice ella-. Está abierta -ella tuerce el pomo y se abre. Cuando miramos adentro, una figura se gira y nos mira.
- Hola Kai -sonríe feliz-. Y hola Temy...
No me
esperaba que la actuación que habían programado fuera con Taemin. Me
alegra enormemente verlo, pero de repente, recuerdo a quien
tengo al lado. Así que suelto todo y cojo al vuelo a Temy antes de que se desmaye.
- ¿Está bien? -se acerca Taemin ayudándome.
- ¿Sin camisa? ¿En serio? ¿Desde cuándo ensayas sin camisa? -le digo algo molesto. Dejamos a Temy en el suelo.
- Yo también me alegro de verte -dice él.
- Quédate aquí con ella, iré a por agua -desaparezco con rapidez. Voy a la máquina, y gracias a Dios no hay nadie, saco la botella de agua y corro de nuevo a la sala. Cuando aparezco en la sala Taemin tiene la cabeza de Temy apoyada en su antebrazo.
- Se ha espabilado...
- Aparta -dice Kai-. TEMY, TEMY POR DIOS...
- Taemin... Sin camisa... -dice entre balbuceos. Taemin ríe.
- Bebe agua... -le digo. Ella se espabila y coge la botella. Tiene los ojos cerrados pero bebe agua con facilidad. Cuando termina vira la cabeza y ve a Taemin-. Mira Kai, es Taemin de SHINee.
- Ya lo sé, ¿estás bien?
- Claro, tú y Taemin -ríe-. Los dos hombres más guapos del planeta....
- Gracias -dice Taemin mientras se ríe.
- Besadme -dice ella. No podemos evitar reírnos.
- Duerme un rato -le digo. Hago ademán de cogerla en brazos, pero Taemin se me adelanta.
-La llevaré a la enfermería -me sonríe.
- ¿Vas a ir así? -le digo. Él se encoge de hombros.
- ¿Qué otra cosa puedo hacer? -le sonrío. Él desaparece con Temy.
- ¿Está bien? -se acerca Taemin ayudándome.
- ¿Sin camisa? ¿En serio? ¿Desde cuándo ensayas sin camisa? -le digo algo molesto. Dejamos a Temy en el suelo.
- Yo también me alegro de verte -dice él.
- Quédate aquí con ella, iré a por agua -desaparezco con rapidez. Voy a la máquina, y gracias a Dios no hay nadie, saco la botella de agua y corro de nuevo a la sala. Cuando aparezco en la sala Taemin tiene la cabeza de Temy apoyada en su antebrazo.
- Se ha espabilado...
- Aparta -dice Kai-. TEMY, TEMY POR DIOS...
- Taemin... Sin camisa... -dice entre balbuceos. Taemin ríe.
- Bebe agua... -le digo. Ella se espabila y coge la botella. Tiene los ojos cerrados pero bebe agua con facilidad. Cuando termina vira la cabeza y ve a Taemin-. Mira Kai, es Taemin de SHINee.
- Ya lo sé, ¿estás bien?
- Claro, tú y Taemin -ríe-. Los dos hombres más guapos del planeta....
- Gracias -dice Taemin mientras se ríe.
- Besadme -dice ella. No podemos evitar reírnos.
- Duerme un rato -le digo. Hago ademán de cogerla en brazos, pero Taemin se me adelanta.
-La llevaré a la enfermería -me sonríe.
- ¿Vas a ir así? -le digo. Él se encoge de hombros.
- ¿Qué otra cosa puedo hacer? -le sonrío. Él desaparece con Temy.
Comienzo
a dejar todo en mi taquilla y a estirar, pero realmente me siento mal, Temy se
ha desmayado y debería estar con ella. Así que dejo a un lado mis estiramientos
y camino hacia la enfermería que está a cinco minutos caminando, si tengo
suerte, pillaré a Taemin llegando. Cuál es mi sorpresa cuando llego a la
enfermería y Temy está totalmente espabilada, sentada en la camilla y riéndose
con él. Tae le coge la barbilla y le hace mirarlo
-
Realmente eres bonita -dice sonriendo.
Temy enrojece y desvía la mirada. Algo en mi crece, y crece tan deprisa que
me asusta. Es como un puñal gigante que te atraviesa el pecho y que luego
dirige tu odio hacia afuera.
- ¿Qué está
pasando aquí? -digo dando zancadas hacia Temy.
- ¡Kai! -dice ella feliz al verme. Nos abrazamos.
- Te iba a avisar ahora, se despertó según la coloqué en la camilla -dice Taemin. Suelto a Temy, y por primera vez en mucho tiempo, miro con rencor al que era mi mejor amigo, y mi hermano.
- No parecía que fueras a avisarme... -él ríe.
- ¿Estas celoso? -dice bromista. Temy nos mira a uno y a otro alternativamente.
- Deja de decir bobadas -le digo. Me viro a Temy-. ¿Estas bien? -le acaricio las mejillas con mis pulgares.
- Estoy bien, es la impresión de conocer a Taemin, es muy simpático. No te enfades con él-dice ella. Pero no puedo evitarlo, inexplicablemente, algo me hizo arder cuando los vi juntos, incluso sentí ganas de llorar.
- Vale -le intento sonreír. Me viro a Taemin y le doy un abrazo-. Me alegro de verte.
- Hay trabajo que hacer -me sonríe él.
-Os ayudaré en lo que pueda -dice Temy-. Aunque aún estoy temblando... Siento haberme desmayado Taemin...
