Ukwon
-
Debería darte vergüenza, nunca habías hecho esto antes -me replica
el manager por teléfono.
- Ya te he dicho que no he podido ir esta tarde, me sacaré la sesión fotográfica mañana por la mañana sin falta.
- No Ukwon, las cosas no son cuando tú las decidas. Tus compañeros han estado esperando esta tarde. No me puedo creer que no oyeras el teléfono o las llamadas en la puerta de tu piso -en realidad si las había oído, pero tal y como estaban las cosas con Misa no quería irme a ningún lugar sin ella.
- La próxima vez si pudiera llevármela a ella no se me olvidaría.
- ¿Ella quién?
- La chica que está conmigo por el concurso...-respiro hondo.
- Esa chica, esa chica es la que está trayendo desgracias a tu carrera. Desde que estas con ella eres un olvidadizo. ¡Eres un idol! Tienes responsabilidades.
- Ha sido una vez... -me estoy empezando a cabrear.
- Ya estas llamando a Zico y dando una disculpa a todos. Y mañana igual al equipo que te ha estado esperando esta tarde.
- ¿Sabes qué Seong? -digo casi gritando. En ese momento Misa baja por las escaleras y me viro a mirarla. Tiene cara preocupada.
- ¿Todo bien? ¿Es tu jefe? -no puedo decirle a Misa lo que ocurre, así que sonrío y pongo mi mejor cara.
- Diles a los demás que mañana estaré allí a primera hora. Lo siento mucho -cuelgo. Misa se acerca.
- Ya es casi de noche, debería irme a casa -me acerco más a ella mientras le sonrío-. Te he colocado la ropa limpia sobre la cama, me incomoda un poco abrir tus armarios sin que me des permiso.
- Misa, puedes abrir lo que quieras, te he dicho mil veces que estás en tu casa -le cojo las manos y acaricio con mi pulgar uno de sus nudillos.
- ¿Están enfadados contigo verdad? -dice ella triste. Desvía la mirada.
- Un poco -no le quiero mentir-. Pero yo he tomado esa decisión, es decir... No importa -la abrazo. Misa respira profundamente entre mis brazos-. No te sientas responsable porque no lo eres -ella me mira desde abajo.
-¿Podré acompañarte mañana?
- Estaré sólo, así que podríamos intentarlo –sonrío. Ella también.
- Voy a por mis cosas... -se separa de mí, levanto mi brazo, un acto reflejo para que no se vaya.
- Misa, quédate esta noche aquí -ella para en seco. Me parece oír su respiración y su corazón desde donde estoy.
- ¿Aquí? -se gira lentamente.
- Tienes una habitación para ti sola y no te molestaré.
- Ese no es el problema... -dice sin pensar. Río. Enseguida se da cuenta de su error y sus mejillas enrojecen-. ¡No..Quería...DECIR ESO! YO...
- Te he entendido -digo entre risas. Me acerco a ella y coloco mis manos en sus hombros-. Si te sientes insegura duerme tú en mi cama y yo dormiré en el sofá -ella sólo me mira con los ojos como platos. La agito-. ¡Misa!
- Creo...Creo...No sé... -dice asustada.
- Si quieres volver a casa puedes hacerlo, te llevaré sin problema. Pero es una pena que esa cama se quede allí sola.
-¡NO! ME QUEDO -dice decidida-. ¡HOY VINE CON UNA MUDA ASÍ QUE...!
- No hace falta que grites te oigo perfectamente -río, es tan mona cuando se pone así.
- VALE -se tapa la boca-. Esto, perdón. Vale -Misa respira un par de veces antes seguir hablando-. Mejor me voy a dar un baño, estoy algo agitada.
- Me parece bien -sonrío. Ella me mira.
- Ya te he dicho que no he podido ir esta tarde, me sacaré la sesión fotográfica mañana por la mañana sin falta.
- No Ukwon, las cosas no son cuando tú las decidas. Tus compañeros han estado esperando esta tarde. No me puedo creer que no oyeras el teléfono o las llamadas en la puerta de tu piso -en realidad si las había oído, pero tal y como estaban las cosas con Misa no quería irme a ningún lugar sin ella.
- La próxima vez si pudiera llevármela a ella no se me olvidaría.
- ¿Ella quién?
- La chica que está conmigo por el concurso...-respiro hondo.
- Esa chica, esa chica es la que está trayendo desgracias a tu carrera. Desde que estas con ella eres un olvidadizo. ¡Eres un idol! Tienes responsabilidades.
- Ha sido una vez... -me estoy empezando a cabrear.
- Ya estas llamando a Zico y dando una disculpa a todos. Y mañana igual al equipo que te ha estado esperando esta tarde.
- ¿Sabes qué Seong? -digo casi gritando. En ese momento Misa baja por las escaleras y me viro a mirarla. Tiene cara preocupada.
- ¿Todo bien? ¿Es tu jefe? -no puedo decirle a Misa lo que ocurre, así que sonrío y pongo mi mejor cara.
- Diles a los demás que mañana estaré allí a primera hora. Lo siento mucho -cuelgo. Misa se acerca.
- Ya es casi de noche, debería irme a casa -me acerco más a ella mientras le sonrío-. Te he colocado la ropa limpia sobre la cama, me incomoda un poco abrir tus armarios sin que me des permiso.
- Misa, puedes abrir lo que quieras, te he dicho mil veces que estás en tu casa -le cojo las manos y acaricio con mi pulgar uno de sus nudillos.
- ¿Están enfadados contigo verdad? -dice ella triste. Desvía la mirada.
- Un poco -no le quiero mentir-. Pero yo he tomado esa decisión, es decir... No importa -la abrazo. Misa respira profundamente entre mis brazos-. No te sientas responsable porque no lo eres -ella me mira desde abajo.
-¿Podré acompañarte mañana?
- Estaré sólo, así que podríamos intentarlo –sonrío. Ella también.
- Voy a por mis cosas... -se separa de mí, levanto mi brazo, un acto reflejo para que no se vaya.
- Misa, quédate esta noche aquí -ella para en seco. Me parece oír su respiración y su corazón desde donde estoy.
- ¿Aquí? -se gira lentamente.
- Tienes una habitación para ti sola y no te molestaré.
- Ese no es el problema... -dice sin pensar. Río. Enseguida se da cuenta de su error y sus mejillas enrojecen-. ¡No..Quería...DECIR ESO! YO...
- Te he entendido -digo entre risas. Me acerco a ella y coloco mis manos en sus hombros-. Si te sientes insegura duerme tú en mi cama y yo dormiré en el sofá -ella sólo me mira con los ojos como platos. La agito-. ¡Misa!
- Creo...Creo...No sé... -dice asustada.
- Si quieres volver a casa puedes hacerlo, te llevaré sin problema. Pero es una pena que esa cama se quede allí sola.
-¡NO! ME QUEDO -dice decidida-. ¡HOY VINE CON UNA MUDA ASÍ QUE...!
- No hace falta que grites te oigo perfectamente -río, es tan mona cuando se pone así.
- VALE -se tapa la boca-. Esto, perdón. Vale -Misa respira un par de veces antes seguir hablando-. Mejor me voy a dar un baño, estoy algo agitada.
- Me parece bien -sonrío. Ella me mira.
- Esta
vez, esperaré para ducharme -ella sonríe y se dirige arriba con su mochila-. Avísame cuando
hayas terminado.
Me
quedo en la parte baja, pensando en todo lo que ha pasado hoy y si de verdad me
estoy volviendo un irresponsable. Nos exigen demasiado y no creo que por dos
veces esté formando un escándalo. Creo que será mejor que aproveche para llamar
a Zico y los demás, y más cuando oigo como Misa se mete en el baño. Marco el
número de teléfono y me voy a la terraza, cerrando la puerta tras de mí,
por si acaso. Me apoyo en el balcón mientras me va dando el aire. Zico coge el
teléfono pero no dice nada
-
Hola...-de nuevo el silencio.
- ¿Qué te ha pasado tío? -dice Zico. No parece enfadado, pero sí cansado.
- He tenido unos problemas esta tarde y no...
- Hemos tenido que hacer la sesión sin ti -me interrumpe-. No creo que puedas arreglarlo a estas alturas -respiro profundamente y me agito el cabello.
- Lo siento... De verdad que lo siento. Cuando me acordé era tarde.
- ¿Qué te pasó?
- Tuve un problema con Misa.
- ¿Con quién?... ¡Ah! -dice Zico-. Sabes que esto me produce un poco de enfado ¿no?
- Lo siento -repito sin cesar-. De verdad que me olvidé por completo. Quería pedirte disculpas personalmente y también a los chicos. ¿Estas con ellos?
- No -dice Zico secamente-. Podrías poner algo por el grupo que tenemos...
- Podría... Pero me gustaría disculparme con mi voz.
- Envía una nota de audio... -entre Zico y yo surge un silencio. Oigo y siento como si estuviera expulsando el humo del cigarro que está fumando-. Te pondrán con photoshop junto a nosotros. Espero que no tengas problemas mañana...
- Yo tampoco -digo agitándome el pelo-. ¿Están todos enfadados?
- Sabes que B-Bomb tiene una agenda y le gusta hacer las cosas cuando son, y no más tarde -resoplo-. En cuanto a los demás, bueno... Jaehyo se ha reído cuando no te ha visto aparecer...
- Me es suficiente -río-. Pediré disculpas. Te dejo descansar, y gracias.
- Ukwonie...-dice Zico antes de que cuelgue-.Ten cuidado -enarco una ceja.
- ¿Por qué?
- Recuerda que somos idols... No tenemos una vida normal -me quedo pensativo durante un momento, y luego asiento reiteradas veces.
-Mañana intentaré llevarme a Misa a la sesión -digo tajante, esperando una respuesta.
- No sé si será posible. Sabes cómo se toman las reglas nuestros jefes...
- Ya... -digo pausadamente-. Adiós -Zico se despide y cuelgo.
- ¿Qué te ha pasado tío? -dice Zico. No parece enfadado, pero sí cansado.
- He tenido unos problemas esta tarde y no...
- Hemos tenido que hacer la sesión sin ti -me interrumpe-. No creo que puedas arreglarlo a estas alturas -respiro profundamente y me agito el cabello.
- Lo siento... De verdad que lo siento. Cuando me acordé era tarde.
- ¿Qué te pasó?
- Tuve un problema con Misa.
- ¿Con quién?... ¡Ah! -dice Zico-. Sabes que esto me produce un poco de enfado ¿no?
- Lo siento -repito sin cesar-. De verdad que me olvidé por completo. Quería pedirte disculpas personalmente y también a los chicos. ¿Estas con ellos?
- No -dice Zico secamente-. Podrías poner algo por el grupo que tenemos...
- Podría... Pero me gustaría disculparme con mi voz.
- Envía una nota de audio... -entre Zico y yo surge un silencio. Oigo y siento como si estuviera expulsando el humo del cigarro que está fumando-. Te pondrán con photoshop junto a nosotros. Espero que no tengas problemas mañana...
- Yo tampoco -digo agitándome el pelo-. ¿Están todos enfadados?
- Sabes que B-Bomb tiene una agenda y le gusta hacer las cosas cuando son, y no más tarde -resoplo-. En cuanto a los demás, bueno... Jaehyo se ha reído cuando no te ha visto aparecer...
- Me es suficiente -río-. Pediré disculpas. Te dejo descansar, y gracias.
- Ukwonie...-dice Zico antes de que cuelgue-.Ten cuidado -enarco una ceja.
- ¿Por qué?
- Recuerda que somos idols... No tenemos una vida normal -me quedo pensativo durante un momento, y luego asiento reiteradas veces.
-Mañana intentaré llevarme a Misa a la sesión -digo tajante, esperando una respuesta.
- No sé si será posible. Sabes cómo se toman las reglas nuestros jefes...
- Ya... -digo pausadamente-. Adiós -Zico se despide y cuelgo.
Seguidamente,
grabo una disculpa y la envío por el grupo que tengo con los demás, incluido
Zico. Ya sé que no tenemos una vida normal, lo hablé con Misa esta tarde, todo
seguirá como siempre, con la excepción de que ella estará por aquí.
- Ukwonie! -me llama Misa en la lejanía. Entro a casa.
- ¿Ocurre algo? -le sonrío.
- He terminado, puedes entrar -dice desde arriba. Y es verdad, Misa tiene su cabello mojado y un pijama de pantalón largo y camisa. Podría jurar que tenía sus gafas empañadas.
- Enseguida subo ¿quieres algo de cenar?
- Mmm... No lo sé -dice pensativa-. Podría comer galletas y zumo, eso estaría bien.
- Me lo apunto -le guiño el ojo, algo que hace que Misa se ponga nerviosa.
- Ukwonie! -me llama Misa en la lejanía. Entro a casa.
- ¿Ocurre algo? -le sonrío.
- He terminado, puedes entrar -dice desde arriba. Y es verdad, Misa tiene su cabello mojado y un pijama de pantalón largo y camisa. Podría jurar que tenía sus gafas empañadas.
- Enseguida subo ¿quieres algo de cenar?
- Mmm... No lo sé -dice pensativa-. Podría comer galletas y zumo, eso estaría bien.
- Me lo apunto -le guiño el ojo, algo que hace que Misa se ponga nerviosa.
Ella
entra a su habitación y yo voy a la cocina. Compré galletas de chocolate en
cantidades considerables antes de que viniera. En el concurso, según entendí,
eran sus favoritas. Añado un zumo de frutas y un vaso en una bandeja y subo las
escaleras. Toco en la puerta con el pie. Misa abre.
- Te traigo
la cena -sonrío.
- ¿De verdad has hecho esto? -dice Misa feliz. Sus ojos salen de las órbitas ante las galletas.
- Claro que sí, me voy a duchar, luego deberíamos dormir, yo sobre todo.
- ¿Y eso? -Misa pone una expresión triste. Por un momento altera mi corazón. Me la quedo mirando durante un minuto como un tonto.
- Mañana por la mañana tengo la sesión fotográfica ¿recuerdas? -cojo las manos de Misa. Busco su mirada. Ella mira nerviosamente al suelo y hacia los lados-. ¿Misa? -ella sube la mirada con valentía.
- ¿Te podré acompañar? -dice. Me quedo pensativo por un momento.
- Tendré que preguntar antes... Si no te despierto sabes que no ha sido posible -. La expresión de Misa es una mezcla de tristeza, y esperanza para que no capte sus emociones. Pero a estas alturas, es un poco difícil-. No quiero que estés sola todo el tiempo, así que intentaré que vengas ¿vale? -ella asiente-. Voy a ducharme -me dispongo a irme, pero Misa agarra una de mis manos y tengo que pararme a mirarla.
- ¿De verdad has hecho esto? -dice Misa feliz. Sus ojos salen de las órbitas ante las galletas.
- Claro que sí, me voy a duchar, luego deberíamos dormir, yo sobre todo.
- ¿Y eso? -Misa pone una expresión triste. Por un momento altera mi corazón. Me la quedo mirando durante un minuto como un tonto.
- Mañana por la mañana tengo la sesión fotográfica ¿recuerdas? -cojo las manos de Misa. Busco su mirada. Ella mira nerviosamente al suelo y hacia los lados-. ¿Misa? -ella sube la mirada con valentía.
- ¿Te podré acompañar? -dice. Me quedo pensativo por un momento.
- Tendré que preguntar antes... Si no te despierto sabes que no ha sido posible -. La expresión de Misa es una mezcla de tristeza, y esperanza para que no capte sus emociones. Pero a estas alturas, es un poco difícil-. No quiero que estés sola todo el tiempo, así que intentaré que vengas ¿vale? -ella asiente-. Voy a ducharme -me dispongo a irme, pero Misa agarra una de mis manos y tengo que pararme a mirarla.
Espero
paciente, mientras enarco una ceja. Me acerco a ella con sutileza y le acaricio
el cabello con la mano que tengo libre, ya que ella aprieta la otra con todas
sus ganas
- ¿Qué
ocurre?
- Nos estamos acercando demasiado otra vez -dice, aunque le cuesta.
- ¿Te incomoda?
- No, me gusta -sonríe tímida.
- Nos estamos acercando demasiado otra vez -dice, aunque le cuesta.
- ¿Te incomoda?
- No, me gusta -sonríe tímida.
Yo no
puedo evitarlo y la sigo. Noto como Mica acaricia con su pulgar mi mano.
Lentamente sube la otra y aparta mi mano de su cabello
- Dejémoslo
estar ya -sonríe. Al mismo tiempo suelta mi otra mano-. Con unos segundos debe
ser suficiente -sonrío.
- Si necesitas unos segundos, podemos hacerlo así, no me importa -y no, no me importaba. Sólo quería que ella se sintiese bien, y si necesitaba de mí unos segundos al día, no se lo iba a negar.
- Si necesitas unos segundos, podemos hacerlo así, no me importa -y no, no me importaba. Sólo quería que ella se sintiese bien, y si necesitaba de mí unos segundos al día, no se lo iba a negar.
Me dirijo al
baño. Allí me desvisto y me meto en la bañera. Antes pongo unas sales
aromáticas y jabón, me encanta que se haga espuma porque me recuerda cuando de
pequeño jugaba sin cesar con el agua. Cojo un pequeño bol de plástico, lo lleno
de agua y lo echo sobre mi cabello. Dejo que toda el agua caiga por mi cara,
cuello y torso. El contacto es fantástico, estoy tenso y lo noto en mis
músculos. Apoyo mis brazos al borde de la bañera. Soplo y trozos de espuma vuelan
ante mí. Me encantaría sentirme igual de ligero que la espuma. Dejo caer mi
cabeza hacia atrás, luego cierro los ojos, es entonces cuando no puedo evitar
pensar en cuando Misa apretaba la toalla contra mí, y cuando nos mirábamos
desde tan cerca. Notaba que iba a pasar en mi corazón, notaba esa sensación.