- Curiosamente estoy algo acostumbrado -dice. Miro a Temy, creo que está roja y a punto de desmayarse otra vez. ¿Enserio? No puedo sentirme más furioso-. Vamos a ensayar Kai -dice él poniéndome el brazo por los hombros.
Bajo la atenta mirada de Temy, Taemin y yo ensayamos la actuación, a veces observo a Temy por el espejo de ensayo, estoy realmente distraído y enfadado, ya que mira más a Taemin que a mí, y eso no me gusta. Me debería dar igual, pero no lo hace. Supongo que es porque lo acaba de conocer. No ayuda para nada, por otra parte, que él sonría a Temy y le guiñe el ojo en determinadas ocasiones. Siempre que me giro, ella viene y me sonríe, intento hacer lo mismo pero sé que puede notar mi enfado. Ella seca mi sudor con la toalla, se ha vuelto más fuerte. Pero mientras lo hace no puede evitar mirar a Taemin... Maldita sea. Él bebe agua y se seca el sudor con rapidez, pero a ella le da tiempo a mirarle... Le obligué a ponerse una camiseta, pero se ve que su belleza y simpatía sigue llegando a Temy. Sí, creo que estoy celoso. Y no quiero, y menos de él. Con Taemin comparto demasiadas cosas como para ponerme así con él.
Finalmente la cosa parece calmarse, porque Taemin y yo nos picamos haciendo un duelo de baile final, donde Temy ríe y a la vez parece fascinada. Esta vez, si me gusta el aire de alrededor. Cuando terminamos nos dirigimos a las duchas. Taemin se da una ducha rápida y yo igual. Temy de nuevo, nos espera por fuera. Traga saliva y desvía la mirada de ambos cuando nos ve salir de los vestuarios.
- Ha sido un placer volver a verte -me dice Taemin estrechando mi mano.
- A ver si un día salimos y tomamos algo -le digo feliz.
- Por supuesto -sonríe-. Pero por favor, trae a Temy, no querría que se quedara sola... -dice él mirándola. Temy desvía la mirada y sonroja. Aprieto la mano de Taemin sin querer y él me mira. Finjo una sonrisa.
- ¿SHINee también ha participado en el concurso? -le digo sin saber que preguntar.
- Oh, en principio si íbamos a participar -sonríe-. Pero por motivos de agenda al final nos quedamos fuera del concurso -dice.
- Lo lamento -digo. Temy permanece seria mirándole.
- Así que cuando queráis, estaré disponible -dice esto mirando a Temy. Lo cojo y lo abrazo fuertemente.
- Cuídate.
- Tu también Kai -sonríe- Nos veremos en los ensayos -ambos vemos como Taemin se aleja caminando, Temy suspira y yo hago crujir mis nudillos, pero para relajarme, no por otra cosa. Ella me mira y extrañamente me abraza.
- Eres guapísimo -dice ella de repente. Me quedo mirándola sin saber que decir.
- ¿Qué hora será? -digo intentado mirar mi reloj de la muñeca. Temy me hace bajar el brazo.
- Eres más guapo que él -me dice mirándome-. Nunca te cambiaría Kai... -ella me está mirando desde abajo. Apoya de repente su barbilla en mi pecho y me sigue mirando. Yo no puedo evitar sonreírle y le respondo a ese abrazo que me está proporcionando.
- Gracias -le digo-. Yo tampoco te cambiaría.
- ¿Ni por pollo frito? -dice.
- Eso es cuestionable...
- ¡Kai! -dice molesta. Río. Mi móvil comienza a sonar y recojo la llamada, me extraña al ver el contacto del cual proviene.
- ¡Hola! -digo feliz. Temy me mira extrañada-. Estoy en la SM, pero ya he terminado... ¿Qué ocurre? -de nuevo pausa para oír todo, entonces no puedo evitar poner mi cara de preocupación ante lo que oigo-. De acuerdo, creo que puedo pasarme… -digo mirando la hora, van a ser las ocho y media-. Hasta ahora.
- ¿Qué ocurre? -me pregunta Temy mientras cuelgo.
- Tenemos que ir a hacer una visita especial.
- ¿A dónde?
- Ven y te lo diré -le sonrío mientras le doy la mano. El coche nos deja justo delante de la casa. Antes de llegar he comprado un par de cosas en una dulcería cercana. No puedo con la mirada de confusión de Temy, pero sé que cuando vea a donde vamos va a morirse de amor. Salimos a la calzada, y con todas las cosas, vamos hasta la puerta de entrada, donde toco.
- Este sitio me resulta familiar... -dice ella.
- Te va a sonar más cuando entremos -le sonrío.
- ¡Kai! -dice como siempre un amable Ricky Kim- ¡Gracias por venir! Pasa por favor...-él se vira a mirar a Temy que esta con una cara muy confusa que me hace reír-. Jovencita, tú también por favor, bienvenida -dice haciéndole reverencia. Temy le responde igual.
- Soy Temy, encantada de conocerle -dice ella educadamente. Pasamos dentro de la casa. Dejando nuestros zapatos y abrigos en la entrada.
- ¿Dónde está? -le pregunto a Ricky.
- En el salón, pero dice que no comerá hasta que le leas un cuento.
- ¿Leas un cuento? -dice Temy. Me viro a sonreírle, y le cojo de la mano. Voy con las bolsas de dulces. Cuando llegamos a la sala principal, me viro a mirar a Temy.
- No... Puede... Ser... -dice casi echándose a llorar-. No... Puede... Ser...
- Tranquilízate -le sonrío.
- ¡Taeoh, ha llegado Kai hyung! -dice su padre. El niño aparece enfadado tras el sillón-. Mira ha venido... -entonces él me mira y sonríe ampliamente, suelto a Temy y me dirijo hacia él.