Podía experimentar todos los roces y todos los suspiros. El aire era denso. Recuerdo
aquella cena y como su aliento llegaba a mi boca en aquel ascensor... Me
reincorporo de golpe. ¿Qué hago? Salgo de la bañera y coloco mi toalla a
la cintura. Cuando voy a mi habitación siento olores diferentes, sobre todo
cuando paso de largo por la puerta que conduce a la habitación de Misa. Noto
con esto, el cambio que está suponiendo ella en mi vida. Voy con rapidez y
enseguida me pongo algo cómodo para dormir. Seco con desgana mi pelo empapado,
tanto que aún puedo sentir que está húmedo. Cuando abro la puerta para buscar a
mi invitada, veo a una Misa con la boca llena y una galleta medio mordida cerca
de su boca. Su cara es un poema. Río sin poder evitarlo.
- Yo... Esto... -dice avergonzada.
- Mastica primero -digo entre risas. Misa traga y se limpia la boca con la muñeca.
- Venía a darte las gracias, y para que no vinieras, pues... Las buenas noches -esto me coge de sorpresa. Dejo la toalla caer en el suelo y sonrío a Misa, quien se ha puesto nerviosa.
- ¿Cómo vas a venir tú a darme las buenas noches? Te acompañaré -paso mi brazo por los hombros de Misa. Cuando llegamos a su puerta ella se detiene.
- Bueno -respira-. Buenas noches -y cuando tiene la mano en el pomo de la puerta la hago mirarme.
- De eso nada, entraré contigo -Misa palidece por momentos. Con nerviosismo, ella se pone por un lado de la cama, y yo por otro. Quitamos los cojines y los tiramos por ahí. Ella ríe disimuladamente, seguramente porque ambos hemos tomado la misma actitud. Luego, a la vez, abrimos la cama. Realmente, esto parece una escena de matrimonio. El silencio que reina a nuestro alrededor lo confirma.
- ¿Ya? -dice ella poniéndose las manos en sus caderas. Me gusta que Misa esté tan nerviosa. Que no sepa que va a pasar a continuación. Decido sacar al Ukwon bromista que hay en mí.
- No señorita, la voy a arropar. Así que métase en la cama -le digo señalando con el índice la cama. Misa parte a reír, mientras yo me reúno a su lado y le abro la cama.
- ¿Pero es enserio? -dice mientras ríe. Yo le asiento-. ¿Y qué más jefe? -dice mientras se mete en la cama-. ¿Me contará un cuento o algo así? -le pongo las sábanas encima y me siento a su lado.
- Sí lo quieres sí -sonrío malicioso.
- Por favor -dice ella haciéndome aegyo. Me muerdo el labio inferior y la vuelvo a arropar.
- Te voy a contar la historia de Caperucita roja... ¿La has oído alguna vez?
-Claro -dice feliz.
Misa acomoda las almohadas tras su cabeza, la ayudo.
Apago la luz y enciendo la de su mesa de noche. Está feliz, y eso me gusta. No
para de mirarme con admiración, me siento un padre. Miro a mi alrededor y lo
único que veo más parecido a un libro cerca es una revista de moda que dejé
sobre la mesa de Misa. La cojo y la abro, poniendo cara intelectual, algo que
hace a Misa reír de nuevo.- Yo... Esto... -dice avergonzada.
- Mastica primero -digo entre risas. Misa traga y se limpia la boca con la muñeca.
- Venía a darte las gracias, y para que no vinieras, pues... Las buenas noches -esto me coge de sorpresa. Dejo la toalla caer en el suelo y sonrío a Misa, quien se ha puesto nerviosa.
- ¿Cómo vas a venir tú a darme las buenas noches? Te acompañaré -paso mi brazo por los hombros de Misa. Cuando llegamos a su puerta ella se detiene.
- Bueno -respira-. Buenas noches -y cuando tiene la mano en el pomo de la puerta la hago mirarme.
- De eso nada, entraré contigo -Misa palidece por momentos. Con nerviosismo, ella se pone por un lado de la cama, y yo por otro. Quitamos los cojines y los tiramos por ahí. Ella ríe disimuladamente, seguramente porque ambos hemos tomado la misma actitud. Luego, a la vez, abrimos la cama. Realmente, esto parece una escena de matrimonio. El silencio que reina a nuestro alrededor lo confirma.
- ¿Ya? -dice ella poniéndose las manos en sus caderas. Me gusta que Misa esté tan nerviosa. Que no sepa que va a pasar a continuación. Decido sacar al Ukwon bromista que hay en mí.
- No señorita, la voy a arropar. Así que métase en la cama -le digo señalando con el índice la cama. Misa parte a reír, mientras yo me reúno a su lado y le abro la cama.
- ¿Pero es enserio? -dice mientras ríe. Yo le asiento-. ¿Y qué más jefe? -dice mientras se mete en la cama-. ¿Me contará un cuento o algo así? -le pongo las sábanas encima y me siento a su lado.
- Sí lo quieres sí -sonrío malicioso.
- Por favor -dice ella haciéndome aegyo. Me muerdo el labio inferior y la vuelvo a arropar.
- Te voy a contar la historia de Caperucita roja... ¿La has oído alguna vez?
-Claro -dice feliz.
- Te la contaré un poco a mi manera -ella ríe y espera paciente, yo carraspeo la garganta-. Había una vez, en un reino muy lejano una niña muy bonita a la que llamaban -me lo pienso un segundo, encarando mi ceja-. Misa Roja -me acerco a ella y ríe.
- Eso estropeará el cuento...
- No, déjame seguir -me carraspeo la garganta de nuevo-. Resulta que Misa Roja era una fan obsesiva de un apuesto lobo coreano que vivía muy lejos -ella estalla de risa al oírlo-. Todos decían que ese lobo coreano era guapo, inteligente, amable, sofisticado...
- Al grano -ríe Misa. Sonrío y paso página.
- Era tan guapo que Misa Roja no paraba de pensar en él. Le encantaba escuchar su música compuesta por aullidos, tales como “Very Guuuuuuuuuud” -de nuevo provoco la risa, pero esta vez caigo yo también ante la tontería tan grande que estoy diciendo.
- No puede estar pasando esto –dice secándose las lágrimas-. Continua por favor -me pongo sereno y sigo, aunque ya no puedo actuar seriamente.
- El guapo lobo formaba parte de una banda de otros lobos coreanos, pero todos eran más feos que él...
- ¿Es una historia que habla de ti o de Jaehyo? -me interrumpe Misa entre risas. No me puedo creer lo que acabo de oír. Dejo caer la revista.
- ¿Qué has dicho? -digo con la boca abierta pero riéndome. Ella sigue, me boto encima de ella y le comienzo a hacer cosquillas-. ¿Qué has dicho? -digo mientras sigo.
- ¡Ukwonieee! -grita ella. Su risa es hermosa. Finalmente, la atrapo y agarro sus muñecas. Ambos estamos riéndonos. De nuevo, el silencio, pero a diferencia de antes, no hay tensión, simplemente nos miramos.
- ¿Quieres saber cómo acabó el cuento? -le digo. Ella me mira, no responde-. El lobo se comió a Misa Roja, y no se volvieron a ver más.
- ¿Por qué? -dice ella triste. Es una monada.
- Porque Misa Roja tentó mucho al lobo, y para que no acabara en lo inevitable, el lobo se la comió -Misa y yo nos ponemos tristes un momento-. No todos los cuentos acaban bien -sonrío. Me retiro y me pongo de pie-. Que descanses Misa...
- Ukwon...-me llama. La miro-. Depende de cómo mires el final, es bonito o no.
- ¿Por qué dices eso?
- Que el lobo se coma a Misa roja -se ríe sin mirarme-. Se puede interpretar de múltiples maneras. -me mira y se ríe. Yo con ella.
- Es cierto, puede que nunca sepamos que pasó en realidad -me acerco a ella y me agacho, apoyando mis brazos en la cama-. Por eso los cuentos son cuentos -ella sonríe y yo también. Me acerco lentamente y le doy un beso en la frente-. Buenas noches Misa -ella me mira pero yo estoy de espaldas. Cierro la puerta y no puedo evitar suspirar, me dirijo a mi cuarto… La noche será larga.
El reloj marca las tres de la mañana, y yo no he hecho más que dar vueltas en las sábanas naranjas. He estado tentado muchas veces de levantarme y dar vueltas, comer o mirar por el balcón las luces parpadeantes de la noche, pero eso no haría más que espabilarme más. Por otra parte, pasar delante de la puerta de Misa me tentaría a mirar si está bien, y no quiero molestarla mientras duerme. Pero no me voy a dormir, y en cuatro horas tengo que vestirme y salir de aquí... Me levanto con la excusa de hacerme una infusión relajante, porque está claro que es una excusa. Cuando estoy sentado en la cama, oigo unos leves golpes en mi puerta. Me levanto y camino medio dormido hasta ella. Antes de abrir intento peinarme el pelo con las manos y estirar mi cara. Tuerzo el pomo y veo a Misa, quien parece más despierta que yo.
- ¿Estas bien? -digo. Lo primero que se me ocurre es comprobar su temperatura, lo hago poniendo una mano en su frente.
- Yo...-dice ella. Enciendo la luz del pasillo, entonces veo los brillantes y rojos ojos de Misa.
- ¿Has estado llorando? -la cojo por los hombros. Ella desvía la mirada-. Misa respóndeme.
- He... He tenido una pesadilla -dice. La atraigo hacia mí y la abrazo. La miro de cerca cuando la separo lentamente de mí.
- ¿Quieres una infusión? -niega con la cabeza-. Me has asustado...
- ¿Puedo dormir aquí? -dice de repente. Mi corazón palpita deprisa. La miro, parece un conejito asustado. No puedo decirle que no.
- Claro -la hago pasar a mi cuarto. Apago la luz del pasillo, luego me adelanto a Misa y enciendo mis lamparillas de noche. Intento estirar la cama, que está arrugada.
- No hace falta...
- Claro que hace falta -le sonrío-. ¿Seguro qué estás bien? -me asiente.
- Ahora s -espera de pie. Me acerco a ella y cogiéndola por los hombros la siento en la cama, luego cojo sus piernas y las meto en las sábanas.
- Dormirás aquí, yo iré abajo -le sonrío.
- ¡No! -me para Misa antes de irme-. Por favor... Duerme aquí... -su cara es de miedo, siento como si Misa me rogara con el alma, y de verdad empiezo a sentir lástima, pero también pánico por dormir en la misma habitación que ella. Trago saliva.
- Dormiré aquí, en el sofá... ¿vale? -ella asiente. Saco una manta del armario, robo un cojín de la cama y me acomodo en el sofá. Cada cinco minutos me incorporo para mirar si Misa se ha dormido, no ha apagado la luz de la mesilla, y no para de dar vueltas. No sé qué hora es, pero cuando miro tras muchas veces a Misa, ella se ha dormido. Echo un vistazo en la lejanía al reloj y veo como queda una hora para levantarme. Espero que la sesión de mañana sea rápida o me moriré de sueño. Me levanto para apagar la luz de la mesilla, y entonces Misa se gira. La miro unos instantes, esta chica parece bonita hasta cuando duerme. Me agacho y la contemplo de cerca mientras sonrío. No sé que estoy haciendo, pero me gusta mirar a Misa, me gusta verla cómoda y feliz. Me siento responsable de alguien por una vez, y eso me hace crecer. Le quito un cabello de su frente y lo coloco tras la oreja.
- Ukwonie -dice en sueños. Enarco una ceja sorprendido-. Ukwonie me va a morder -río, ojalá pudiera morderte, hace mucho que no lo hago, y me encanta morder a la gente-. Me gusta que Ukwonie... muerda -sonríe, casi me parto de risa ante esto último. De nuevo la beso en la frente y apago la luz. Va a ser un día muy largo, y ni de broma me la llevaré mañana, tiene que descansar, esta noche lo ha pasado mal.
Antes de irme llamo a unas de mis empleadas y le digo que venga dentro de media hora para que deje un desayuno listo para Misa. Yo estoy listo para salir de casa, solo me faltan las llaves y algo más. He dejado una nota en la mesilla para que Misa la lea nada más se levante. Antes de salir cojo una gorra del perchero de la entrada y me la pongo al revés. Cuando llego al garaje ya me están esperando, y no me miran con buena cara. Me coloco mis gafas de sol y mi máscara y no miro a nadie. Me centro en mirar mi teléfono y si he recibido mensajes o llamadas. Siempre tengo de mi familia, pero esta vez miro los mensajes urgentes, por ejemplo, los chicos me han contestado a la nota de audio de ayer:
Jaehyo: púdrete :3
Taeil: Te estuvimos esperando muuucho tiempo D:
B-Bomb: prefiero dar mi opinión en persona…
P.O: Estoy algo enojado, pero no pasa nada por una vez!
Kyung: Compensación ya.
Taeil: Vamos luego al balneario y lo hablamos? :D
Zico: voto que sí.
P.O: BALNEARIOOOO!
Jaehyo: Vale, pero no esteis contemplando mi belleza todo el rato
Taeil: Para ya ¬¬
P.O: Te pienso ahogar en la pila más cercana :D
B-Bomb: me da igual...
Jaehyo ha enviado una imagen:

Admirad mi belleza mañanera.
Zico: A
qué hora tenías la sesión Ukwonie? Cuándo terminas?
Kyung: balneario 👌
Taeil: D: no para....
Kyung: Te como los labios nena.
P.O: Angelina, deja a Brad y ven conmigo... ¿Cómo hemos llegado aquí?
Tengo unos amigos y compañeroslocoscomounaputacabra increíbles.
Me esperaba este tipo de reacciones, pero entiendo que algunos de ellos se
puedan sentir mal. Sin duda, conocerlos y tenerlos a mi lado este tiempo, ha
sido una de las mejores cosas que tengo en la vida. Respondo a Zico y quedamos
sobre las once para ir al balneario. Espero a esa hora haber terminado, me
preocupa no estar en casa por Misa, pero deseo que haya dormido hasta tarde.
Cuando llego al estudio todos están colocando las cosas debidamente,
nada más estar delante de todo el equipo, que me mira con cara de odio,
hago una breve reverencia.
- Soy Ukwon de Block B, por favor, ruego que acepten mis disculpas, ya que les he causado molestias hoy -les miro tras la reverencia. Todos me miran indignados e indiferentes, noto la presión negativa sobre mí, y más todavía cuando uno de mis guardaespaldas me empuja hasta maquillaje y vestuario. Las chicas de maquillaje parecen más simpáticas, y el estilista también. La sesión se me hace algo larga, además me estoy asando del calor. El fotógrafo y ayudantes son algo sosos, pero normal. Los focos de luz me están matando. Las chicas de maquillaje trabajan mucho retocándome y quitándome el sudor. La parte difícil de la sesión viene cuando tengo que colocarme debidamente a como estaban mis compañeros ayer. Siempre me lo paso mejor en la sesión libre.
- Vamos a hacer el cambio de vestuario -dice el fotógrafo. De nuevo me dirijo a maquillaje y vestuario. Cuando ya estoy vestido, las chicas me retocan debidamente, mientras miro mis redes sociales en el móvil. Mientras miro twitter, recibo un mensaje de Misa:
Misa: Buenos días. ¿Estás en la sesión fotográfica? -sonrío ante su mensaje.
Ukwon: Buenos días bella durmiente. Ando en la sesión. ¿Estas mejor? ¿Has descansado?
Misa: Algo... Pero me he puesto triste al ver que no estabas...
Ukwon: No podía traerte, apenas dormiste.
Misa: ^^
Ukwon: Tienes el desayuno abajo, mandé a alguien a que te lo preparara.
Misa: Gracias!
Estoy a punto de bloquear el móvil, pero entonces lo veo:
...Escribiendo
Misa: Te echo de menos -mi corazón late fuerte, me muerdo el labio sin poder evitarlo y comienzo a teclear. Las chicas preparan mi cabello para la sesión siguiente.
Ukwon: Yo también te echo de menos -respiro hondo. Hay Misa... Parece como si no pudiésemos evitarlo... Más yo que tú, aunque no lo parezca.
-¿Todo bien? -me dice una de las maquilladoras. Le asiento simpático-. Ya estás listo, cuando quieras puedes salir -asiento de nuevo, ellas comienzan a limpiar su puesto. Voy a bloquear el móvil pero antes de irme me hago una selca y se la envío a Misa:
Kyung: balneario 👌
Taeil: D: no para....
Kyung: Te como los labios nena.
P.O: Angelina, deja a Brad y ven conmigo... ¿Cómo hemos llegado aquí?
Tengo unos amigos y compañeros
- Soy Ukwon de Block B, por favor, ruego que acepten mis disculpas, ya que les he causado molestias hoy -les miro tras la reverencia. Todos me miran indignados e indiferentes, noto la presión negativa sobre mí, y más todavía cuando uno de mis guardaespaldas me empuja hasta maquillaje y vestuario. Las chicas de maquillaje parecen más simpáticas, y el estilista también. La sesión se me hace algo larga, además me estoy asando del calor. El fotógrafo y ayudantes son algo sosos, pero normal. Los focos de luz me están matando. Las chicas de maquillaje trabajan mucho retocándome y quitándome el sudor. La parte difícil de la sesión viene cuando tengo que colocarme debidamente a como estaban mis compañeros ayer. Siempre me lo paso mejor en la sesión libre.
- Vamos a hacer el cambio de vestuario -dice el fotógrafo. De nuevo me dirijo a maquillaje y vestuario. Cuando ya estoy vestido, las chicas me retocan debidamente, mientras miro mis redes sociales en el móvil. Mientras miro twitter, recibo un mensaje de Misa:
Misa: Buenos días. ¿Estás en la sesión fotográfica? -sonrío ante su mensaje.
Ukwon: Buenos días bella durmiente. Ando en la sesión. ¿Estas mejor? ¿Has descansado?