- Hola, ¿cómo estás? -digo. Él se me acerca y sonríe. No puedo mirar a Temy, pero juraría que tiene sangre por la nariz.
- ¡Kai! -dice Taerin tirándose sobre mí.
- Hola Taerin -sonrío. Los niños se abalanzan sobre mí y les enseño las golosinas, ahora parecen más tranquilos.
-¿Quién es esa, Kai? -dice Taerin mirando mal a Temy. Me río y cogiendo a los dos niños le presento.
- Ven Temy... -ella se acerca temblando-. Taeoh, Taerin... Ella es Temy -los niños hacen una reverencia torpe, Temy intenta hacer lo mismo.
- ¿Es tu novia? -dice Taerin. Temy se sonroja hasta la saciedad y yo más.
- No no no -digo-. Es una amiga. Ha venido conmigo para jugar.
- ¡Bien! -dice Taeoh.
- Quédense a cenar por favor -nos dice el padre de los pequeños.
- No queremos molestar -dice Kai.
- Para nada, por favor, se los ruego... –dice Ricky. Miro a Temy, buscando la aprobación y ella sonríe-. ¡Gracias! Iré a hacer a la cena.
- Kai, quiero jugar -dice Taerin- Taeoh será el bebé -Temy ríe-. Tú serás el papá -entonces miró a Temy-. Y yo seré la mamá.
-¿Qué? -se le escapa a Temy-. Es decir, ¿Y yo que soy Taerin?
- Tú eres la abuela -dice. Parto a reírme ante la cara de Temy. Seguro que está pensando que Taerin es muy lista-. Como yo soy la esposa de Kai, Kai me pertenece -dice amenazante a Temy, menos mal que se lo toma a broma.
- Yo... Sólo quiero jugar -dice Temy.
- ¡Kai es mío! -dice Taeoh, el pequeño se abraza a mí con fuerza.
- ¡No, es mío! -dice Taerin y se me abraza.
- Chicos no os peleéis -digo mirando a los dos.
- Hay Kai para los dos -dice Temy, y sonríe.
- ¿Tú quieres a Kai? -dice Taerin. Miro a Temy seriamente, pero le sonrío. Ella responde.
- Claro que sí, le quiero mucho -dice finalmente. No puedo evitar sonreír-. Y la halmeoni -abuela en coreano- también quiere a sus nietos, ¡y les va a hacer muchas cosquillas! -dice Temy, entonces se abalanza sobre Taeoh, y el niño comienza a reírse hasta la saciedad.
- ¡Kai! -dice ella feliz al verme. Nos abrazamos.
- Te iba a avisar ahora, se despertó según la coloqué en la camilla -dice Taemin. Suelto a Temy, y por primera vez en mucho tiempo, miro con rencor al que era mi mejor amigo, y mi hermano.
- No parecía que fueras a avisarme... -él ríe.
- ¿Estas celoso? -dice bromista. Temy nos mira a uno y a otro alternativamente.
- Deja de decir bobadas -le digo. Me viro a Temy-. ¿Estas bien? -le acaricio las mejillas con mis pulgares.
- Estoy bien, es la impresión de conocer a Taemin, es muy simpático. No te enfades con él-dice ella. Pero no puedo evitarlo, inexplicablemente, algo me hizo arder cuando los vi juntos, incluso sentí ganas de llorar.
- Vale -le intento sonreír. Me viro a Taemin y le doy un abrazo-. Me alegro de verte.
- Hay trabajo que hacer -me sonríe él.
-Os ayudaré en lo que pueda -dice Temy-. Aunque aún estoy temblando... Siento haberme desmayado Taemin...
- Curiosamente estoy algo acostumbrado -dice. Miro a Temy, creo que está roja y a punto de desmayarse otra vez. ¿Enserio? No puedo sentirme más furioso-. Vamos a ensayar Kai -dice él poniéndome el brazo por los hombros.
Bajo la atenta mirada de Temy, Taemin y yo ensayamos la actuación, a veces observo a Temy por el espejo de ensayo, estoy realmente distraído y enfadado, ya que mira más a Taemin que a mí, y eso no me gusta. Me debería dar igual, pero no lo hace. Supongo que es porque lo acaba de conocer. No ayuda para nada, por otra parte, que él sonría a Temy y le guiñe el ojo en determinadas ocasiones. Siempre que me giro, ella viene y me sonríe, intento hacer lo mismo pero sé que puede notar mi enfado. Ella seca mi sudor con la toalla, se ha vuelto más fuerte. Pero mientras lo hace no puede evitar mirar a Taemin... Maldita sea. Él bebe agua y se seca el sudor con rapidez, pero a ella le da tiempo a mirarle... Le obligué a ponerse una camiseta, pero se ve que su belleza y simpatía sigue llegando a Temy. Sí, creo que estoy celoso. Y no quiero, y menos de él. Con Taemin comparto demasiadas cosas como para ponerme así con él.
Finalmente la cosa parece calmarse, porque Taemin y yo nos picamos haciendo un duelo de baile final, donde Temy ríe y a la vez parece fascinada. Esta vez, si me gusta el aire de alrededor. Cuando terminamos nos dirigimos a las duchas. Taemin se da una ducha rápida y yo igual. Temy de nuevo, nos espera por fuera. Traga saliva y desvía la mirada de ambos cuando nos ve salir de los vestuarios.
- Ha sido un placer volver a verte -me dice Taemin estrechando mi mano.
- A ver si un día salimos y tomamos algo -le digo feliz.