Misa: Algo... Pero me he puesto triste al ver que no estabas...
Ukwon: No podía traerte, apenas dormiste.
Misa: ^^
Ukwon: Tienes el desayuno abajo, mandé a alguien a que te lo preparara.
Misa: Gracias!
Estoy a punto de bloquear el móvil, pero entonces lo veo:
...Escribiendo
Misa: Te echo de menos -mi corazón late fuerte, me muerdo el labio sin poder evitarlo y comienzo a teclear. Las chicas preparan mi cabello para la sesión siguiente.
Ukwon: Yo también te echo de menos -respiro hondo. Hay Misa... Parece como si no pudiésemos evitarlo... Más yo que tú, aunque no lo parezca.
-¿Todo bien? -me dice una de las maquilladoras. Le asiento simpático-. Ya estás listo, cuando quieras puedes salir -asiento de nuevo, ellas comienzan a limpiar su puesto. Voy a bloquear el móvil pero antes de irme me hago una selca y se la envío a Misa:
Espero
que con la foto se anime un poco. Y hablando de fotos, la sesión se alargó más
de lo acordado, me dio tiempo de avisar a los chicos que saldría un poco tarde.
Antes de irme intenté despedirme de todo el equipo, aunque recibí las mismas
miradas. Para intentar arreglar las cosas invité a todos a café y unas roscas.
Cuando llego al balneario me dicen que todos están dentro, me
desvisto y me coloco una toalla a la cintura. Cuando tuerzo la puerta
me encuentro a todos en remojo, se alegran de verme.
- ¡Ukwonieee! -dice Taeil alzando los brazos.
- Ya pensábamos que no venías -dice B-Bomb. Noto su aire molesto desde donde estoy.
- Se alargaron un poco en la sesión de fotos...
- No pasa nada -sonríe Zico. Menos mal que relaja el ambiente. Me quito la toalla y me meto en la pila caliente junto a los demás, sentándome entre Jaehyo y Taeil.
-Bueno -respiro hondo-. Creo que os debo una explicación a todos -miro entonces a B-Bomb, sabiendo que hablará primero.
- Tu falta de profesionalidad de ayer fue imperdonable. No me gusta estar esperando y perder el tiempo, tenemos una agenda -dice. Respiro-. Pero entiendo que hayas podido tener un mal día, pero en todo caso, la próxima vez, avísanos -asiento.
- Tienes razón, lo siento -digo mientras le hago una reverencia.
- ¿Nos contarás lo que te pasó ayer? -pregunta Kyung. Todos parecen apretarse más para escucharme.
- ¿Fue por la chica verdad? -dice Jaehyo a mi lado. Tiene su media sonrisa picarona. Le asiento- Lo sabía, era demasiado obvio.
- ¿Qué pasó? -dice P.O más alterado de lo normal. Y eso que él se sorprende con facilidad. Entonces se los conté todo, les conté lo que Misa sentía y las situaciones que últimamente estábamos viviendo. Para ser un tema tan delicado he de decir que todos estuvieron muy atentos, menos Jaehyo que a veces interrumpía con alguno de sus comentarios picarones, pero aun así parecía muy interesado en el tema.
- Al menos, conseguimos llegar a un mismo punto, pero estoy viendo que la cosa no se va a quedar ahí -me agito el pelo húmedo. Estoy algo tenso recordando todo lo de ayer.
- Y no lo hará -dice Zico. Todos le miramos-. Está claro que ella siente muchas cosas por ti... Pero la cuestión es... ¿Quién parará esos impulsos primero?
- Tienes que tener voluntad, porque sabes que las chicas son nuestra mayor debilidad -dice B-Bomb.
- Llevo tanto tiempo sin novia que ya no recordaba lo que era la compañía femenina -dice algo triste P.O.-. Pero ahora con esta chica me siento mejor, pero como dice Ukwon, es cierto que a veces soy débil.
- Encuentro normal que las chicas sientan debilidad por nosotros -dice Jaehyo, parece serio-. Pero está claro que hay que establecer límites. Si la relación fuera infinita pues no me importaría, pero... Serán solo tres meses.
Todos permanecemos en silencio durante unos minutos, mirando el agua de la pila y viendo como el vapor se desvanece en el aire.
- ¿Qué debo hacer? -digo finalmente mirándolos a todos. Pero sólo veo caras indecisas, y entendí que por primera vez todos estábamos experimentando un problema similar. Pero el mío era más grave, porque había tenido con Misa unos acercamientos demasiado duros.
-Déjate llevar -dice Taeil finalmente. Todos le miramos.
- ¿Qué? -dice Kyung alterado. Zico ríe.
- Déjate llevar, enserio -hace media sonrisa Taeil-. ¿Qué es lo peor que puede pasar?
- Que se acueste con ella -dice B-Bomb- y entonces... ¿Qué? Estarás peor cuando ella se vaya. No Ukwon, tienes que tener unos límites, si empezamos a sentir cosas por ellas, la ida será peor. No te enamores de ella, hazme caso.
- La cuestión aquí -sigue entre risas Zico-. Es que ninguno le habéis hecho a Ukwonie la pregunta del millón, y la más importante claro -todos le miran curiosos, incluido yo, que encaro una ceja-. ¿Te has enamorado ya Ukwon? -todos me miran al instante. Siento la presión encima, no puedo tardar más en contestar o será lo obvio.
- ¡Claro que no! -digo-. Enamorarse es algo muy grande. Puede...-todos se acercan más a mí-. Puede que Misa me atraiga, pero ya está, es por lo obvio.
- ¿Se te ha levantado? -dice Jaehyo.
- ¿QUÉ? -gritamos a la vez Taeil, Kyung y yo.
- Que si se te ha levantado, eso es importante... Aunque parezca una tontería... -ríe.
- Pues esto... ¿De verdad tengo que contestar a eso? -estoy nervioso.
-Yo te soy sincero. Mi chica no es guapa, es bonita. Y aun así, cuando a veces la miro hace que sienta cosas aquí -se señala el pecho Jaehyo-. Pero también ahí. Y no puedo evitarlo.
- A mí también me ha pasado -levanta la mano P.O.
- ¡P.O.! -grita molesto Kyung.
- Somos idols que llevamos mucho tiempos solos y sin experiencias amorosas -dice Zico. Interrumpe a B-Bomb antes de que hable-. No, esas veces no cuentan. Porque cuando tenemos líos esporádicos con chicas en conciertos es para desahogarnos, te hablo de sentir cosas en el corazón, y tener sexo con alguien que quieres. Es completamente diferente -miro a Zico seriamente, porque es verdad.
- ¡Ukwonieee! -dice Taeil alzando los brazos.
- Ya pensábamos que no venías -dice B-Bomb. Noto su aire molesto desde donde estoy.
- Se alargaron un poco en la sesión de fotos...
- No pasa nada -sonríe Zico. Menos mal que relaja el ambiente. Me quito la toalla y me meto en la pila caliente junto a los demás, sentándome entre Jaehyo y Taeil.
-Bueno -respiro hondo-. Creo que os debo una explicación a todos -miro entonces a B-Bomb, sabiendo que hablará primero.
- Tu falta de profesionalidad de ayer fue imperdonable. No me gusta estar esperando y perder el tiempo, tenemos una agenda -dice. Respiro-. Pero entiendo que hayas podido tener un mal día, pero en todo caso, la próxima vez, avísanos -asiento.
- Tienes razón, lo siento -digo mientras le hago una reverencia.
- ¿Nos contarás lo que te pasó ayer? -pregunta Kyung. Todos parecen apretarse más para escucharme.
- ¿Fue por la chica verdad? -dice Jaehyo a mi lado. Tiene su media sonrisa picarona. Le asiento- Lo sabía, era demasiado obvio.
- ¿Qué pasó? -dice P.O más alterado de lo normal. Y eso que él se sorprende con facilidad. Entonces se los conté todo, les conté lo que Misa sentía y las situaciones que últimamente estábamos viviendo. Para ser un tema tan delicado he de decir que todos estuvieron muy atentos, menos Jaehyo que a veces interrumpía con alguno de sus comentarios picarones, pero aun así parecía muy interesado en el tema.
- Al menos, conseguimos llegar a un mismo punto, pero estoy viendo que la cosa no se va a quedar ahí -me agito el pelo húmedo. Estoy algo tenso recordando todo lo de ayer.
- Y no lo hará -dice Zico. Todos le miramos-. Está claro que ella siente muchas cosas por ti... Pero la cuestión es... ¿Quién parará esos impulsos primero?
- Tienes que tener voluntad, porque sabes que las chicas son nuestra mayor debilidad -dice B-Bomb.
- Llevo tanto tiempo sin novia que ya no recordaba lo que era la compañía femenina -dice algo triste P.O.-. Pero ahora con esta chica me siento mejor, pero como dice Ukwon, es cierto que a veces soy débil.
- Encuentro normal que las chicas sientan debilidad por nosotros -dice Jaehyo, parece serio-. Pero está claro que hay que establecer límites. Si la relación fuera infinita pues no me importaría, pero... Serán solo tres meses.
Todos permanecemos en silencio durante unos minutos, mirando el agua de la pila y viendo como el vapor se desvanece en el aire.
- ¿Qué debo hacer? -digo finalmente mirándolos a todos. Pero sólo veo caras indecisas, y entendí que por primera vez todos estábamos experimentando un problema similar. Pero el mío era más grave, porque había tenido con Misa unos acercamientos demasiado duros.
-Déjate llevar -dice Taeil finalmente. Todos le miramos.
- ¿Qué? -dice Kyung alterado. Zico ríe.
- Déjate llevar, enserio -hace media sonrisa Taeil-. ¿Qué es lo peor que puede pasar?
- Que se acueste con ella -dice B-Bomb- y entonces... ¿Qué? Estarás peor cuando ella se vaya. No Ukwon, tienes que tener unos límites, si empezamos a sentir cosas por ellas, la ida será peor. No te enamores de ella, hazme caso.
- La cuestión aquí -sigue entre risas Zico-. Es que ninguno le habéis hecho a Ukwonie la pregunta del millón, y la más importante claro -todos le miran curiosos, incluido yo, que encaro una ceja-. ¿Te has enamorado ya Ukwon? -todos me miran al instante. Siento la presión encima, no puedo tardar más en contestar o será lo obvio.
- ¡Claro que no! -digo-. Enamorarse es algo muy grande. Puede...-todos se acercan más a mí-. Puede que Misa me atraiga, pero ya está, es por lo obvio.
- ¿Se te ha levantado? -dice Jaehyo.
- ¿QUÉ? -gritamos a la vez Taeil, Kyung y yo.
- Que si se te ha levantado, eso es importante... Aunque parezca una tontería... -ríe.
- Pues esto... ¿De verdad tengo que contestar a eso? -estoy nervioso.
-Yo te soy sincero. Mi chica no es guapa, es bonita. Y aun así, cuando a veces la miro hace que sienta cosas aquí -se señala el pecho Jaehyo-. Pero también ahí. Y no puedo evitarlo.
- A mí también me ha pasado -levanta la mano P.O.
- ¡P.O.! -grita molesto Kyung.
- Somos idols que llevamos mucho tiempos solos y sin experiencias amorosas -dice Zico. Interrumpe a B-Bomb antes de que hable-. No, esas veces no cuentan. Porque cuando tenemos líos esporádicos con chicas en conciertos es para desahogarnos, te hablo de sentir cosas en el corazón, y tener sexo con alguien que quieres. Es completamente diferente -miro a Zico seriamente, porque es verdad.
Para
mi vergüenza, años atrás, hice eso varias veces, hasta que me di
cuenta que acostarme con modelos, actrices u otras fans no me llenaba, sino que
me vaciaba más.
- ¿Sabes que te digo Ukwon? -dice mirándome serio-.
Enamórate de Misa -algo en mi corazón se mueve-. Enamórate y hazle el amor con
todas tus ganas, al menos así, sentirás algo verdadero. Aunque sea durante
algunos meses.- Estas diciendo una soberana tontería -dice B-Bomb, parece furioso-. Yo he pasado por eso, nadie te puede levantar tras una relación así -me mira, y en sus ojos veo dolor-. No te enamores de una fan jamás, no sólo fallaras al grupo como pasó ayer, sino que además te fallarás a ti mismo, quedándote sólo.
- B-Bomb -dice Taeil con tristeza.
- Y eso va para todos -mira a los demás-. El grupo es lo primero, las relaciones de verdad, quedan en un segundo plano ahora, porque para nosotros es muy difícil encontrar un amor de verdad y que pueda durar para siempre.
Misa
Aún
estoy con mi móvil en las manos, mis ojos no pueden despegarse de la pantalla.
¡Ukwon me ha enviado una selca! Oh Dios mio... No puedo evitarlo y
pataleo sobre la cama, la felicidad me invade. No he sido capaz de bajarme de
la cama, me encanta sentir ese olor diferente que proviene de Ukwonie. Además
su cama es súper blandita, me gusta dormir en ella. De verdad, no puedo, el
pecho me va deprisa. Dejo caer el móvil en alguna parte de la habitación y me
revuelvo de nuevo entre las sábanas, abrazo una de las almohadas y me dejo
embriagar por la fragancia de Ukwonie. Dios mío, de verdad, sé que esto no me
va ayudar para nada en lo acordado, pero cuando no está es lo único que
me es suficiente. Miro la hora y ya son las once y algo. Decido darme una ducha
y seguidamente ordenar la habitación de Ukwon y la mía. No me gustaría que
encontrase todo desordenado, no soy esa clase de invitada. Cuando me he
duchado bajo a desayunar, el estómago me ruge duramente, y necesito energías
para el día. Encima de la barra americana hay una bandeja tapada por un paño de
tela. Cuando lo levanto veo un plato con tortitas, frutas varias (fresas,
moras, melocotón), una taza de café y un vaso de zumo. De igual manera tengo
magdalenas. Es un amor. Cojo la bandeja y pongo la televisión. Como en el
sillón mientras veo las noticias en coreano. Dicen que el frío empeorará en
estos días. Gracias a Dios debido a la condición de la que gozo con Ukwon no he
notado el frío, la casa siempre está templadita. De hecho, a veces noto calor.
Devoro con velocidad todo el almuerzo, pero no puedo acabarme las tortitas, las
cuales bañé en sirope de chocolate. Meto todo en el lavavajillas y ordeno un
par de cosas en la cocina. Luego subo a terminar mi habitación, aunque a decir
verdad lo único desordenado es la cama. Siento que me falta vitalidad, debe ser
lo mal que he dormido anoche. Además, estar sin Ukwonie se me hace aburrido.
Cuando acabo mi habitación voy a la de Ukwonie, y me acuerdo que he dejado mi
móvil por ahí. Lo busco y lo encuentro en el suelo, sobre la moqueta. Me
he traído los auriculares de mi habitación, así que me pongo a
escuchar Her de Block B mientras hago la cama
de Ukwon y ordeno la habitación. Me animo tanto que me pongo a bailar en el
estribillo. Tiro los cojines aleatoriamente sobre la cama. Cuando estoy
doblando la manta que ha usado Ukwon para dormir mi móvil vibra en uno de mis
bolsillos del pantalón. Lo cojo y veo un mensaje:
Ukwon: Se me olvido decirte que me fui al balneario con los chicos...
-BLOCK B... BALNEARIO, OH JESÚS -digo en alto sin poder evitarlo. Mi corazón va deprisa, y creo que voy a sangrar por la nariz. Dejo el móvil a un lado y respiro varias veces. Luego, más calmada, sigo leyendo el mensaje de Ukwonie:
....Posiblemente tarde. Estas reuniones son largas Dx
Me pongo a contestarle y mientras escribo lentamente en coreano, recibo otro de sus mensajes.
Ukwon: Has desayunado ya?
Ukwon: Se me olvido decirte que me fui al balneario con los chicos...
-BLOCK B... BALNEARIO, OH JESÚS -digo en alto sin poder evitarlo. Mi corazón va deprisa, y creo que voy a sangrar por la nariz. Dejo el móvil a un lado y respiro varias veces. Luego, más calmada, sigo leyendo el mensaje de Ukwonie:
....Posiblemente tarde. Estas reuniones son largas Dx
Me pongo a contestarle y mientras escribo lentamente en coreano, recibo otro de sus mensajes.
Ukwon: Has desayunado ya?
Misa:
Hola otra vez! Sí, estaba todo riquísimo, gracias. He ordenado las habitaciones
también. ¿Cuándo volverás?
Ukwon:
Intentaré estar ahí para el almuerzo. ¿Quieres comer shushi? -se me hace la boca agua solo de leerlo.
Misa:
Estaría genial! ^^
Ukwon:
Nos vemos bonita ❤
Me quedo en pausa y sin poder contestarle, ya
que el mensaje lo ha escrito en castellano. Me siento sobre el sofá y me dejo
caer hacia atrás, y de nuevo vuelve la euforia a mí. Releo el mensaje como
treinta veces antes de seguir con mi vida. Cuando quiero contestar a Ukwon veo
que su última conexión ha sido hace quince minutos. Cuando me incorporo. Una idea ronda en mi cabeza, una idea descabellada pero que al fin y al cabo le debo a Ukwonie, por todas las molestias que se está tomando y porque también se preocupa por mí. A parte, creo que sería una manera bonita para arreglar el incidente de ayer. Voy a hacer algo que sé que le gustará... ¡Una tarta de chocolate! Ya que él trae el almuerzo, yo pondré el postre (dejad volar vuestra imaginación con este comentario, yo fugazmente lo he hecho, lo siento no puedo evitarlo). Además, me hace ilusión que Ukwonie pruebe algo que he hecho yo.