- Por supuesto -sonríe-. Pero por favor, trae a Temy, no querría que se quedara sola... -dice él mirándola. Temy desvía la mirada y sonroja. Aprieto la mano de Taemin sin querer y él me mira. Finjo una sonrisa.
- ¿SHINee también ha participado en el concurso? -le digo sin saber que preguntar.
- Oh, en principio si íbamos a participar -sonríe-. Pero por motivos de agenda al final nos quedamos fuera del concurso -dice.
- Lo lamento -digo. Temy permanece seria mirándole.
- Así que cuando queráis, estaré disponible -dice esto mirando a Temy. Lo cojo y lo abrazo fuertemente.
- Cuídate.
- Tu también Kai -sonríe- Nos veremos en los ensayos -ambos vemos como Taemin se aleja caminando, Temy suspira y yo hago crujir mis nudillos, pero para relajarme, no por otra cosa. Ella me mira y extrañamente me abraza.
- Eres guapísimo -dice ella de repente. Me quedo mirándola sin saber que decir.
- ¿Qué hora será? -digo intentado mirar mi reloj de la muñeca. Temy me hace bajar el brazo.
- Eres más guapo que él -me dice mirándome-. Nunca te cambiaría Kai... -ella me está mirando desde abajo. Apoya de repente su barbilla en mi pecho y me sigue mirando. Yo no puedo evitar sonreírle y le respondo a ese abrazo que me está proporcionando.
- Gracias -le digo-. Yo tampoco te cambiaría.
- ¿Ni por pollo frito? -dice.
- Eso es cuestionable...
- ¡Kai! -dice molesta. Río. Mi móvil comienza a sonar y recojo la llamada, me extraña al ver el contacto del cual proviene.
- ¡Hola! -digo feliz. Temy me mira extrañada-. Estoy en la SM, pero ya he terminado... ¿Qué ocurre? -de nuevo pausa para oír todo, entonces no puedo evitar poner mi cara de preocupación ante lo que oigo-. De acuerdo, creo que puedo pasarme… -digo mirando la hora, van a ser las ocho y media-. Hasta ahora.
- ¿Qué ocurre? -me pregunta Temy mientras cuelgo.
- Tenemos que ir a hacer una visita especial.
- ¿A dónde?
- Ven y te lo diré -le sonrío mientras le doy la mano. El coche nos deja justo delante de la casa. Antes de llegar he comprado un par de cosas en una dulcería cercana. No puedo con la mirada de confusión de Temy, pero sé que cuando vea a donde vamos va a morirse de amor. Salimos a la calzada, y con todas las cosas, vamos hasta la puerta de entrada, donde toco.
- Este sitio me resulta familiar... -dice ella.
- Te va a sonar más cuando entremos -le sonrío.
- ¡Kai! -dice como siempre un amable Ricky Kim- ¡Gracias por venir! Pasa por favor...-él se vira a mirar a Temy que esta con una cara muy confusa que me hace reír-. Jovencita, tú también por favor, bienvenida -dice haciéndole reverencia. Temy le responde igual.
- Soy Temy, encantada de conocerle -dice ella educadamente. Pasamos dentro de la casa. Dejando nuestros zapatos y abrigos en la entrada.
- ¿Dónde está? -le pregunto a Ricky.
- En el salón, pero dice que no comerá hasta que le leas un cuento.
- ¿Leas un cuento? -dice Temy. Me viro a sonreírle, y le cojo de la mano. Voy con las bolsas de dulces. Cuando llegamos a la sala principal, me viro a mirar a Temy.
- No... Puede... Ser... -dice casi echándose a llorar-. No... Puede... Ser...
- Tranquilízate -le sonrío.
- ¡Taeoh, ha llegado Kai hyung! -dice su padre. El niño aparece enfadado tras el sillón-. Mira ha venido... -entonces él me mira y sonríe ampliamente, suelto a Temy y me dirijo hacia él.
- Hola, ¿cómo estás? -digo. Él se me acerca y sonríe. No puedo mirar a Temy, pero juraría que tiene sangre por la nariz.
- ¡Kai! -dice Taerin tirándose sobre mí.
- Hola Taerin -sonrío. Los niños se abalanzan sobre mí y les enseño las golosinas, ahora parecen más tranquilos.
-¿Quién es esa, Kai? -dice Taerin mirando mal a Temy. Me río y cogiendo a los dos niños le presento.
- Ven Temy... -ella se acerca temblando-. Taeoh, Taerin... Ella es Temy -los niños hacen una reverencia torpe, Temy intenta hacer lo mismo.
- ¿Es tu novia? -dice Taerin. Temy se sonroja hasta la saciedad y yo más.
- No no no -digo-. Es una amiga. Ha venido conmigo para jugar.
- ¡Bien! -dice Taeoh.
- Quédense a cenar por favor -nos dice el padre de los pequeños.
- No queremos molestar -dice Kai.
- Para nada, por favor, se los ruego... –dice Ricky. Miro a Temy, buscando la aprobación y ella sonríe-. ¡Gracias! Iré a hacer a la cena.
- Kai, quiero jugar -dice Taerin- Taeoh será el bebé -Temy ríe-. Tú serás el papá -entonces miró a Temy-. Y yo seré la mamá.
-¿Qué? -se le escapa a Temy-. Es decir, ¿Y yo que soy Taerin?
- Tú eres la abuela -dice. Parto a reírme ante la cara de Temy. Seguro que está pensando que Taerin es muy lista-. Como yo soy la esposa de Kai, Kai me pertenece -dice amenazante a Temy, menos mal que se lo toma a broma.