Cuando llego a la cocina cojo el delantal. Cuando estoy lista me pongo a recordar los ingredientes, reviso todos los estantes y la despensa para saber si Ukwonie los tiene todos. Al menos tiene galletas en cantidades industriales, supongo que aunque tengan chispas de chocolate valdrán... ¡Quedará más rica! De momento he encontrado todo menos nata para montar y chocolate normal.
Ya que Ukwonie me dijo que no era recomendable que saliera del edificio, voy a hacer lo que me dijo que hiciera en caso de que él no estuviera. En la entrada, concretamente en la mesa, encuentro una pequeña cajita de madera, la abro y veo numerosos números escritos en papel. Busco el que pone “Alf”. Según Ukwon es uno de sus guardaespaldas que está disponible las 24 horas.
-¡Bingo! -digo tras un rato. De nuevo en el salón contacto con Alf mediante el teléfono-. ¿Hola, Alf?
- Sí... ¿Quién eres?
- Buenos días señor, mi nombre es Misa, disculpe que le moleste. Soy la chica que está conviviendo con Ukwon, él me dijo que le llamase en caso de que...
- ¡Ah! -me interrumpe el hombre, ríe-. ¿Qué ocurre?
- ¿Podría ir al supermercado y traer al piso de Ukwon un bote de nata montada y una tableta de chocolate normal?
- De acuerdo... -dice. Alf apunta las cantidades que necesito y a los quince minutos aparece en la puerta con una bolsa de supermercado ¡Es rapidísimo! Le hago una reverencia mientras le doy las gracias, él me responde de la misma manera pero sin decir nada. Coloco la bolsa sobre la barra americana, y antes de empezar, reviso mi móvil, pero no tengo mensajes de Ukwon. La verdad me pone algo triste, pero entiendo que si está con el grupo no pueda hablar conmigo.
Cuando tengo todos los ingredientes sobre la encimera, se me ocurre apuntarla en una libreta que tiene Ukwon en la cocina. Cuando me vaya, si le gusta, la querrá hacer, así que me pongo a ello:
Misa's chocolate cake!
Ingredients:
- Black Chocolate -> 120 grams
- Biscuits ---> 190 grams
- Butter -> 110 grams
- Fresh eggs -> 4 bigs eggs
- Whipping cream -> 290 ml
- Sugar -> 60 grams
- Plain Chocolate -> 310 grams
- Fine salt.
Vale,
puede que me haya excedido haciendo dibujitos, pero es que la libreta es tan
adorable que se lo merece.
Creo que a Ukwon le va a gustar la receta, porque la tarta se hace sin horno, y una tarta fresca (al menos para mí) se hace más apetecible que una de horno.
Para empezar hay que hacer la base de la tarta. Para ello derrito la mantequilla en el microondas durante unos diez segundos, ya que el microondas de Ukwon es muy potente. Luego rompo las galletas y las machaco todo lo posible. Para ello cojo la trituradora que tiene Ukwonie, (en lo que trituro me voy comiendo alguna, es inevitable), la verdad me pregunto para qué usará él este aparato. Me pongo a pensar que esta tarta yo la hacía de manera diferente, al menos esta parte de la receta, ya que en casa yo no tengo trituradora. Para ello, ponía las galletas en una bolsa, la cerraba, y luego con un mazo de madera para cocina las machacaba. Cuando las galletas están casi con apariencia de polvo, echo las galletas donde la mantequilla y lo mezclo bien, hasta que parezca una pasta homogénea.
Seguidamente saco un bol que me ha parecido adecuado para la tarta, en este voy a extender la masa que tengo ya hecha. Para ayudarme a extenderla uso la base un vaso. Cuando la tengo lista la meto en la nevera para que se enfríe y se compacte.
Para la parte superior de la tarta comencé por fundir el chocolate negro y la mantequilla, mezclando ambos ingredientes. Para derretir el chocolate con la mantequilla lo hice a la manera tradicional sobre la vitrocerámica: al baño María, el cual consiste en poner un cazo grande con agua y otro encima con el chocolate y la mantequilla dentro. Vamos removiendo de manera que el chocolate y la mantequilla se vayan derritiendo por el calor y el agua hirviendo. También podía hacerlo al microondas, pero me apetecía cocinar.
Cuando tengo esta mezcla comienzo a batir la nata, para montarla. Me lleva un rato dar con la batidora... En serio… ¿Ukwonie ha usado alguna vez estas cosas? Parecen nuevas. Coloco la nata en un bol y comienzo a batirla. Para que la nata monte de manera correcta debe estar fría. Menos mal que Alf me la trajo de nevera, creo que se sospechó lo que iba a hacer. En caso de que la nata no esté fría, podemos batirla poniendo otro cazo debajo con hielo, y el nuestro encima, eso sí, tardaremos el doble en que se monte. He tenido suerte. Cuando veo la nata perfectamente montada, me pongo a batir por otro lado los huevos y el azúcar junto a una pizquita de sal. Esta última mezcla la añado junto al chocolate y la mantequilla, luego remuevo, la mezcla me ha quedado perfectamente integrada. Luego añado la nata montada y vuelvo a mezclar todo lentamente.
Cuando tengo todo listo, saco el molde de la nevera, debe haber pasado quince minutos aproximadamente, aunque si está más pues mejor, pero bueno... Encima de la base vierto toda la mezcla anterior y la reparto bien por toda la base de galletas. La verdad es que tiene una pinta deliciosa. La vuelvo a meter en la nevera, y esperaré media hora para decorarla. Miro el reloj, van a ser la una, espero que me dé tiempo antes de que llegue Ukwonie. Empiezo a recoger todo el desastre, lo que me lleva algo de tiempo. Seguidamente pongo la mesa en el salón, tanto para Ukwon como para mí. Estoy emocionada, de verdad tengo muchas ganas de que llegue y pruebe la tarta. Creo que visto lo visto llegará sobre las tres y algo, y lo prefiero, porque lo recomendable para que la tarta quede perfecta es que esté un par de horas en la nevera, con una hora es suficiente, pero si está más, mejor. Antes de terminar de recoger derrito el chocolate normal, con él escribiré algo sobre la tarta cuando esté fría.
Miro para el salón asegurándome de que todo está perfecto, y evidentemente lo está. Coloco el chocolate en una manga pastelera, y luego me pongo a recoger para limpiar lo último de la cocina. Entonces mi móvil empieza a sonar. Me emociono muchísimo por unos instantes, pero sin embargo, para mi sorpresa, mi corazón va mucho más deprisa al ver el nombre que aparece en la pantalla, y no de emoción, sino de enfado infinito: Amy. Corro a coger el móvil, me da igual tener las manos manchadas de chocolate.
- ¡ERES UNA IRRESPONSABLE Y UNA MALDITA IDIOTA! ¡MÁS TE VALE EMPEZAR A DAR EXPLICACIONES! ¡YA!
- Uff… Menos mal que aparte mi oído del teléfono -dice.
- No estoy de bromas. ¿Dónde demonios estas?
- En casa de GD... Acabo de despertar...
- ¡Estaba muy preocupada por ti! ¿Te parece bien dejar ese mensaje y no comunicarte con nosotras?
-Misa... -me para Amy antes de que siga-. Pase una mala noche...
-¡No me extraña! ¡¿Te hizo algo?! ¡Si te lo hizo es que me da igual! ¡Te lo mereces por...! -respiro hondo porque sé que en el fondo me estoy pasando. Amy respira también-. ¿Estás bien?
- Ya sí... Si me dejas decirte...
- Adelante -digo. Amy me cuenta todo, y la verdad es que no se me pueden escapar alaridos de emoción de vez en cuando. Intento parecer serena pero es que parece imposible que haya pasado lo que me cuenta-. ¿Y no te besó? -digo mientras aprieto más el cojín del sofá.
-¡Claro que no! ¡Ni va a pasar! Él no es así... Olvídate... Él dice que va a cambiar, que quiere que todo vaya bien, pero es que no puede evitar jugar, siempre me hace lo mismo.
- Amy, cuando un chico "juega" tanto contigo es por algo.
- No con él, si lo conocieras sabrías que es diferente...
- No, si rarito sí que es... -recuerdo las cosas que me contó Ukwonie de él-. Pero no me negaras que esa actitud es rara...
- En él no sé, estará tan acostumbrado a conseguir lo que quiere que a saber -Amy resopla y yo no puedo evitar hacerle la pregunta. De verdad que no podía.
-¿Te pone?
-¡¿QUÉ?! -dice Amy alterada-. O SEA, HACE CINCO MINUTOS ME GRITAS ENFADADA ¿Y AHORA ME PREGUNTAS EN MODO PILLÍN SI ME PONE G DRAGON?
-Ajaaaaa -digo emocionada. Amy vuelve a resoplar.
- No tienes remedio...
- ¿Me dirás sí o no?
- Misa, te voy a colgar. Creo que estas sacando la conversación de contexto.
- Te digo una cosa, a mí me pasa eso con Ukwon, y yo no sé qué hubiera hecho -entonces me acuerdo de lo que pasó ayer. Cambio radicalmente mi actitud, y a Amy, que no se le escapa ni una, lo nota.
- ¿Ha... Ha pasado algo Misa?
- Bueno....-y esta vez le cuento yo. Amy no puede evitar emocionarse tanto que grita a los cuatro vientos-. ¿No estará él contigo?
- ¿Te llamaría si estuviese? ¿Y qué paso? -dice emocionada. Le cuento como Ukwon y yo solucionamos las cosas, también le cuento la comida, el postre, y la cometa. Amy suspira-. Ojalá GD me hiciera esas cosas...
-Ojalá Ukwonie me estampara contra la pared como GD...
-¡Por favor Misa! -pero tras un silencio partimos a reír-. La verdad os echo de menos a ti y a Temy...
- Sí... -y nos damos cuenta.
-¡TEMY! -gritamos a la vez.
- ¿Sabes algo de ella? -me pregunta Amy.
- Ni lo más mínimo, pero sinceramente no estoy preocupada... Está con Kai -Amy ríe.
- Pues sí, podemos quedarnos tranquilas, ya nos escribirá. Aun así, si está un día más sin escribir deberíamos intentar contactar, ir a la SM o algo así.
- Claaaro tú lo que quieres es ir a la SM a ver si vemos a alguien, ¿no? -digo en modo pillín de nuevo.
- ¿Y tú no? -me responde Amy de igual modo-. Tengo que dejarte, supongo que mi amo y señor me habrá dejado quehaceres...
- ¿Enserio? -lo mato-. Espero por su bien que no...
- En cuanto a Ukwon -respira-. Creo que a pesar de las cosas que sintamos, debemos ser precavidas... Nada va a pasar, son tres meses.
- Pero Amy... -necesito desahogarme de verdad-. Si hubiera una posibilidad, por muy mínima que fuese... ¿No lo intentarías? -el silencio entre las dos es como el de un cementerio. Da hasta miedo. Oigo la respiración de Amy por teléfono.
- No lo sé... Estoy muy pillada por él, y eso me da miedo, y más cuando pasan cosas como las de ayer o el otro día...
- Por cierto, le pienso dar una paliza de campeonato cuando lo vea... -y es cierto, le mandaré a Japón de una patada-. Yo también deseo a Ukwonie, pero sé que esto va a ser muy difícil, ni siquiera sabría qué hacer si él decide dar el paso...
- Nada -dice Amy. La escucho-. Prefiero no besarle, así no sabré a que sabía, y como era sentirlo tan de cerca... Te lo digo Misa, es mejor que mantengáis la distancia, porque es como un chicle que se pega a la suela de tu zapato, y que cada vez es más difícil quitar...
Amy y yo pasamos un rato hablando, tanto que se me olvida por un momento la emoción de la tarta y Ukwon. Ahora mismo, mantengo con Amy una conversación que me preocupa más, hasta el punto de sentirme estresada, y sí, también tiene que ver con Ukwon.
Amy se despide y yo me pongo a escribirle a Ukwon en su preciosa libreta, el procedimiento para hacer mi tarta de chocolate. Cuando termino de escribir, dejo la libreta y el bolígrafo sobre la encimera de la cocina. Reviso la tarta, y veo que va bien. Esperando por Ukwon me pongo a ver la televisión, la verdad es que estoy súper aburrida. Al menos huelo a chocolate, la casa huele a chocolate. Rezaré porque a él no le desagrade. De repente, el debate que estaba viendo en coreano se pone en publicidad. Cuando estaba en el hotel con las chicas, apenas tenía tiempo de ver estos programas, me gustan porque así puedo mejorar mi acento. Los anuncios se hacen ver, me encantan los anuncios asiáticos, son tan frikis, tan frikis como yo. Otra duda empieza a rondar mi cabeza, y es que debería escribir sobre la tarta. Poner "Ukwon" quedaría demasiado típico. "Lo siento" haría recordar lo de ayer de manera demasiado directa, ni de coña me atrevo a escribirle lo que me escribió él a mí, sería demasiado. Creo que "Gracias" quedará bonito. Y de repente, en la televisión, salen dos niñas coreanas bailando efusivamente, mientras se comen dos preciosas piruletas de colores... ¡Piruletas! Me levanto y voy a la despensa. La bolsa con las piruletas sigue allí, creo que las pondré sobre la tarta, quedarán monísimas. Miro de nuevo el reloj, casi las dos y media de la tarde. Cotilleo las estanterías de libros del salón, de igual manera los CD'S de Block B y Bastarz que nunca podré coleccionar del todo. Me acerco al casete de música que tiene Ukwonie en el salón y pongo uno que tengo en casa, el de Bastarz, concretamente con Nobody But you. Oír a B-Bomb y Ukwonie cantar para mí de esa manera me produce suspiros de enamorada. Apago la televisión, y dejo que tanto las palabras de B-Bomb, como la voz de Ukwon resuenen en las paredes y me envuelvan. Me dejo caer en el sofá, la repito una y otra vez hasta que me despierto sin saber qué hora es. Miro el reloj de la cocina en la lejanía, y veo que van a ser las tres. Me levanto con rapidez, intento arreglar algo mis cabellos, que seguro que están revueltos. Nobody but you sigue sonando. Que locura. Me pongo el delantal y saco la tarta, está fría. Con la manga comienzo a escribir la palabra "Gracias" en coreano, y justo cuando la estoy metiendo en la nevera oigo como la puerta se abre.
-¡Estoy en casa! -dice Ukwon. Me asomo por la puerta de la cocina.
-Bienvenido -le sonrío. Ukwonie está quitándose su chaqueta y sus tenis en la entrada. En la mano sujeta dos grandes bolsas.
- Que bien huele -se acerca a mí y deja las bolsas sobre la barra americana-. ¿Es chocolate?
- Sip -digo virándome hacia él. Entonces cuando nuestras miradas se cruzan el hace media sonrisa y se ríe. Alarga su brazo y poniendo su mano tras mi cabeza me acerca a él y me da un beso en la frente.
- ¿Has estado esperando mucho por mí? -dice mientras saca bols de las bolsas de plástico. Yo estoy en Saturno-. ¿Misa?
- Eh... Esto... Bueno, no mucho.
- ¿Tienes hambre?
- Algo -sonrío mientras me quito el delantal. Ukwonie me mira y se ríe de nuevo. Se acerca.
- Pero, ¿se puede saber que has estado haciendo? Estás repleta de chocolate -dice mientras con los dedos intenta quitarme algo de la cara. Luego se va relamiendo en los labios el chocolate que me quita. A partir de ahora me pienso bañar en chocolate.
- Te...Te hecho una cosa...
- ¿A mí? -enarca una ceja-. No hacía falta -mira al salón y se acerca-. ¿Has puesto la mesa? -Asiento- Vaya... ¿Qué es tan especial?
- Tú siéntate, que yo sirvo la comida -digo con emoción. Ukwon ríe.
- Eso no estaría bien, tú eres mi invitada.
- Pero tú lo haces todos los días -pongo cara de pena. Él se muerde el labio inferior.
- De acuerdo... -dice mientras se sienta. En algunos platos pongo el sushi y los dejo en la mesa-. He traído sopa de Miso y algo más, no sabía que te gustaba. Hacía frío hoy y me apetecía sopa.
- A mí también me apetece -digo mientras paso la sopa a unos bols. Cuando la comida está en la mesa, damos las gracias y comenzamos a comer-. ¿Cómo te ha ido?
- Bien, un coñazo la sesión de fotos.
- Aja...
-¿Recibiste la foto? -dice haciendo media sonrisa. Enarca una ceja.
- Sí... Me gustó mucho -digo nerviosa. Ukwonie sigue comiendo, parece orgulloso. Entonces, allá voy con la pregunta que he querido formular desde que llegó-. ¿Qué tal en el balneario? Ya sabes… Con... Los chicos... -digo esto último sin mirarle y revolviendo mi sopa. La emoción que siento al preguntar por Block B es palpable en toda mi cara. Ukwon ríe.
- Cuidado se te va a caer... -dice señalándome la cara.
- ¿El qué? -digo tocando mi cara.
- La baba -ríe. Intento poner cara molesta, pero con él no puedo-. Me ha ido bien. En serio, ¿tanta emoción te produce hablar del grupo?
- Comprende que es mi grupo favorito....
-Era broma tonta -dice guiñándome un ojo-. Algún día los conocerás a pesar del pánico que me produce.
- ¿Por qué? -río.
- En serio… No sabes como son…
-Créeme, que en cierta medida lo sé -río. Ukwon y yo nos quedamos mirando por unos instantes mientras sonreímos. Seguimos comiendo. El almuerzo resulta muy agradable y divertido, mientras comemos él no para de hablar de anécdotas con Block B, y yo, feliz de que me las cuente. Tras mucho hablando Ukwonie se detiene. Bebo agua, ya que debido a hablar y reírme tanto, tengo la garganta seca.
-Estoy llenísimo... ¿Te ha gustado la comida? -dice mientras se deja caer para atrás.
- Mucho, jal mug get sum ni da -(muchas gracias por la comida en coreano) Hago una reverencia-. ¿De verdad estas muy lleno?