- Yo... Sólo quiero jugar -dice Temy.
- ¡Kai es mío! -dice Taeoh, el pequeño se abraza a mí con fuerza.
- ¡No, es mío! -dice Taerin y se me abraza.
- Chicos no os peleéis -digo mirando a los dos.
- Hay Kai para los dos -dice Temy, y sonríe.
- ¿Tú quieres a Kai? -dice Taerin. Miro a Temy seriamente, pero le sonrío. Ella responde.
- Claro que sí, le quiero mucho -dice finalmente. No puedo evitar sonreír-. Y la halmeoni -abuela en coreano- también quiere a sus nietos, ¡y les va a hacer muchas cosquillas! -dice Temy, entonces se abalanza sobre Taeoh, y el niño comienza a reírse hasta la saciedad.
Taerin
sigue agarrada a mí y no para de mirarla con desdén. Taeoh se lo pasa en grande
con Temy y yo no puedo parar de mirarla y sonreír como un idiota, tal y como hacia
ella antes conmigo
-
¿Taerin no quiere cosquillas de la abuela? -dice Temy poniendo voz de anciana.
La niña se agarra a mí pero sonríe y se acerca lentamente. Temy comienza a
hacerle cosquillas y tanto ella como Taeoh le buscan las cosquillas a ella y
juegan los tres. Me encanta verla así con ellos, es tan tierno. No puedo evitar
tener esos pensamientos con ella, no puedo evitar sonreír y tampoco puedo
evitar protegerla todo el tiempo. Tengo que asumirlo, porque cuanto antes lo
asuma y deje de intentar ocultarlo, antes aprenderé a sobrellevarlo. Pero es
una realidad, y creo que va cada vez a más y tengo
que quitármela de encima. Creo que me estoy enamorando de
Temy. Temy
Jugar con los pequeños ha sido un regalo. Igual que conocerlos. Hoy ha sido sin duda, uno de los mejores días desde que estoy aquí, no sólo por conocer a Taemin y luego a estos dos angelitos, sino porque he podido ver los sentimientos de Kai. Me encanta verle enfadado, celoso o risueño, y todo porque me está viendo hacer algo que le gusta o le disgusta. Me siento tan bien.
Se podría decir que hoy, se ha cumplido algo de mi lista, y es ver a Kai haciendo de padre. Porque de verdad, se le nota. Se nota que le gustan los niños y cuidarlos. Como contaba el cuento a Taeoh y como lo arropaba en su cama, al igual que Taerin, yo no podía dejar de sonreír. Antes de irnos dimos las gracias y dimos dos besos a los dormidos niños. Llegando a casa me sentía agotada, agotada pero feliz, la persona más feliz del mundo. Nunca pensé que me atrevería a ser así con Kai. Hace un mes, apenas podía mirarle a la cara, y ahora puedo bromear con él y no sentirme mal. Está claro que hay cosas que todavía me cuestan pero voy poco a poco. Cuando estamos quitándonos los abrigos, no puedo evitar hacer la pregunta, que hace un mes, hubiera jurado que no preguntaría nunca a Kai.
- ¿Oppa te gustaría tener bebés? -digo de golpe. Él se para y se gira a mirarme.
- A... ¿A qué ha venido eso?
- Curiosidad... -digo poniendo cara de pena. Kai se relame los labios y se agita el pelo. Sus mejillas parecen algo coloradas y esta... ¿Nervioso?
- Me gustan los niños -dice sin mirarme.
- ¿Eso es un sí?
-Supongo.
- ¿Pero quieres tener bebés? ¿En un futuro? -digo insistente. Kai se para y se empieza a reír.
- Créeme, si el mundo pudiera ser de otra forma, estaría haciendo bebés todo el tiempo -ríe después de esto. Yo estoy hierática y no me puedo mover.
- Vale… -me sale un hilo de voz. Kai me abraza.
- El problema es encontrar a la persona que aguante el ritmo...
- ¿¡El ritmo de qué!? -digo alterada mirándole.
- De hacer bebes -dice él levantando sus cejas repetidamente. Me separo de él de golpe y ríe.
- Eres imposible -estoy roja como un tomate, y lo peor, es que por un momento en mi cabeza, pasó un pensamiento tal que: Debería empezar a hacer ejercicio para aguantar el ritmo de Kai y hacer bebés juntos. En serio, estoy enferma-. Creo que me iré a dormir.
-No te olvides de escribir antes a tus amigas... -me dice el sonriente. Le sonrío-. Buenas noches -me guiña el ojo.
- Buenas noches -le sonrío y desaparezco a dormir. Entonces oigo como le suena su teléfono móvil, espero unos segundos en la escalera, asegurándome que no sea nada malo, ya que eran altas horas de la noche.
- ¿Hola? -dice Kai. Su expresión tras unos minutos es extraña, pero él me hace una sonrisa-. Todo bien, vete a dormir tranquila –me extraño antes de irme, pero debo confiar en él.
Me cuesta dormirme horrores, no dejo de pensar en Kai, y la imagen de él jugando con Taeoh y Taerin ante mí me produce escalofríos y calores. Y luego lo que ha dicho de hacer bebés es que me ha podido como a la mejor. No paro de dar vueltas, y ya tengo la cama revuelta. Decido levantarme y hacerme una tila para relajarme, y cuando estoy a punto de bajar las escaleras oigo ruidos extraños del cuarto de Kai.
- No... Por favor... -oigo decir a Kai. No me lo pienso dos veces, y tuerzo el pestillo, pero él está dormido y boca arriba en su cama-. Por favor... ¡No! -me acerco y le cojo la mano.