- ¿Por qué? -se incorpora Ukwon de nuevo.
- La sorpresa -sonrío. Me levanto y saco la tarta de la nevera-. ¡No mires! -le grito desde la cocina. Él me hace un ok con la mano desde el salón. Saco las piruletas y las pincho sobre la tarta, sin tapar el “고마워” (gomawo).
Creo que a Ukwon le va a gustar la receta, porque la tarta se hace sin horno, y una tarta fresca (al menos para mí) se hace más apetecible que una de horno.
Para empezar hay que hacer la base de la tarta. Para ello derrito la mantequilla en el microondas durante unos diez segundos, ya que el microondas de Ukwon es muy potente. Luego rompo las galletas y las machaco todo lo posible. Para ello cojo la trituradora que tiene Ukwonie, (en lo que trituro me voy comiendo alguna, es inevitable), la verdad me pregunto para qué usará él este aparato. Me pongo a pensar que esta tarta yo la hacía de manera diferente, al menos esta parte de la receta, ya que en casa yo no tengo trituradora. Para ello, ponía las galletas en una bolsa, la cerraba, y luego con un mazo de madera para cocina las machacaba. Cuando las galletas están casi con apariencia de polvo, echo las galletas donde la mantequilla y lo mezclo bien, hasta que parezca una pasta homogénea.
Seguidamente saco un bol que me ha parecido adecuado para la tarta, en este voy a extender la masa que tengo ya hecha. Para ayudarme a extenderla uso la base un vaso. Cuando la tengo lista la meto en la nevera para que se enfríe y se compacte.
Para la parte superior de la tarta comencé por fundir el chocolate negro y la mantequilla, mezclando ambos ingredientes. Para derretir el chocolate con la mantequilla lo hice a la manera tradicional sobre la vitrocerámica: al baño María, el cual consiste en poner un cazo grande con agua y otro encima con el chocolate y la mantequilla dentro. Vamos removiendo de manera que el chocolate y la mantequilla se vayan derritiendo por el calor y el agua hirviendo. También podía hacerlo al microondas, pero me apetecía cocinar.
Cuando tengo esta mezcla comienzo a batir la nata, para montarla. Me lleva un rato dar con la batidora... En serio… ¿Ukwonie ha usado alguna vez estas cosas? Parecen nuevas. Coloco la nata en un bol y comienzo a batirla. Para que la nata monte de manera correcta debe estar fría. Menos mal que Alf me la trajo de nevera, creo que se sospechó lo que iba a hacer. En caso de que la nata no esté fría, podemos batirla poniendo otro cazo debajo con hielo, y el nuestro encima, eso sí, tardaremos el doble en que se monte. He tenido suerte. Cuando veo la nata perfectamente montada, me pongo a batir por otro lado los huevos y el azúcar junto a una pizquita de sal. Esta última mezcla la añado junto al chocolate y la mantequilla, luego remuevo, la mezcla me ha quedado perfectamente integrada. Luego añado la nata montada y vuelvo a mezclar todo lentamente.
Cuando tengo todo listo, saco el molde de la nevera, debe haber pasado quince minutos aproximadamente, aunque si está más pues mejor, pero bueno... Encima de la base vierto toda la mezcla anterior y la reparto bien por toda la base de galletas. La verdad es que tiene una pinta deliciosa. La vuelvo a meter en la nevera, y esperaré media hora para decorarla. Miro el reloj, van a ser la una, espero que me dé tiempo antes de que llegue Ukwonie. Empiezo a recoger todo el desastre, lo que me lleva algo de tiempo. Seguidamente pongo la mesa en el salón, tanto para Ukwon como para mí. Estoy emocionada, de verdad tengo muchas ganas de que llegue y pruebe la tarta. Creo que visto lo visto llegará sobre las tres y algo, y lo prefiero, porque lo recomendable para que la tarta quede perfecta es que esté un par de horas en la nevera, con una hora es suficiente, pero si está más, mejor. Antes de terminar de recoger derrito el chocolate normal, con él escribiré algo sobre la tarta cuando esté fría.
Miro para el salón asegurándome de que todo está perfecto, y evidentemente lo está. Coloco el chocolate en una manga pastelera, y luego me pongo a recoger para limpiar lo último de la cocina. Entonces mi móvil empieza a sonar. Me emociono muchísimo por unos instantes, pero sin embargo, para mi sorpresa, mi corazón va mucho más deprisa al ver el nombre que aparece en la pantalla, y no de emoción, sino de enfado infinito: Amy. Corro a coger el móvil, me da igual tener las manos manchadas de chocolate.
- ¡ERES UNA IRRESPONSABLE Y UNA MALDITA IDIOTA! ¡MÁS TE VALE EMPEZAR A DAR EXPLICACIONES! ¡YA!
- Uff… Menos mal que aparte mi oído del teléfono -dice.
- No estoy de bromas. ¿Dónde demonios estas?
- En casa de GD... Acabo de despertar...
- ¡Estaba muy preocupada por ti! ¿Te parece bien dejar ese mensaje y no comunicarte con nosotras?
-Misa... -me para Amy antes de que siga-. Pase una mala noche...
-¡No me extraña! ¡¿Te hizo algo?! ¡Si te lo hizo es que me da igual! ¡Te lo mereces por...! -respiro hondo porque sé que en el fondo me estoy pasando. Amy respira también-. ¿Estás bien?
- Ya sí... Si me dejas decirte...
- Adelante -digo. Amy me cuenta todo, y la verdad es que no se me pueden escapar alaridos de emoción de vez en cuando. Intento parecer serena pero es que parece imposible que haya pasado lo que me cuenta-. ¿Y no te besó? -digo mientras aprieto más el cojín del sofá.
-¡Claro que no! ¡Ni va a pasar! Él no es así... Olvídate... Él dice que va a cambiar, que quiere que todo vaya bien, pero es que no puede evitar jugar, siempre me hace lo mismo.
- Amy, cuando un chico "juega" tanto contigo es por algo.
- No con él, si lo conocieras sabrías que es diferente...
- No, si rarito sí que es... -recuerdo las cosas que me contó Ukwonie de él-. Pero no me negaras que esa actitud es rara...
- En él no sé, estará tan acostumbrado a conseguir lo que quiere que a saber -Amy resopla y yo no puedo evitar hacerle la pregunta. De verdad que no podía.
-¿Te pone?
-¡¿QUÉ?! -dice Amy alterada-. O SEA, HACE CINCO MINUTOS ME GRITAS ENFADADA ¿Y AHORA ME PREGUNTAS EN MODO PILLÍN SI ME PONE G DRAGON?
-Ajaaaaa -digo emocionada. Amy vuelve a resoplar.
- No tienes remedio...
- ¿Me dirás sí o no?
- Misa, te voy a colgar. Creo que estas sacando la conversación de contexto.
- Te digo una cosa, a mí me pasa eso con Ukwon, y yo no sé qué hubiera hecho -entonces me acuerdo de lo que pasó ayer. Cambio radicalmente mi actitud, y a Amy, que no se le escapa ni una, lo nota.
- ¿Ha... Ha pasado algo Misa?
- Bueno....-y esta vez le cuento yo. Amy no puede evitar emocionarse tanto que grita a los cuatro vientos-. ¿No estará él contigo?
- ¿Te llamaría si estuviese? ¿Y qué paso? -dice emocionada. Le cuento como Ukwon y yo solucionamos las cosas, también le cuento la comida, el postre, y la cometa. Amy suspira-. Ojalá GD me hiciera esas cosas...
-Ojalá Ukwonie me estampara contra la pared como GD...
-¡Por favor Misa! -pero tras un silencio partimos a reír-. La verdad os echo de menos a ti y a Temy...
- Sí... -y nos damos cuenta.
-¡TEMY! -gritamos a la vez.
- ¿Sabes algo de ella? -me pregunta Amy.
- Ni lo más mínimo, pero sinceramente no estoy preocupada... Está con Kai -Amy ríe.
- Pues sí, podemos quedarnos tranquilas, ya nos escribirá. Aun así, si está un día más sin escribir deberíamos intentar contactar, ir a la SM o algo así.
- Claaaro tú lo que quieres es ir a la SM a ver si vemos a alguien, ¿no? -digo en modo pillín de nuevo.
- ¿Y tú no? -me responde Amy de igual modo-. Tengo que dejarte, supongo que mi amo y señor me habrá dejado quehaceres...
- ¿Enserio? -lo mato-. Espero por su bien que no...
- En cuanto a Ukwon -respira-. Creo que a pesar de las cosas que sintamos, debemos ser precavidas... Nada va a pasar, son tres meses.
- Pero Amy... -necesito desahogarme de verdad-. Si hubiera una posibilidad, por muy mínima que fuese... ¿No lo intentarías? -el silencio entre las dos es como el de un cementerio. Da hasta miedo. Oigo la respiración de Amy por teléfono.
- No lo sé... Estoy muy pillada por él, y eso me da miedo, y más cuando pasan cosas como las de ayer o el otro día...
- Por cierto, le pienso dar una paliza de campeonato cuando lo vea... -y es cierto, le mandaré a Japón de una patada-. Yo también deseo a Ukwonie, pero sé que esto va a ser muy difícil, ni siquiera sabría qué hacer si él decide dar el paso...
- Nada -dice Amy. La escucho-. Prefiero no besarle, así no sabré a que sabía, y como era sentirlo tan de cerca... Te lo digo Misa, es mejor que mantengáis la distancia, porque es como un chicle que se pega a la suela de tu zapato, y que cada vez es más difícil quitar...
Amy y yo pasamos un rato hablando, tanto que se me olvida por un momento la emoción de la tarta y Ukwon. Ahora mismo, mantengo con Amy una conversación que me preocupa más, hasta el punto de sentirme estresada, y sí, también tiene que ver con Ukwon.
Amy se despide y yo me pongo a escribirle a Ukwon en su preciosa libreta, el procedimiento para hacer mi tarta de chocolate. Cuando termino de escribir, dejo la libreta y el bolígrafo sobre la encimera de la cocina. Reviso la tarta, y veo que va bien. Esperando por Ukwon me pongo a ver la televisión, la verdad es que estoy súper aburrida. Al menos huelo a chocolate, la casa huele a chocolate. Rezaré porque a él no le desagrade. De repente, el debate que estaba viendo en coreano se pone en publicidad. Cuando estaba en el hotel con las chicas, apenas tenía tiempo de ver estos programas, me gustan porque así puedo mejorar mi acento. Los anuncios se hacen ver, me encantan los anuncios asiáticos, son tan frikis, tan frikis como yo. Otra duda empieza a rondar mi cabeza, y es que debería escribir sobre la tarta. Poner "Ukwon" quedaría demasiado típico. "Lo siento" haría recordar lo de ayer de manera demasiado directa, ni de coña me atrevo a escribirle lo que me escribió él a mí, sería demasiado. Creo que "Gracias" quedará bonito. Y de repente, en la televisión, salen dos niñas coreanas bailando efusivamente, mientras se comen dos preciosas piruletas de colores... ¡Piruletas! Me levanto y voy a la despensa. La bolsa con las piruletas sigue allí, creo que las pondré sobre la tarta, quedarán monísimas. Miro de nuevo el reloj, casi las dos y media de la tarde. Cotilleo las estanterías de libros del salón, de igual manera los CD'S de Block B y Bastarz que nunca podré coleccionar del todo. Me acerco al casete de música que tiene Ukwonie en el salón y pongo uno que tengo en casa, el de Bastarz, concretamente con Nobody But you. Oír a B-Bomb y Ukwonie cantar para mí de esa manera me produce suspiros de enamorada. Apago la televisión, y dejo que tanto las palabras de B-Bomb, como la voz de Ukwon resuenen en las paredes y me envuelvan. Me dejo caer en el sofá, la repito una y otra vez hasta que me despierto sin saber qué hora es. Miro el reloj de la cocina en la lejanía, y veo que van a ser las tres. Me levanto con rapidez, intento arreglar algo mis cabellos, que seguro que están revueltos. Nobody but you sigue sonando. Que locura. Me pongo el delantal y saco la tarta, está fría. Con la manga comienzo a escribir la palabra "Gracias" en coreano, y justo cuando la estoy metiendo en la nevera oigo como la puerta se abre.
-¡Estoy en casa! -dice Ukwon. Me asomo por la puerta de la cocina.
-Bienvenido -le sonrío. Ukwonie está quitándose su chaqueta y sus tenis en la entrada. En la mano sujeta dos grandes bolsas.
- Que bien huele -se acerca a mí y deja las bolsas sobre la barra americana-. ¿Es chocolate?
- Sip -digo virándome hacia él. Entonces cuando nuestras miradas se cruzan el hace media sonrisa y se ríe. Alarga su brazo y poniendo su mano tras mi cabeza me acerca a él y me da un beso en la frente.
- ¿Has estado esperando mucho por mí? -dice mientras saca bols de las bolsas de plástico. Yo estoy en Saturno-. ¿Misa?
- Eh... Esto... Bueno, no mucho.
- ¿Tienes hambre?
- Algo -sonrío mientras me quito el delantal. Ukwonie me mira y se ríe de nuevo. Se acerca.
- Pero, ¿se puede saber que has estado haciendo? Estás repleta de chocolate -dice mientras con los dedos intenta quitarme algo de la cara. Luego se va relamiendo en los labios el chocolate que me quita. A partir de ahora me pienso bañar en chocolate.
- Te...Te hecho una cosa...
- ¿A mí? -enarca una ceja-. No hacía falta -mira al salón y se acerca-. ¿Has puesto la mesa? -Asiento- Vaya... ¿Qué es tan especial?
- Tú siéntate, que yo sirvo la comida -digo con emoción. Ukwon ríe.
- Eso no estaría bien, tú eres mi invitada.
- Pero tú lo haces todos los días -pongo cara de pena. Él se muerde el labio inferior.
- De acuerdo... -dice mientras se sienta. En algunos platos pongo el sushi y los dejo en la mesa-. He traído sopa de Miso y algo más, no sabía que te gustaba. Hacía frío hoy y me apetecía sopa.
- A mí también me apetece -digo mientras paso la sopa a unos bols. Cuando la comida está en la mesa, damos las gracias y comenzamos a comer-. ¿Cómo te ha ido?
- Bien, un coñazo la sesión de fotos.
- Aja...
-¿Recibiste la foto? -dice haciendo media sonrisa. Enarca una ceja.
- Sí... Me gustó mucho -digo nerviosa. Ukwonie sigue comiendo, parece orgulloso. Entonces, allá voy con la pregunta que he querido formular desde que llegó-. ¿Qué tal en el balneario? Ya sabes… Con... Los chicos... -digo esto último sin mirarle y revolviendo mi sopa. La emoción que siento al preguntar por Block B es palpable en toda mi cara. Ukwon ríe.
- Cuidado se te va a caer... -dice señalándome la cara.
- ¿El qué? -digo tocando mi cara.
- La baba -ríe. Intento poner cara molesta, pero con él no puedo-. Me ha ido bien. En serio, ¿tanta emoción te produce hablar del grupo?
- Comprende que es mi grupo favorito....
-Era broma tonta -dice guiñándome un ojo-. Algún día los conocerás a pesar del pánico que me produce.
- ¿Por qué? -río.
- En serio… No sabes como son…
-Créeme, que en cierta medida lo sé -río. Ukwon y yo nos quedamos mirando por unos instantes mientras sonreímos. Seguimos comiendo. El almuerzo resulta muy agradable y divertido, mientras comemos él no para de hablar de anécdotas con Block B, y yo, feliz de que me las cuente. Tras mucho hablando Ukwonie se detiene. Bebo agua, ya que debido a hablar y reírme tanto, tengo la garganta seca.
-Estoy llenísimo... ¿Te ha gustado la comida? -dice mientras se deja caer para atrás.
- Mucho, jal mug get sum ni da -(muchas gracias por la comida en coreano) Hago una reverencia-. ¿De verdad estas muy lleno?
- ¿Por qué? -se incorpora Ukwon de nuevo.
- La sorpresa -sonrío. Me levanto y saco la tarta de la nevera-. ¡No mires! -le grito desde la cocina. Él me hace un ok con la mano desde el salón. Saco las piruletas y las pincho sobre la tarta, sin tapar el “고마워” (gomawo).
Ahora
que lo pienso podría haber escrito muchas gracias, que es “감사합니다” (kamsahamnida). Bueno, ya es tarde. Me dirijo con la
tarta fría a la mesa.
- Haz sitio -le digo a Ukwon. El parece fascinado mientras retira platos.
- Dios mio… ¿Qué es? -dice feliz. Entonces coloco la tarta y cuando la ve sus ojos salen de las órbitas- ¿Has hecho tarta de chocolate? -le asiento-. ¡Con dos piruletas! -dice feliz. Se para a leer lo que pone la tarta-. Misa es muy bonita... No tenías por qué...
-Quería hacerlo, me apetecía mucho...
-Por favor, párteme un gran trozo -dice Ukwon feliz. Me pongo a ello.
- Por supuesto una piruleta es para ti -sonrío. Él lo hace de igual manera. Se adelanta y coge una piruleta, entonces mientras le sirvo el trozo veo como se la mete entera en la boca y la relame. El trozo de tarta cae sobre mis pantalones. Ukwonie me mira cuando se saca la piruleta de la boca.
-¡Misa!
-...Te...Te la... Metes...Toda... Abres... Mu-mucho la bo-boca... -Ukwonie ríe.
-. Mira tus pantalones. Te has hecho un desastre.
- Haz sitio -le digo a Ukwon. El parece fascinado mientras retira platos.
- Dios mio… ¿Qué es? -dice feliz. Entonces coloco la tarta y cuando la ve sus ojos salen de las órbitas- ¿Has hecho tarta de chocolate? -le asiento-. ¡Con dos piruletas! -dice feliz. Se para a leer lo que pone la tarta-. Misa es muy bonita... No tenías por qué...
-Quería hacerlo, me apetecía mucho...
-Por favor, párteme un gran trozo -dice Ukwon feliz. Me pongo a ello.
- Por supuesto una piruleta es para ti -sonrío. Él lo hace de igual manera. Se adelanta y coge una piruleta, entonces mientras le sirvo el trozo veo como se la mete entera en la boca y la relame. El trozo de tarta cae sobre mis pantalones. Ukwonie me mira cuando se saca la piruleta de la boca.
-¡Misa!
-...Te...Te la... Metes...Toda... Abres... Mu-mucho la bo-boca... -Ukwonie ríe.
-. Mira tus pantalones. Te has hecho un desastre.
- Lo
siento... -digo mirándome. La verdad estoy muy avergonzada... Ukwonie se
ha levantado y aparece al momento con un paño húmedo de cocina. Se agacha a mi
lado y comienza a restregar el paño por mis rodillas.
- No sé
si saldrá, porque es chocolate… Pero vamos a intentarlo...
- No te
preocupes, seguiré yo -digo cogiendo el paño de sus manos. Él sonríe y se
levanta, se parte un trozo de pastel- ¿Qué te pa...?
- DIOS
MIO ESTÁ BUENÍSIMA -dice Ukwon, traga y se relame-. PENSABA LLEVARLE UN TROZO A
LOS CHICOS PERO NI HABLAR... ME LA COMERÉ TODA -río sin poder evitarlo-.
Enserio me encanta Misa, está muy suave.
- Debe
ser la nata montada -digo mientras me pongo un trozo y como también. Ukwonie
sigue comiendo, y me encanta que le guste.
Cuando
termina se mantiene sereno y comienza a mirarme, intento concentrarme en mi
trozo de pastel, pero se me hace difícil con su mirada ardiente sobre mí. Apuro
mi último trozo, que es grande, pero deseo terminar con esta atención que me está
brindando Ukwon. Siento algo frío en la nariz
- Vaya
-digo buscando una servilleta. Ukwon se adelanta y con el dedo índice
me quita el chocolate y luego se lo come.
- Mmm
chocolate -dice cerrando los ojos. Luego me mira y enarca una ceja. Estoy
roja-. No podía dejarlo morir de esa manera... -recuerdo entonces el paño que
tengo sobre mis rodillas y lo uso para limpiarme. Hay Dios, no sé qué está
pensando Ukwon, pero no se va a ser fácil convivir de esta manera.
G Dragon
-No has sido bueno, pero ahora lo estás arreglando a tu manera -dice Taeyang.
- Pues ya está, pasemos al ensayo -digo dispuesto a dejar de hablar de Amy.
- Líder -me llama Seungri-. Tiene que ser más amable con ella, no tiene la culpa de no atender a tus expectativas.
- ¿Y por ello tiene que comportarse así conmigo?
- Yo estoy de acuerdo con Taeyang en que es la primera mujer que te enfrenta, y además también te molesta que no te diga que sí sin rechistar -dice Top.
- Yo creo que te gusta -dice Daesung, le miro como una fiera. Los demás parten de risa sabiendo que D-Lite va a morir-. Es tan obvio que nada más mirarte lo confirmas.
- No es cierto -digo acercándome a él.
- Líder, sólo me baso en lo que veo... -dice Daesung intentando huir. Me paro un segundo.
- Así que... ¿Parece que me gusta? -estoy confuso.
- Eso parece por tu actitud... -dice Seungri feliz. Me dejo caer en un sillón.
- No quiero que ella note eso -todos me miran asombrados, me doy cuenta de mi errata-. Es decir, que malinterprete esto de esa manera...
- Ya, malinterpretarte... -ríe Taeyang.
- Es obvio que te atrae como mujer -dice Top-. ¿No tienes una foto de ella?
- Es guapa -dice Taeyang virándose a Top. Le miro con odio y asombrado. ¿Cómo?
- ¿Enserio? -dice Top. Taeyang le responde haciendo gestos típicos de "exquisito".
-¿Cómo has visto a Amy? -le digo con furia.
- Amy, es bonito nombre -dice Daesung.
- Tío, tus papeles sobre la mesa y su foto... -dice Taeyang-. Cuando vaya por tu casa ordena las cosas...
- No la has visto, desaparecerá en tres meses y adiós a esta locura -digo intentando tranquilizarme, o concienciarme yo mismo. Todos me miran en silencio.
- Deberías expresar lo que sientes -me dice Top-. Es lo mejor. No se lo digas a ella pero sí a nosotros. De esta manera a lo mejor descargas más aquí que en casa.
- Estáis más preocupados que yo de esto -digo confuso.
- Pues sí, actúas raro, y más con ella -dice Taeyang-. Con las chicas sueles ser dulce y... Y vale que usas tus tácticas para llevarlas al huerto, pero... Es distinto.
- Os lo he dicho, me saca de quicio... Vamos a llamar a las bailarinas -me dirijo a la puerta.
-¡Envíale un mensaje hoy mientras ensayamos, hazme caso! -dice Taeyang. Hago que le ignoro y empiezo a dejar entrar a las bailarinas a la sala. Los chicos se colocan en sus posiciones.
- ¿Estamos todos? -digo a las chicas.
- Falto yo -dice una voz chirriante tras de mí. Resoplo y cierro los ojos al oírla. Detrás de mí está Rachel- No te olvides de mí GD...
- Como no -imito una falsa sonrisa. Ella se acerca y me abraza con toda la confianza.
- Espero que me hayas echado de menos... -dice sonriente. Me quedo mirándola seriamente-. ¿Cómo te va con la criada?
- No es ninguna criada -le digo en voz baja.
- El primer día decías que... -la cojo fuertemente por la muñeca. Taeyang y los chicos dan un paso al frente advirtiendo lo que pasa-. Me haces daño.
- Ya vale Rachel, no quiero ni un comentario más -le digo seriamente.
- Ten cuidado con tus palabras... No vaya a ser que me vaya de la lengua -dice, y luego sonríe. Relajo mi cuerpo y la voy soltando lentamente. Daesung se acerca sonriente.
- ¿Todo bien? -dice intentando mostrarse feliz.
- Sí -le digo-. Comencemos el maldito ensayo.
Amy

Estoy exhausta. Él se ha ido a beber agua y yo no
puedo más que sentir como mi corazón se agita. He sentido presión en mi corazón
y en la parte baja de mi abdomen. Estoy muy alterada. He compartido con Kai un
momento irrepetible, y yo sólo quería ir a más, necesitaba ir a más, porque
sentí que podía pasar. Pero al parecer, el prefiere verme sufrir a aceptar lo
inevitable, porque estoy segura de que como sigamos practicando acabaremos
alcanzando ese famoso momento culminante. Avanzo con paso firme a la cocina. Kai
está sudando y en su cuello veo el brillo del sudor. Bebe un vaso de agua fría,
puede que esté intentando que apague su fuego interior. Yo también lo necesito.
Así que cuando para de beber y queda la mitad del vaso se lo robo de las manos
y bebo. Me da igual, estoy en un momento que necesito poner a prueba a Kai. Él
me mira asombrado y enarca una ceja.
Las
siete. Las siete y tengo que ir al estudio. Salgo de la ducha con el pelo
empapado y me visto con agilidad. Recojo la habitación. (¿De verdad soy yo?)
Cojo mis gafas de sol, y antes de salir de la habitación me las pongo. La
maldita costumbre. Me muerdo el labio mientras camino por el pasillo. Control
Ji Yong, control. Me digo a mi mismo sin cesar. Pero es de nuevo el maldito
olor al pasar por su puerta lo que me detiene. Maldigo al aire. Sin quererlo ya
estoy delante de la puerta de Amy. Alzo mi puño para tocar en la puerta, y
cuando está a un milímetro de la madera paro en seco, ya que recuerdo que son
las siete. Dejo caer mi frente sobre la puerta, y allí respiro hondo y con
tranquilidad. El olor que emana de esa habitación me relaja y
me enfurece al mismo tiempo. He sido malo, tan malo
que no merezco su compañía, ni siquiera merezco embriagarme
de su olor, es un olor a violetas, parecido a las violetas (eso creo).
Sigo allí de pie sin saber muy bien que hacer, debo irme ya. Pero es que siento
que debería decirle algo. Mierda... ¿Qué demonios hago? Voy al estudio y con un
lápiz y un papel que hay sobre la mesa le escribo una nota, la cual dejo sobre
la mesa del comedor. Luego vuelvo a la puerta. ¿Qué coño hago aquí otra vez?
Tuerzo el pestillo con delicadeza, para mi sorpresa este cede. Se ve que Amy
confía en mí después de todo. La puerta chirría un poco al abrirla. Miro a la
cama. Un poco de claridad entra por la ventana e ilumina la voluptuosa figura
de Amy, que está durmiendo. Me acerco por el otro lado, y le retiro algo de
pelo en la cara.
-Me voy, tengo ensayo ¿vale? -le digo bajito. Ella sigue durmiendo-. Amy no sé si me oyes, pero... Creo que debes saber que me voy y esas cosas... -gruño por lo que voy a decir pero sé que tengo que decirlo, porque si no exploto-. Creo que hoy te echaré de menos... -acaricio con mi pulgar su frente y la miro dormir. Se forma una media sonrisa en mi cara. Parezco idiota, y un acosador por mirarla de esta manera.
-Me voy, tengo ensayo ¿vale? -le digo bajito. Ella sigue durmiendo-. Amy no sé si me oyes, pero... Creo que debes saber que me voy y esas cosas... -gruño por lo que voy a decir pero sé que tengo que decirlo, porque si no exploto-. Creo que hoy te echaré de menos... -acaricio con mi pulgar su frente y la miro dormir. Se forma una media sonrisa en mi cara. Parezco idiota, y un acosador por mirarla de esta manera.
De
repente, ella se mueve y atrapa mi mano entre las suyas.
- Oppa... -dice en sueños. Mi corazón se agita, y sin evitarlo le doy un beso en una de sus manos, y lentamente desprendo la mía. Me voy con algo de amargura, y no sé porque. Debo estar volviéndome loco, pero tanta ternura en mí, y con esta chica, no es normal. Sin embargo, creo que lo estoy haciendo bien. Al fin y al cabo se merece este trato por mi parte. Creo que me estoy ablandando, pero se las he hecho pasar canutas a Amy, y no quiero que eso vuelva a pasar. Me gusta la tranquilidad que experimentamos anoche y la sinceridad. Antes de irme hago unas llamadas y encargo algo que sé que le gustará. Antes de encontrarme con los chicos en el estudio me paso por peluquería y vestuario, necesito un cambio de cabello urgente. Más tarde, cuando llego al estudio falta Seungri, como siempre. Saludo a todos.
- Buenos días.
- Buenos días -me responden Top y Taeyang. Daesung me mira y sonríe. Ni siquiera se sorprenden del cambio del cabello, están más que acostumbrados.
- ¿Seungri?
- Llegando -dice Top-. ¿Se te pegaron las sábanas?
- Algo... -digo no muy seguro. Me quito las gafas.
-¿Te pasa algo GD? -dice Daesung. Le miro y encaro una ceja.
- No.
- ¿Qué tal con la chica? -dice Taeyang, cruza los brazos y sonríe-. ¿Te has portado bien como te dije?
- Sí. Bien -no me gusta darle la razón a nadie.
- Anoche me llamó, quería saber cómo se abría una puerta cerrada... Yo ahí lo dejo -dice Top.
- ¿Qué? -dice Taeyang estallando a reír.
- Todo tiene su explicación... -digo seriamente.
-Por favor, comienza... -dice Taeyang. Daesung y Top se acercan, parecen niños pequeños que quieren escuchar un cuento para dormir. Entonces, la puerta del estudio chirría y vemos a Seungri.
- Buenos días líder y compañeros, ¿qué me he perdido?
- Corre, que GD va a contar como acosó a la chica que está con él -dice Top agitando la mano.
- No la acosé -digo en mi defensa. Seungri se acerca raudo y veloz-. ¿Enserio?
- ¡Qué hables de una vez! -dice Top. Y entonces les cuento lo de Amy.
A duras penas empiezo, porque me cuesta contar este
tipo de cosas, pero me sorprendo de mí mismo, ya que a medida que más les
cuento, mejor me siento. Los chicos no paran de poner caras de asombro o reírse
y llamarme "Picarón" pero en realidad no me siento como un campeón o
algo por el estilo. Cuento la conversación que tuve anoche con ella y como
estamos ahora, algo que les relaja enormemente.- Oppa... -dice en sueños. Mi corazón se agita, y sin evitarlo le doy un beso en una de sus manos, y lentamente desprendo la mía. Me voy con algo de amargura, y no sé porque. Debo estar volviéndome loco, pero tanta ternura en mí, y con esta chica, no es normal. Sin embargo, creo que lo estoy haciendo bien. Al fin y al cabo se merece este trato por mi parte. Creo que me estoy ablandando, pero se las he hecho pasar canutas a Amy, y no quiero que eso vuelva a pasar. Me gusta la tranquilidad que experimentamos anoche y la sinceridad. Antes de irme hago unas llamadas y encargo algo que sé que le gustará. Antes de encontrarme con los chicos en el estudio me paso por peluquería y vestuario, necesito un cambio de cabello urgente. Más tarde, cuando llego al estudio falta Seungri, como siempre. Saludo a todos.
- Buenos días.
- Buenos días -me responden Top y Taeyang. Daesung me mira y sonríe. Ni siquiera se sorprenden del cambio del cabello, están más que acostumbrados.
- ¿Seungri?
- Llegando -dice Top-. ¿Se te pegaron las sábanas?
- Algo... -digo no muy seguro. Me quito las gafas.
-¿Te pasa algo GD? -dice Daesung. Le miro y encaro una ceja.
- No.
- ¿Qué tal con la chica? -dice Taeyang, cruza los brazos y sonríe-. ¿Te has portado bien como te dije?
- Sí. Bien -no me gusta darle la razón a nadie.
- Anoche me llamó, quería saber cómo se abría una puerta cerrada... Yo ahí lo dejo -dice Top.
- ¿Qué? -dice Taeyang estallando a reír.
- Todo tiene su explicación... -digo seriamente.
-Por favor, comienza... -dice Taeyang. Daesung y Top se acercan, parecen niños pequeños que quieren escuchar un cuento para dormir. Entonces, la puerta del estudio chirría y vemos a Seungri.
- Buenos días líder y compañeros, ¿qué me he perdido?
- Corre, que GD va a contar como acosó a la chica que está con él -dice Top agitando la mano.
- No la acosé -digo en mi defensa. Seungri se acerca raudo y veloz-. ¿Enserio?
- ¡Qué hables de una vez! -dice Top. Y entonces les cuento lo de Amy.
-No has sido bueno, pero ahora lo estás arreglando a tu manera -dice Taeyang.
- Pues ya está, pasemos al ensayo -digo dispuesto a dejar de hablar de Amy.
- Líder -me llama Seungri-. Tiene que ser más amable con ella, no tiene la culpa de no atender a tus expectativas.
- ¿Y por ello tiene que comportarse así conmigo?
- Yo estoy de acuerdo con Taeyang en que es la primera mujer que te enfrenta, y además también te molesta que no te diga que sí sin rechistar -dice Top.
- Yo creo que te gusta -dice Daesung, le miro como una fiera. Los demás parten de risa sabiendo que D-Lite va a morir-. Es tan obvio que nada más mirarte lo confirmas.
- No es cierto -digo acercándome a él.
- Líder, sólo me baso en lo que veo... -dice Daesung intentando huir. Me paro un segundo.
- Así que... ¿Parece que me gusta? -estoy confuso.
- Eso parece por tu actitud... -dice Seungri feliz. Me dejo caer en un sillón.
- No quiero que ella note eso -todos me miran asombrados, me doy cuenta de mi errata-. Es decir, que malinterprete esto de esa manera...
- Ya, malinterpretarte... -ríe Taeyang.
- Es obvio que te atrae como mujer -dice Top-. ¿No tienes una foto de ella?
- Es guapa -dice Taeyang virándose a Top. Le miro con odio y asombrado. ¿Cómo?
- ¿Enserio? -dice Top. Taeyang le responde haciendo gestos típicos de "exquisito".
-¿Cómo has visto a Amy? -le digo con furia.
- Amy, es bonito nombre -dice Daesung.
- Tío, tus papeles sobre la mesa y su foto... -dice Taeyang-. Cuando vaya por tu casa ordena las cosas...
- No la has visto, desaparecerá en tres meses y adiós a esta locura -digo intentando tranquilizarme, o concienciarme yo mismo. Todos me miran en silencio.
- Deberías expresar lo que sientes -me dice Top-. Es lo mejor. No se lo digas a ella pero sí a nosotros. De esta manera a lo mejor descargas más aquí que en casa.
- Estáis más preocupados que yo de esto -digo confuso.
- Pues sí, actúas raro, y más con ella -dice Taeyang-. Con las chicas sueles ser dulce y... Y vale que usas tus tácticas para llevarlas al huerto, pero... Es distinto.
- Os lo he dicho, me saca de quicio... Vamos a llamar a las bailarinas -me dirijo a la puerta.
-¡Envíale un mensaje hoy mientras ensayamos, hazme caso! -dice Taeyang. Hago que le ignoro y empiezo a dejar entrar a las bailarinas a la sala. Los chicos se colocan en sus posiciones.
- ¿Estamos todos? -digo a las chicas.
- Falto yo -dice una voz chirriante tras de mí. Resoplo y cierro los ojos al oírla. Detrás de mí está Rachel- No te olvides de mí GD...
- Como no -imito una falsa sonrisa. Ella se acerca y me abraza con toda la confianza.
- Espero que me hayas echado de menos... -dice sonriente. Me quedo mirándola seriamente-. ¿Cómo te va con la criada?
- No es ninguna criada -le digo en voz baja.