- Kai estoy aquí...
- ¡NO! -grita. Está sudando. Abre los ojos como platos y se incorpora en la cama. Apoya los codos en sus rodillas y esconde el rostro en las manos.
- ¿Estas bien Kai? -le digo sentándome en la cama. El respira y luego me mira. Intenta sonreír.
- Estoy bien...
- No lo parecías... -él me toca la cara levemente-. Iba a hacerme una tila, ¿quieres una? -él asiente-. Enseguida vuelvo -Kai me ve partir y me apresuro en hervir el agua en dos tazas y luego poner la tila. Llego a Kai, que ya ha encendido la luz de la mesilla de noche. Realmente estoy preocupada, el suele dormir muy bien, es más le encanta dormir-. Aquí tienes... -Kai recoge la bebida-. ¿Estás bien seguro? -bebe pero se quema-. Cuidado está caliente.
- Ya me di cuenta... -dice intentando reír. Deja la taza en su mesa de noche-. No te preocupes, es sólo mal estar.
- Estaré al lado si lo necesitas -digo dispuesta a irme. Kai me coge de la muñeca.
- ¿Podrías... Esperar hasta que... me durmiese? -dice nervioso. Me quedo impresionada y la vez me derrito, porque Kai quiere que duerma con él. Trago saliva.
- Claro Oppa... -digo. Kai y yo tomamos las bebidas en silencio, él me coge la mano y la aprieta mientras intenta dormir. Me acuesto a su lado con su mano en la mía, y es extraño, porque a pesar de que a veces él se moviese o gruñera, me gusta estar atenta a él, aunque me muera de sueño. No sé qué hora era, pero nos dejamos dormir juntos y cogidos de la mano.
Amy
De
nuevo GD me ha vuelto a dar el día libre. Amanezco en la casa y hago las tareas
que ya me he acostumbrado a hacer. Cuando tengo la casa recogida, escribo una
nota a GD por si acaso, hoy me apetece ir a visitar Seúl, aunque esté sola.
Cojo un taxi al hotel, allí me cambio y me pongo ropa cómoda, y con un bolso
bajo el brazo me pongo a investigar Seúl. Lo primero que hago es ir a una
cabina de información para extranjeros, allí la verdad es que son bastante
amables. Lo que más me apetece ahora es ir a un museo de arte, así que pregunto
por los más cercanos y accesibles. Para mi sorpresa, la mayoría de museos son
gratis, pero puedes hacer una donación. Me pongo en camino, no pienso coger
taxi, me gusta disfrutar del frío y caminar, descubriendo Corea. Debo
aprovechar el día, les mando un par de fotos a las chicas por nuestro grupo y
les escribo, además leo sus mensajes y me alegro de que estén bien.
Cuando encuentro el primer museo y entro no puedo evitar pensar en GD, me
gustaría saber si él está pensando en mí, tal y como yo pienso en él multitud
de veces. Ahora mismo, le echo de menos, y aunque me cueste decirlo, las
mañanas son más largas y vacías cuando él no está en casa molestando.
Viendo las obras tampoco puedo evitar acordarme de TOP, este museo
corresponde a sus gustos. Cojo un folleto y un audífono y voy disfrutando de
las sensaciones. Me paso cerca de hora y media dentro del museo, y me gusta
tanto que dejo una donación.
Cuando estoy de vuelva a la calle y seguir caminando respiro el aire puro. Corea en otoño es muy bonita, me encantan los arboles casi pelados y con las hojas de tonos rojizos y anaranjados en el suelo. La gente camina más apretada y con abrigos más a la moda. A pesar de las miradas que a veces me echa la gente, me gusta estar caminando por Corea, y sentirme parte de ella. El frío no es del todo desagradable, pero me tengo que parar en un Starbucks a comprarme un chocolate caliente. Justo cuando estoy en la calle y a punto de entrar en el siguiente museo mi móvil vibra, seguramente sean las chicas, pero no, es él. Sonrío como una idiota, porque posiblemente me llame para saber que hago y si estoy bien. Al fin y al cabo... ¿Pensará en mí?
- ¡Hola! ¿Cómo te va? -digo feliz.
- Hola -dice él tras el teléfono-. Sé que te di el día libre, pero te necesito -oír esas palabras de su boca me hacen suspirar y bombear mi corazón. De repente ya no siento el frío que me calaba los huesos hace un rato. Me pongo serena porque me puedo imaginar a él sonriendo tras el teléfono, adivinando mi expresión.
- ¿Qué ocurre?
- Necesito que me traigas una carpeta que me he dejado en casa... Está sobre la mesa del estudio, es de color amarillo...-dice. Adiós al GD romántico y que me echaba de menos. Aunque también puede ser una excusa tonta. O soy tan ilusa, que estoy perdiendo tiempo en estos pensamientos.
-Vale ¿Dónde te la llevo?
- Te mando la dirección por Line.
- Vale.
- Coge un taxi, no seas estúpida y vengas caminando que está lejos y hace frío -dice seco. Sonrío para mí misma.
- ¿Te estás preocupando por mí? -digo restregándoselo.
- ¿Me la traes sí o no?
- Si -sonrío- Nos vemos en un rato. Annyeong.
- Annyeong.
Lamentándolo mucho, mi cita con Seúl tendrá que esperar a otro día. Pero no me importa cancelarla por G Dragon. Cojo un taxi hasta casa, y con mi nueva llave abro la puerta. Recojo la carpeta con rapidez, ni siquiera me quito el abrigo, y con la misma vuelvo a salir para pedir un taxi. Cuento el dinero en mi cartera para asegurarme que aún me queda dinero, he cogido como tres taxis hoy.