- El primer día decías que... -la cojo fuertemente por la muñeca. Taeyang y los chicos dan un paso al frente advirtiendo lo que pasa-. Me haces daño.
- Ya vale Rachel, no quiero ni un comentario más -le digo seriamente.
- Ten cuidado con tus palabras... No vaya a ser que me vaya de la lengua -dice, y luego sonríe. Relajo mi cuerpo y la voy soltando lentamente. Daesung se acerca sonriente.
- ¿Todo bien? -dice intentando mostrarse feliz.
- Sí -le digo-. Comencemos el maldito ensayo.
Amy
Despierto
y siento algo raro en la habitación. Me duele un poco la cabeza, y creo que es
del calor que se condensa en mi habitación. En el aire hay un perfume extraño.
Y entonces al incorporarme en la cama veo la prueba de que él ha estado aquí:
la puerta está abierta. ¿Habrá estado? ¿Me habrá visto dormir? Me levanto
rápida y me miro ante el espejo. Por favor, que no me haya visto dormir. Me
hago una coleta mal hecha y salgo cautelosa al salón y la cocina, ya que me
ruge el estómago. Al parecer no está, ya que la casa está sospechosamente en
silencio. En la mesa del comedor veo una nota escrita a mano. Al parecer tenía
ensayo esta mañana y no vendrá hasta la tarde. Es decir, estoy sola.
"...Te he comprado una cosa, seguramente la veas sobre la mesa del café..." Dice la nota, echo un vistazo fugaz y veo una caja en la lejanía, pero decido acabar antes la nota: "...En cuanto a tus tareas, puedes tomarte el día libre. GD❤ "
El corazón me deja completamente fuera de lugar. Sin evitarlo me lanzo a por la caja misteriosa. Me siento en el sofá y decido abrir la caja de golpe. Cuando la abro, no puedo evitar quedarme parada durante unos segundos, verdaderamente el mundo se está deteniendo ahora. Pero sobre todo, estoy entendiendo que él lo siente de verdad.
"...Te he comprado una cosa, seguramente la veas sobre la mesa del café..." Dice la nota, echo un vistazo fugaz y veo una caja en la lejanía, pero decido acabar antes la nota: "...En cuanto a tus tareas, puedes tomarte el día libre. GD❤ "
El corazón me deja completamente fuera de lugar. Sin evitarlo me lanzo a por la caja misteriosa. Me siento en el sofá y decido abrir la caja de golpe. Cuando la abro, no puedo evitar quedarme parada durante unos segundos, verdaderamente el mundo se está deteniendo ahora. Pero sobre todo, estoy entendiendo que él lo siente de verdad.
Por
supuesto el elegido es el del corazón, lo cojo y le pego un mordisco. Me decido
a levantarme a por un vaso de leche y apurar el desayuno. Soy tan feliz que
rebusco y cotilleo las estanterías de CD's de GD y encuentro el CD que estaba
buscando, poniendo en el cassete del salón: Butterfly. Desayunar
cupcakes de chocolate y caramelo, mientras escuchas Butterfly de tu
amor platónico y con el cual convives ahora se hace hermoso. Me gusta este GD,
me gusta el cambio que está haciendo, me gusta cómo se esfuerza. Y ahora mismo
me siento como una idiota enamorada. En la canción el canta: Beautiful girl,
ojalá dijera eso en la vida real. Algo revolotea en mi interior... ¿Será una
mariposa? Tomo un buen trago de leche y luego un mordisco de magdalena.
Dejaré que todo el CD de Heartbreaker suene, así me acompaña
en casa. Cuando termino de desayunar meto los cupcakes en la
nevera y friego el vaso de leche. Resoplo para mí misma pero debo hacerlo, así
que me pongo a recoger el salón, y luego seguiré por las habitaciones, la
verdad es que tengo el ánimo subido, además Breathe me está
ayudando mucho. Bailo y grito mientras pongo el lavavajillas.
- ¡I
CAN’T BREATHE! -grito con la canción. Las tareas se me pasan más rápido con
música. Cuando acabo la cocina y el salón me pego una ducha y me cambio, poniéndome
una ropa cómoda y fresca. Estoy tan animada que me he puesto mi camisa que
pone: One of a Kind. De mi habitación sólo tengo que hacer la cama.
Veamos la de GD. Me da un poco de miedo entrar a su habitación sin su permiso,
pero quiero sorprenderle. Cuando tuerzo el pestillo, algo en mí se agranda y
retumba, y creo que es mi corazón: la cama está hecha, y no hay ropa por el
suelo. Me atrevo a asomarme al baño y está perfecto. De verdad, las palabras
"tómate el día libre" iban enserio. Puedo hacer lo que me dé la gana,
y puedo estar en la casa de G Dragon... Oh Dios... No experimentaba una
felicidad tal desde que llegué a Corea.
Decido
quitar Hearbreaker y ponerme a ver la televisión. Pero antes
recuerdo mi móvil. Voy a mi habitación y lo enciendo. Para mi sorpresa no hay
mensajes de Temy que peten mi móvil, pero si miles llamadas perdidas de Misa y
de mi tía. Sabía que a Misa no le iba a gustar la idea. Primero llamo a
mi tía y me mantengo al tanto del control que está
teniendo sobre mi madre. Además hablo con mi
madre diciéndole que las clases me van muy bien, me siento un
poco mal. Ella me cuenta más cosas de Japón, y me dice que se acuerda mucho de mí.
Yo sonrío, es la forma de decirme que me echa de menos, en realidad yo a ella
también. Mi tía me cuenta sobre su trabajo y yo le digo sobre G
Dragon, pero solo las partes bonitas, que si no sería capaz de matarlo.
Todo bien, ahora toca la parte difícil: Misa. Hablo con ella durante una larga
hora, donde casi me come, pero bueno, al final la charla con ella mereció la
pena. Creo que a pesar de cómo me sentía hace unos segundos, debemos
mantener la cordura con nuestros bias, ya que al fin y al cabo son famosos, y
tener un lío con ellos se aleja de esta realidad. Se me había olvidado darle
las gracias a GD por los pastelitos, le escribo:
Amy:
Gracias por los pasteles, estaban deliciosos.
Como de
costumbre, no recibo su respuesta, pero me da igual. Estará liado con el
ensayo. Al rato me pongo a ver la televisión, pero me aburro ya que no
entiendo nada de lo que dicen. Justo cuando decido levantarme mi móvil vibra:
GD: Hay
comida en la nevera para que almuerces algo. Yo no puedo ir al almorzar.
Cuando
está tan atento a mí es tan mono.
Amy: Vale...
Pero, almuerza ¿vale?
GD: :P
lo haré...
Escribiendo....
GD: Me
alegra que te gustarán los pasteles.
Mi
corazón va a explotar.
Amy:
Cuando vuelves?
GD:
Tienes ganas de que vuelva? ;P
Amy: Ya
estamos....
GD: Yo
tengo ganas de volver...
Entonces
mi corazón se destruye. Me quedo con el móvil en la mano sin saber que
escribir.
GD:...El
ensayo es un coñazo. Debo dejarte, tengo que seguir. Creo que acabaré por la
tarde, pero no te prometo nada.
Amy:
Ok.
Escribiendo.....
GD: Ni
un besito ni nada?
Amy: Muack?
GD: Eso
es un beso?
Amy:
Sí, y vete ya a ensayar. Se van a enfadar contigo.
GD: Soy
el líder, que trabajen.
Río a
más no poder.
Amy:
Hasta después.
GD ha
enviado una foto.
GD:
Muack?
Ni
siquiera soy capaz de responder a ese mensaje, entre la foto y el cambio de
pelo. Es que no sé qué pensar o responder. Él se desconecta, como sabiendo que
me estoy muriendo. De verdad, no puedo vivir así. Miro la foto como treinta
veces. Soy la única chica que tengo esta selca de él. Tengo
que dejar el móvil de lado mi corazón va a explotar. Miro la hora y ya van a
ser las dos. Tengo hambre así que miro la nevera y me preparo un mix con lo que
hay allí. Cuando he calentado la comida, me pongo a comer frente a la
televisión, buscando algún dorama, me da igual que esté en coreano, sólo verlos
me entretiene.
Al
final encuentro uno que me engancha, no tengo ni idea de cómo se llama porque
todo está en coreano. A pesar de que no entienda los diálogos me entero más o
menos de la historia. Es tal el enganche que no recojo tras comer, sino que me
quedo enganchada a la televisión. Cuando acaba el tercer capítulo del día (debe
ser un maratón o algo así) me levanto a por unas patatas fritas y un plátano.
Me estoy empezando a dar cuenta que engancharse a los doramas no es sano.
Cuando al fin termina el dorama y empieza un programa son casi las seis y
media. Recojo toda mi comida y el desastre y decido cotillear las estanterías
de GD. En cuanto encuentro todos los discos de MADE me los adueño, llevándolos
a mi cuarto, dónde empiezo a practicar algo de baile. Aunque él no me
haya elegido, no puedo perder fondo, así que me pongo a ello ayudándome en
el calentamiento de la barra de ballet. Seguidamente me pongo a practicar los
bailes sin parar. Tras escuchar MADE, busco varios discos en solitario de GD y
me pego un par de bailes. Mi cama parece un tesoro recién encontrado,
ya que está lleno de CD's de Big Bang y G Dragon. Estoy sudando, pero por
una vez en mucho tiempo me siento feliz y realizada conmigo misma. Me encanta
bailar, y bailar sus canciones me mantiene en pie. Estoy deseando que llegue a
casa para contarle que he trabajado duro, y darle las gracias por este día, ya
que a pesar de que haya estado fuera, ha parecido como si estuviera a mi
lado haciéndome sentir mejor.
Kai
Hace
mucho que no tenía esta sensación, me duelen las manos de tocar tanto el piano. Nos hemos sentado a almorzar.
Ella está enfrente de mí hablando, pero no la estoy escuchando, porque no puedo
dejar de admirarla. El dolor se desvanece cuando la veo reír.
- Y es
por eso que mis padres me quitaron de violín -dice Temy.
- He de
confesarte algo -le sonrío-. Como sabrás estudié en la escuela de Artes, y...
- ¡Ah
sí! Sabía lo tuyo con el piano... -dice Temy interrumpiéndome. De nuevo le
entra el pánico. Yo río-. Lo siento, fan obsesiva otra vez...
- No te
preocupes -le acaricio la mano, estirando mi brazo para llegar a ella-. Pero
sí, estuve en piano, y mis padres insistieron en que aprendiese, pero
no me llamaba tanto. En la escuela estuve pero...
- Por
eso tienes una base decente -sonríe Temy y sigue comiendo.
- Soy
torpe...
- Pero
eres más rápido que otras personas, no has perdido la habilidad -sonrío, y ella
también. Seguimos comiendo. De repente, Temy se relame al probar algo nuevo-.
Está delicioso... La comida en general.
-¿Te
gusta? -realmente me sorprende pero a la vez no-. No sé cómo te vas a tomar lo
que te voy a decir... Pero respira -río. Temy se incorpora y traga lo que
masticaba-. La comida la ha hecho D.O, me trae siempre tapers a casa, o se los
deja a mis managers... -me quedo parado esperando la reacción de Temy, que
sorprendentemente es quedarse hierática, o al menos eso creía cuando veo como
sus ojos se abrillantan de la emoción.
-¿¡ESTOY
COMIENDO COMIDA HECHA POR D.O. DE EXO?! -dice emocionada. Le asiento.
- Pero
tranquila mujer -río de nuevo, Temy se ha empezado a emocionar y se revuelve en
el asiento, ahora mira a la comida con otros ojos.
- No me
atrevo a comer más... Pero quiero comer más...
-Come
-sonrío-. Come para seguirme el ritmo.
- ¿El
ritmo? -dice inocente Temy, y coge de nuevo los palillos.
-
Claro, no querrás bailar conmigo y quedarte atrás ¿verdad? -digo
mientras enarco una ceja. Intento parecer sexy, y creo que lo consigo ya
que Temy apenas puede tragar su rollito-. Aunque siempre estaré ahí para decirte
donde debes estar... -le guiño el ojo.
-Kai
enserio... -dice algo pálida-. Necesito comer, y esas cosas no ayudan -me doy
cuenta de inmediato, y hago desaparecer a Kai, volviendo a ser Jongin.
-Lo
siento –ambos seguimos comiendo.
Oigo
como Temy sigue saboreando la comida. Lo que más le gusta son los rollitos de
huevo. La verdad es que a D.O le quedan de muerte, es mi comida favorita de
todas las que prepara. Devora el último con agilidad y cuando va a coger más
se avergüenza y se pone triste.
- No
quedan más rollitos -dice. Es adorable.
- Toma
-digo alzando mi plato. Antes de que devorara todos cogí uno. Inclino mi plato
hacia el de Temy y ayudándome de los palillos dejo caer mi rollito en su plato.
Yo sigo comiendo, pero ella está hierática mirándome de nuevo-. Come Temy -sonrío.
- ¿Por
qué me das tu huevo?
-
Porque te gustan, cómetelo.
- Pero
a ti también te gustan -la miro y entonces le sonrío, me levanto y me inclino
hacia delante, quedándome cerca de ella.
- Yo
tengo mucha energía acumulada para bailar, tú vas a necesitar más esto -vuelvo
a sentarme-. Eso sí, en lo que queda de semana, nada de huevo.
- ¡Sí
señor! -dice alzando su mano-. Gracias Oppa...
- No
hay de qué.
Reina
el silencio y solo se nos oye comer de nuevo.
- Oppa
-me llama Temy, le miro-. Deberíamos descansar antes de bailar -para ser extranjera,
Temy pronuncia muy bien el coreano. Sé que está estudiándolo, pero en serio, es
casi perfecto, nunca se lo he dicho y creo que es un buen momento para sacar el
tema.
- Está
hecho. Por cierto, ¿te he dicho alguna vez que hablas genial mi idioma? -Ella
enrojece.
-
Bueno, ya te dije que estudio coreano...
- Sí
pero es distinto... Tienes una base decente -le guiño el ojo, y ella ríe.
- Me
alegra que me entiendas, era un tema que me tenía preocupada desde que llegué a
Corea.
-
¿Hablar el idioma? -digo con la boca llena.
- Y que
tú me entendieras si te conocía -ella mira al plato cuando dice esto. Sonrío.
- Pues
lo has conseguido señorita, la entiendo a la perfección. Aunque creo que
también tengo algo de culpa en que las fans deban verse obligadas a saber
coreano.
- ¿Por
qué?
-
Porque tengo fans en todo el mundo como tú, debería saber un idioma universal,
como el inglés o el español.
- La
verdad es que es algo muy importante, y más para un idol -señala Temy.
- Lo
sé, me siento responsable por ello. Pero es que la SM apenas nos deja
respirar....
- Lo
sé... -dice Temy algo resignada. Río.
-
Tranquila, estoy bien...
- A
veces, me preocupa tu salud. Y no sólo la tuya sino de los demás integrantes de
EXO -no puedo evitar sentir ternura por Temy llegados a estas alturas. Que se
preocupe por mis compañeros es algo que me llega al corazón.
- Al
menos sé, que si nos pasa algo tendré a una defensora pública muy buena -sonrío. 
- ¿A quién? -dice Temy con la boca llena. Sonrío y
enarco una ceja. Ella se sonroja e intenta tragar-. Ojalá pudiera ser defensora
pública de EXO, bueno, puedo ser defensora en patadones. Encantada les doy un
patadón a los de la SM -río, y ella conmigo. Apuramos la comida y recogemos
todo. Temy se deja caer en el sofá y cuando termino de guardar lo último en la
nevera y voy a preguntarle por el postre, se ha quedado dormida en el sofá.
Sonrío y la miro, creo que el postre se ha servido así mismo sobre el sofá.
Enciendo la televisión y la pongo a bajo volumen, levanto un poco a Temy con
delicadeza, y hago que su cabeza se apoye en mis piernas. Justo dentro un rato
empezará el concurso de talentos de baile que me gusta ver, y luego un dorama.
Estará bien este descanso para los dos, si es que Temy quiere practicar
conmigo. Tengo que intentar pensar en Temy de otra manera, no puede ser
que tenga estos sentimientos, al menos tan pronunciados. Aunque, por otro lado,
me he llegado a cuestionar si debería ser más atrevido, pero a la mínima que
hago algo Temy se muere, y no quiero que le estén dando ataques a
cada dos por tres. En el programa hay una pareja de niños que es sumamente
adorable, y la verdad es que bailan genial, no puedo evitar pensar en mí y en
Temy, seguro que pareceremos igual- Oppa... Oppa -se retuerce Temy. La miro-.
Oppa, socorro… -acerco mi mano a su frente y le retiro el cabello.
- Estoy
aquí -le digo.
-
Oppa... -sigue repitiendo ella. Le cojo su mano y la acaricio.
- Temy,
estoy aquí... -la dejo caer en el sofá y me agacho delante de ella, teniendo mi
cara cerca de la suya. Está teniendo una pesadilla... Pero parece bastante
rara.
-So...Corro...Oppa...
- Estoy
aquí -le acaricio la mejilla. Y entonces le doy un beso en el cachete. Temy
abre los ojos como platos, y cuando me ve tan cerca, siento desde dónde estoy como
su pecho se pone en modo locomotora. Sus mejillas empiezan a tornarse rosadas.
-
O...O..Oppa...
- Estas
sudando -digo viendo su frente. Soplo en ella intentando darle frescor. Temy
parece ruborizada, al menos eso dice su piel-. ¿Estas bien? ¿Qué has soñado?
-Yo... -ella
casi no puede hablar. Se incorpora lentamente, hasta estar sentada en el sofá,
me quedo de pie-. Soñaba que la SM me atrapaba y me alejaba de ti -me parto a
reír.
- Es lo
más seguro que ocurra.
- No
tiene gracia -se cruza de brazos-. Lo pasé mal.