- ¿Dónde la llevo? -dice el taxista. Le muestro la dirección en mi móvil y se pone en marcha. En unos quince minutos estoy ante el gran edificio, cuando paso las puertas acristaladas me quedo en silencio. Siento que soy una pueblerina en un palacio. Hay una chica en la recepción y me acerco.
- Hola...
- Hola -dice a secas, ni siquiera me mira. Parece escribir a ordenador.
- Busco a G Dragon -digo. La mujer me mira esta vez, hace media sonrisa- Sí, y yo a Song Seung-heon, pero no le veo mañana hasta que salga de grabar.
- Se lo digo enserio, vengo a entregarle esto -digo mostrando la carpeta amarilla. La señora la mira con asco y luego a mí.
- ¿Nombre por favor?
- Amy -digo molesta. Ella teclea. Y tras unos segundos pone una cara de sorpresa.
- Esto... -dice ella.
- ¿Amy? -oigo una voz ronca a mi lado. Me giro y veo a un gran señor con un traje negro. Le asiento no muy segura-. Sígame por favor -eso hago, pero antes de irme le proporciono una sonrisa malvada a la recepcionista antipática. Sigo al alto señor, con el cual subo en un ascensor y luego caminamos por varios pasillos durante un rato. Finalmente, cuando abre una puerta, como una bocanada de aire fresco llega a mí
-
Estas son las salas de baile. El señor Kwon Ji Jong está en la número nueve -dice.
Es la primera vez que oigo de alguien desconocido el verdadero nombre de GD.
Cierra la puerta y me quedo sola. El aire está caliente, huele levemente a
sudor, la música retumba en las paredes, los tenis chirrían en los suelos de
parque, y los pasos de baile suenan. Me siento como en casa, pero a la vez
siento una leve punzada en mi corazón. Camino con piernas temblorosas hasta la
número nueve, respiro varias veces profundamente antes de abrir la puerta, pero
lo hago de golpe. Cuando la abro, mucha gente se mueve al mismo ritmo: Bang
Bang Bang. Miro en toda la sala, y advierto a GD delante de toda la
masa observando detenidamente, y de repente, algo llama mi atención, miro en su
dirección, tiene una expresión demasiado seria. Y la veo: Rachel. Pasaré de
ella y cuando acaben iré hasta GD, pero él me advierte primero y va hasta a mí.Cuando estoy de vuelva a la calle y seguir caminando respiro el aire puro. Corea en otoño es muy bonita, me encantan los arboles casi pelados y con las hojas de tonos rojizos y anaranjados en el suelo. La gente camina más apretada y con abrigos más a la moda. A pesar de las miradas que a veces me echa la gente, me gusta estar caminando por Corea, y sentirme parte de ella. El frío no es del todo desagradable, pero me tengo que parar en un Starbucks a comprarme un chocolate caliente. Justo cuando estoy en la calle y a punto de entrar en el siguiente museo mi móvil vibra, seguramente sean las chicas, pero no, es él. Sonrío como una idiota, porque posiblemente me llame para saber que hago y si estoy bien. Al fin y al cabo... ¿Pensará en mí?
- ¡Hola! ¿Cómo te va? -digo feliz.
- Hola -dice él tras el teléfono-. Sé que te di el día libre, pero te necesito -oír esas palabras de su boca me hacen suspirar y bombear mi corazón. De repente ya no siento el frío que me calaba los huesos hace un rato. Me pongo serena porque me puedo imaginar a él sonriendo tras el teléfono, adivinando mi expresión.
- ¿Qué ocurre?
- Necesito que me traigas una carpeta que me he dejado en casa... Está sobre la mesa del estudio, es de color amarillo...-dice. Adiós al GD romántico y que me echaba de menos. Aunque también puede ser una excusa tonta. O soy tan ilusa, que estoy perdiendo tiempo en estos pensamientos.
-Vale ¿Dónde te la llevo?
- Te mando la dirección por Line.
- Vale.
- Coge un taxi, no seas estúpida y vengas caminando que está lejos y hace frío -dice seco. Sonrío para mí misma.
- ¿Te estás preocupando por mí? -digo restregándoselo.
- ¿Me la traes sí o no?
- Si -sonrío- Nos vemos en un rato. Annyeong.
- Annyeong.
Lamentándolo mucho, mi cita con Seúl tendrá que esperar a otro día. Pero no me importa cancelarla por G Dragon. Cojo un taxi hasta casa, y con mi nueva llave abro la puerta. Recojo la carpeta con rapidez, ni siquiera me quito el abrigo, y con la misma vuelvo a salir para pedir un taxi. Cuento el dinero en mi cartera para asegurarme que aún me queda dinero, he cogido como tres taxis hoy.
- ¿Dónde la llevo? -dice el taxista. Le muestro la dirección en mi móvil y se pone en marcha. En unos quince minutos estoy ante el gran edificio, cuando paso las puertas acristaladas me quedo en silencio. Siento que soy una pueblerina en un palacio. Hay una chica en la recepción y me acerco.
- Hola...
- Hola -dice a secas, ni siquiera me mira. Parece escribir a ordenador.
- Busco a G Dragon -digo. La mujer me mira esta vez, hace media sonrisa- Sí, y yo a Song Seung-heon, pero no le veo mañana hasta que salga de grabar.
- Se lo digo enserio, vengo a entregarle esto -digo mostrando la carpeta amarilla. La señora la mira con asco y luego a mí.
- ¿Nombre por favor?
- Amy -digo molesta. Ella teclea. Y tras unos segundos pone una cara de sorpresa.
- Esto... -dice ella.
- ¿Amy? -oigo una voz ronca a mi lado. Me giro y veo a un gran señor con un traje negro. Le asiento no muy segura-. Sígame por favor -eso hago, pero antes de irme le proporciono una sonrisa malvada a la recepcionista antipática. Sigo al alto señor, con el cual subo en un ascensor y luego caminamos por varios pasillos durante un rato. Finalmente, cuando abre una puerta, como una bocanada de aire fresco llega a mí
- Siento haberte hecho venir -me dice él.
- No pasa nada.
- Era urgente, sin eso no recuerdo todo el programa -dice sonriente. De repente la canción acaba y GD se gira a la masa-. Tomaos un descanso, en diez minutos aquí de nuevo -dice. Los bailarines empiezan a salir por otra puerta de la sala. GD vuelve a mí y me sonríe-. ¿Quieres algo de beber?
- No gracias, mejor me voy ya -le sonrío.
- Vale, como quieras.
- Bueno... -digo alzando mi mano. Empiezo a caminar.
- ¡Amy! -me grita él. Me giro-. ¿Te veo esta noche en casa?
- No me quedaba esta noche...
- Quédate... -dice él picarón. Empieza a beber agua ante mí. Trago saliva y desvío la mirada.
- Me lo pensaré, adiós -él alza la mano para despedirse. Yo le doy la espalda y empiezo a caminar, pero cuanto más me alejo, más me quiero quedar con él. Cuando estoy en la puerta me giro. Él me está mirando y tiene una expresión seria pero a la vez triste. Empiezo a caminar de nuevo hacia él y él hacia mí. Apresuramos cada vez el paso. Sólo quiero abrazarle. Ahora, confirmo mis sospechas de antes, con su cara y como camina sé, que aunque no me lo diga, que él me ha echado de menos. Caminamos más rápido, y cuando estoy a punto de llegar a su encuentro, algo pasa veloz a mi lado y se bota sobre él. Rachel lo coge de la cara y empiezan a morrearse ante mí. Me quedo hierática y sin saber qué hacer, sólo puedo mirar como esa maldita zorra está metiendo su lengua en su boca, y yo, aunque desee no estar viendo esto no puedo quitar mi mirada de sus labios. Él tiene sus ojos cerrados y le corresponde. ¿Le estará gustando? ¿Pero qué pasa aquí? Rachel lo suelta tras unos minutos intensos, y luego se gira a mirarme con su sonrisa de putón verbenero.
- Nos vemos después guapo... -le dice a GD. Y desaparece de nuevo por la puerta más cercana. Miro al suelo y rompo a llorar, no quito la vista de ahí, incluso cuando estoy dándome la vuelta para irme. No pude verlo pero él mira al suelo y al techo repetidamente.
-Aquí tienes tu estúpida carpeta -digo tirándola con violencia al suelo.
- Amy... -dice el suspirando. Pero yo no puedo verle, estoy saliendo de la sala-. ¡Amy! -me grita. Pero yo sigo llorando y con paso apresurado, no quiero verle, sigue siendo el mismo aunque intente cambiar-. ¡Amy espera! -dice a mi lado, me atrapa por la muñeca fuertemente. Me giro a mirarle con cara de odio. Él respira porque ha corrido hasta mi-. Todo tiene una explicación -dice.
- ¿ES TU NOVIA? -le grito.

- ¿Por
qué lloras? -me dice él. Intenta secarme las lágrimas, pero aparto sus manos de
mí. Él sonríe. No entiendo porque hace esa estúpida sonrisa, nada tiene
sentido.
- Eso no te importa ¿Sales con ella? -insisto con rabia.
- Amy, confía en mí, ¿vale?
- Eres un capullo -le digo con odio-. ¡No puedo fiarme de ti porque no vas a cambiar nunca!
- ¡No soy tuyo! -me grita.
- ¡Ni yo tuya! ¡Y no me voy morreando con nadie! -le grito. Él me coge y me acerca a él, me retiene y se acerca a mi cara.
- Hazlo conmigo, ahora -dice tajante. No me puedo mover. Intento deshacerme de sus brazos, pero me aprieta cada vez más.
- Me voy a ir... -digo algo más relajada y desviando mi cara hacia otro lugar. Él me suelta, pero no de la muñeca, de nuevo me giro a mirarle.
- Por favor... -dice. Su expresión es de nuevo entre triste y seria-. No me odies -Mi corazón late fuerte, y ya no debido por la ira, sino por como él me está mirando-. Quédate, te demostraré que te aprecio más de lo que crees...
- Eso no te importa ¿Sales con ella? -insisto con rabia.
- Amy, confía en mí, ¿vale?
- Eres un capullo -le digo con odio-. ¡No puedo fiarme de ti porque no vas a cambiar nunca!
- ¡No soy tuyo! -me grita.
- ¡Ni yo tuya! ¡Y no me voy morreando con nadie! -le grito. Él me coge y me acerca a él, me retiene y se acerca a mi cara.
- Hazlo conmigo, ahora -dice tajante. No me puedo mover. Intento deshacerme de sus brazos, pero me aprieta cada vez más.
- Me voy a ir... -digo algo más relajada y desviando mi cara hacia otro lugar. Él me suelta, pero no de la muñeca, de nuevo me giro a mirarle.
- Por favor... -dice. Su expresión es de nuevo entre triste y seria-. No me odies -Mi corazón late fuerte, y ya no debido por la ira, sino por como él me está mirando-. Quédate, te demostraré que te aprecio más de lo que crees...