- Lo
siento -sonrío dulcemente. Temy desvía la mirada.
- ¿Cuánto
he dormido? -pregunta. Miro el reloj de la cocina.
- Pues,
casi una media horita.
- Creo
que es suficiente -dice Temy estirándose-. ¿Empezamos? -dice feliz.
Al fin
me toca un campo que domino. Cojo a Temy de la mano y la arrastro hasta la sala
de los espejos. Enciendo las luces y coloco mejor los bancos. Miro a Temy y veo
que tiene una ropa adecuada para bailar, como yo.
- Te
aviso que soy un pato mareado -dice ella nerviosa.
- Para
eso estamos aquí, para convertir ese pato mareado en un cisne -sonrío-. Supongo
que tu harás igual conmigo en el piano.
- Ya...
-dice ella mirando a todos lados. Saco mi ipod y comienzo a mirar la música que
tengo, justo al lado del radio casete.
- ¿Alguna
preferencia? -la miro.
- ¿Eh?
¿Preferencia? ¿Música? -le asiento-. La verdad es que no lo sé... ¿EXO? -río
sin poder evitarlo.
- ¿Qué
te parece si hacemos algo diferente? -busco en mi lista de compositores
británicos, y encuentro la canción adecuada-. ¿Dijiste que querías baile de
pareja no? -Temy asiente nerviosa-. No se me ocurre mejor canción para eso...
- Bu...
Bueno el baile de pareja era algo opcional... -dice más nerviosa.
- Tarde
-le guiño el ojo. Thinking out Loud de Ed Sheeran empieza
a sonar. Cuando
Temy reconoce la melodía se tambalea por un momento, me acerco a ella y me
agito el cabello-. Miremos en esa dirección -digo indicando los espejos de
enfrente, estamos uno al lado del otro-. Puede que este baile te parezca
complicado, pero si ensayamos todos los días un poco podemos conseguirlo.
Aprender alguno de EXO ahora me parece complicado...
-
Vale... -dice ella agitada.
-Primero
calentemos... -digo estirando-. ¿Sabes hacerlo?
- Sí,
en Taekwondo siempre calentamos primero -ella se estira en el suelo. Yo también
estiro por otro lado. Tras un rato, la canción se reinicia sola.
-
Bueno, esto empieza así. Ponte en aquel extremo y yo en el otro, nos acercamos
lentamente, arrastra los pasos... Así -y le hago una demostración. Temy está
nerviosa y se nota por su torpeza-. Relájate, es sólo arrastrar los pies.
Intentémoslo de nuevo -digo poniendo la canción de cero. Esta vez nos sale
mejor-. ¡Bien! Ahora el siguiente paso es que nos acercamos... -nos acercamos
lo suficiente, le cojo sus manos y las dejo sobre mi pecho-. Y acercamos
nuestros rostros, frente con frente ¿vale? -Temy asiente. Así hacemos. Puedo
sentir nuestras respiraciones entrecortadas estando tan cerca-. Ahora te cojo
de la mano, aléjate... -Temy lo hace lentamente-. Y cuando vuelvas, da vueltas
hacia dentro hasta mí. Hazlo despacio primero. Tenemos que quedarnos frente con
frente de nuevo -a Temy le cuesta hacer un par de piruetas, entiendo que se
ponga nerviosa, pero me resulta adorable.
Cuando
ya le tiene pillado el truco seguimos con el baile, indico como tiene que
colocar sus piernas y sus brazos, y aunque vayamos a paso de tortuga ella sigue
pillando el baile. Parece totalmente concentrada porque quiere hacerlo lo mejor
posible. Estar tan cerca todo el rato, es nuestra perdición, y lo noto
porque cuando tenemos que mirarnos a los ojos ella desvía la mirada
- Tienes
que cogerme de la barbilla -le indico. Ella lo hace temerosa. Es la excusa
perfecta. La agarro y la lanzo contra mí. ¿Qué estoy haciendo? ¿Acaso debo
hacer esto? ¿Debo sentirla cerca? Quiero sentirla cerca. Es esa sensación,
aquella que oigo en mi oído, esa agitada respiración, ese movimiento y esos
bombeos del corazón. Son sensaciones que no sentía en una chica hace tanto, y
yo, aunque no quiera admitirlo, me gusta provocar esos jadeos en ella, sólo que
a veces, me gustaría que fueran en otra dirección…
- ¿Así?
- Sí...
Y ahora pasa tu mano por mi cabello y déjalo arrastrar hasta el
cuello -cojo su mano y hago el gesto con ella-. Así... -no paramos de
mirarnos y creo que nuestros corazones se agitan cada vez más. Sin quererlo,
hemos pasado de aprender a estar pegados y bailar cortos pasos. Sin poder
evitarlo la cojo en peso y coloco sus pies sobre los míos, ella ríe-.
Aprende así -cojo sus manos, y a medida que me voy moviendo ella lo hace
conmigo.
-Kai
siento que me voy a caer…
- No lo
harás, porque te voy a sujetar bien -le sonrío. Entonces aprieto mis brazos por
sus caderas, ella tiene los brazos hacia abajo y paro nuestro baile para
indicarle que los pase por mi cuello, luego, vuelvo a sus caderas. Bailamos
lentamente, sin importar ya la melodía o el baile. Ella está tan nerviosa. Y yo
también. Desearía que la melodía no se acabara nunca, pero va a ser inevitable
que una vez la voy de Ed se desvanezca, nos tendremos que separar-. A esto se
le llama baile de pareja...
-
Aja... -dice Temy mirándome a los ojos.
-
Muchos bailarines lo relacionan con la sensualidad, pero está claro que hay
algo más.
- ¿Tú
crees? -dice ella intentando parecer serena.
- Sí,
para mí los bailes de pareja, siempre me han parecido como si... La pareja
conectara tanto... -ella me mira enarcando una ceja-. Puede que te parezca
excesivo lo que voy a decir, pero siempre he creído, que dos personas se aman
de verdad cuando son capaces de bailar juntos, coordinarse bien y... Simplemente
hacerlo, ya está, no hay más.
- Es
una forma diferente de mirar las relaciones... -sonríe ella.
- El
baile es como una relación Temy, empieza tímido, y torpe. Y luego... Vas
cogiendo confianza con la otra persona dejándote llevar... Es como llegar hasta
el momento culminante de una relación...
- ¿Cuál
es el momento culminante? -dice ella. Río.
- Te lo
diré si prometes no desmayarte ni nada...
- Lo
intentaré -ríe ella.
- El
momento culminante es cuando te acuestas con esa pareja. El momento más bonito
del baile, para mí, siempre ha simbolizado una relación sexual. Se expande y se
contrae, y cada uno siente los movimientos del otro -la agarro con fuerza, por
temor a que se me derrita en los brazos y por otra parte, porque quiero tenerla
más cerca cuando digo estas palabras. El silencio reina, y Temy me mira más de
cerca.
- Kai...
- ¿Sí?
-sigo moviéndome lentamente con ella.
-Estamos
tan juntos... -ella cierra los ojos, y yo también.
Puede
que la conversación haya desatado ciertos deseos internos de ambos. Sin
quererlo nuestras narices se han juntado, y nos movemos más despacio, estamos
totalmente piel con piel. Es un baile de pareja, supongo que tiene que ser así.
Sin quererlo beso la nariz de Temy, luego su mejilla, e intento seguir más
abajo. Ella inclina su cabeza, y yo puedo sentir casi el roce de nuestros
labios. Pego mi frente con la suya y respiramos fuertemente. La canción acaba,
pero nos quedamos así un rato bastante largo. No sé cuánto, pero parece eterno,
y quiero que sea así. Temy alza la cabeza, posiblemente en busca de los labios
que casi le pertenecen por unos momentos. Abro los ojos y ella también, puedo
ver perfectamente en el brillo de sus ojos como me grita que le bese. Pero es
que... No sería justo, para ninguno de los dos.
-
Kai... -susurra al fin.
- Creo
que podemos dejarlo por hoy -digo intentado parecer contento. Me desprendo de
ella lentamente-. Si quieres puedo enseñarte alguno de EXO ahora, pero tomemos
un descanso... -ella asiente algo confusa. Me voy a la cocina, necesito beber
un buen trago de agua.
Temy
Estoy exhausta. Él se ha ido a beber agua y yo no
puedo más que sentir como mi corazón se agita. He sentido presión en mi corazón
y en la parte baja de mi abdomen. Estoy muy alterada. He compartido con Kai un
momento irrepetible, y yo sólo quería ir a más, necesitaba ir a más, porque
sentí que podía pasar. Pero al parecer, el prefiere verme sufrir a aceptar lo
inevitable, porque estoy segura de que como sigamos practicando acabaremos
alcanzando ese famoso momento culminante. Avanzo con paso firme a la cocina. Kai
está sudando y en su cuello veo el brillo del sudor. Bebe un vaso de agua fría,
puede que esté intentando que apague su fuego interior. Yo también lo necesito.
Así que cuando para de beber y queda la mitad del vaso se lo robo de las manos
y bebo. Me da igual, estoy en un momento que necesito poner a prueba a Kai. Él
me mira asombrado y enarca una ceja.
-¿A qué
ha venido eso?
- Tengo
sed -digo tras beber.
- ¿De
mi vaso? -sonríe astuto. Asiento-. He estado pensando en enseñarte Overdose,
no es tan difícil como parece, es el baile más fácil para mí -dice
intentando cambiar de tema. Kai mira hacia el infinito mientras me habla,
parece distraído. Se arrastra el pelo hacia atrás. Este vuelve de
inmediato a su frente.
-Me
parece bien -digo sonriendo.
- ¿Te
sientes mejor? ¿Podemos seguir? -Kai y yo asentimos al mismo tiempo.
Una vez
en la sala de baile respiro profundamente, al menos Overdose no
será tan "cercano" y podremos olvidarnos de lo de hace un rato. Kai
empieza enseñándome los primeros pasos. Se me hace algo difícil,
comenzamos haciéndolo a velocidad menos uno, pero poco a
poco cambiamos la intensidad del movimiento ya que EXO baila al 100%
del ritmo. Al ser más movido nos divertimos más, sobre todo cuando hay que
hacer los pasos al ritmo acordado. Me fijo en Kai todo el rato en el espejo, e
intento imitarle, pero es que imitar a Kai es muy difícil. A veces se me va el
santo al cielo más de lo debido, y creo que Kai lo nota por cómo se ríe. Pero
es que no puedo evitar fijarme en el bailando y embobarme. Muchas veces, Kai se
coloca detrás de mí y me indica como son los pasos. Me gusta mucho que esté
atento a mí, pero sobre todo que me dirija de esa manera tan cercana, y siento
que a él también le gusta por como sonríe y por como a veces parece agitado.
Bailamos
varias veces el principio de Overdose, y nos reímos
intensamente ya que me equivoco siempre en el mismo sitio. Pero con Kai es
diferente, él se ríe conmigo y me abraza, animándome a seguir. En una de estas
me caigo siendo sumamente torpe, Kai se ríe y me ayuda a levantarme
- Serás
boba -pero cuando me da la mano tiro de él para que caiga también, y lo hace
sobre mí, a lo que ambos nos partimos de risa-. ¿Qué haces? Estas pillina hoy, ¿ehh?
-dice enarcando una ceja. Se relame los labios. Oh Dios, cerca de nuevo otra
vez. Parece tan sexy, sudado y mordiéndose el labio-. ¿Qué hora debe
ser?
-
Entradas las ocho, creo.
- Puede
ser -él me mira, y de nuevo nuestras miradas conectan. Kai sonríe y se acerca a
mí, chocando nuestras frentes-. ¿Qué pasa hoy? ¿Eh? Dímelo.
-
Será... ¿El baile? -digo completamente nerviosa. Tengo sus ojos tan cerca que
puedo ver todos los poros de su piel.
-
¿Quieres ensayar el baile de pareja una vez más? -dice. Luego se relame el
labio. Asiento. Kai se levanta y me ayuda a levantarme. Me sacudo, mientras él,
va al casete y pone la canción de Ed Sheeran-. Veamos cómo lo llevas... -dice
mientras se aleja. Yo hago lo mismo, le asiento para decirle que estoy preparada,
y él pone el play de nuevo.
Kai y
yo nos acercamos, parecemos hojas movidas por el viento, percibimos los
movimientos del otro, y nos dejamos llevar. Él cierra los ojos. Se le ve tan
concentrado y metido en el baile, de verdad que es hermoso. El coge mis manos y
yo me aferro a su cuerpo, porque en cierta manera siento que nos pertenecemos
uno al otro ahora mismo. Kai me arrastra con él, y llegamos a un punto en el
que no hemos ensayado, pero seguimos bailando. De repente, fuerza lo inevitable
y me tiene de nuevo. Paso mis manos por su pelo y las arrastro por su cuello
hasta llegar al pecho. Él acerca nuestras cabezas, cogiendo la mía, y
mientras me mira sonríe maliciosamente. De nuevo atrapa mi brazo y lo
extiende, alejándome de él. Y así un par de veces, hasta que le detengo
aferrándome a él. Su camisa blanca de botones se ha desabrochado un poco, y yo
no sé si por instinto o deseo, meto la mano en el hueco. La piel de Kai está
caliente y sudorosa, siento los latidos de su corazón. Él mira la mano, y luego
a mí. Estamos con respiraciones agitadas. No sé qué está pasando, apenas hace
unos días nos podíamos mantener la mirada, y sobre todo yo. Creo que estoy
dispuesta a ir más allá con él, y lo sabe, pero no quiere jugársela, no ahora.
Ríe malicioso, y se relame los labios de nuevo. Kai aparta mi mano de su piel,
y coloca su mano en mi cuello. Se acerca y me otorga un beso en el pómulo.
Luego me mira, como si me estuviese preguntando si continuase. En realidad no
lo sé, yo sólo asiento como una idiota y me dejo llevar por ese sentimiento.
Kai se coloca detrás de mí, y me abraza desde atrás. Yo alzo mis brazos,
y enraízo mis manos tras su cabeza.
Seguimos moviéndonos lentamente. El respira en mi oído, y es algo que
me vuelve loca. Se deja caer más abajo hasta mi cuello,
y ahí puedo sentir su calor y su sudor. Sólo me abraza cada vez
más fuerte.
- ¿Ves?
-dice en mí oído de nuevo-. Es como una relación sexual. Incluso es, mucho más
-dice cada vez más bajo. Me viro completamente, buscando sus labios, y él me
mira indeciso. Nos quedamos mirándonos, pero yo no puedo parar de mirar sus
labios.
- Para
-le digo. Él está serio de repente-. Para, o te acabaré besando -Kai hace media
sonrisa.
- Es la
magia del baile -dice. Se acerca y me da un beso en la frente-. Debemos
descansar, tranquilízate. -él se dispone a parar el casete, pero lo agarro de
la mano, deteniéndolo.
-Kai -le
llamo. Él para, y se gira lentamente, tiene una cara seria, como si supiese que
le iba a preguntar-. ¿Lo has sentido?
- ¿El
qué?
- Eso
-digo. Señalo mi pecho-. Aquí -él suelta mi mano y sonríe, se acerca a mí de
nuevo y me coge con sus manos la cabeza, pega nuestras frentes de nuevo y me
mira desde allí.
-
¿Esto? -dice mientras me mira. Mi corazón late rápido. Él sonríe-. Descansemos,
es tarde -se separa de mí y comienza a recoger todo, apagando el
equipo de música. Cuando estamos en el salón, Kai se detiene a mirarme-. ¿Te
vas a dar una ducha?
-
Supongo que para no ocasionarte más molestias volveré al hotel.
-
¿Quieres volver al hotel? -me pregunta cuando estoy de espaldas. Me giro a
mirarle lentamente, y está intentando hacer una carita de pena. Dios tiene
mucho aegyo. Debo ser sincera con Kai, y más si me mira así.
- No
quiero volver, me quiero quedar aquí -Kai sonríe y eso me pone nerviosa sin
motivo-. Pero no tengo ropa de repuesto.
- Te
dejaré algo de mi ropa, mañana si quieres puedes volver al hotel.
- Vale.
- Por
cierto, ¿has llamado a tus padres?
- No,
debería hacerlo, por la hora que es, debe ser de día allí -entonces lo
recuerdo, y palidezco de repente-. ¡MIS AMIGAS! ¡NO LAS HE LLAMADO! -subo las
escaleras hasta mi habitación, incluso olvidando que Kai
está mirándome con cara incrédula.
Me boto
sobre la cama, donde está la mochila y rebusco para encontrar mi móvil.
Tras un largo minuto lo encuentro... ¡SIN BATERÍA! ¡BIEN! He estado tan
distraída con Kai que ni me había acordado del móvil Bajo de
nuevo las escaleras con velocidad
- KAI
¿ME PUEDES PRESTAR TU CARGADOR DEL MÓVIL? -él asiente confuso. Me lo da y busco
el enchufe más cercano-. Me van a matar... -Kai se acerca y me pasa su brazo
por los hombros.
-
Seguro que no, y más si eres la maknae -dice Kai dulcemente. El
móvil se enciende lentamente, según está activo veo miles de llamas de Misa,
mensajes de Amy y varios más. Que desastre. Decido grabar una nota de voz y
mandarla por nuestro grupo, indicando que estoy bien.
- Kai
di algo a mis amigas por favor... -digo alzando el móvil a su boca, maliciosa.
Se van a morir cuando oigan a Kai.
- Hola
soy Kai de EXO, un placer en conocerlas -dice y se calla. Luego me mira alzando
sus brazos, indicándome que no sabe que más decir. Río.
- Estoy
bien chicas, mañana prometo ponerme en contacto con cada una. Os quiero -y paro
la nota. Miro a Kai tras dejar el móvil.
-
Bueno... ¿Qué prefieres para dormir? -dice él felizmente.


